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En los accidentes las aseguradoras protegen a los victimarios por Marianela Manriquez

25/05/2011 01:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Para ellos lo indispensable es negociar, con el dolor y la vida humana, siempre y cuando puedan reducir los costos

EN ACCIDENTES LAS ASEGURADORAS PROTEGEN A VICTIMARIOS

Mientras que unos la llaman doble cara, otros siguen confiando en ellas, en las aseguradoras. Por un lado, te muestran lo indispensable que pueden llegar a ser en un momento de pánico, prometiéndote que en ese preciso instante todo va a salir bien. Y por el otro lado, cuando pasa el siniestro, la verdad se descubre a pesar de tantas promesas.

Son tres historias las que se presentan, fechas, calles y situaciones diferentes. Con personas que no se conocen, pero comparten el mismo escenario, el ser chantajeado por sus aseguradoras, el sentir la impotencia, frustración y desengaño. El ser víctima de una institución sin escrúpulos. La frustración, la convirtió en determinación. Durante seis años, el administrador y ahora activista social, Miguel Ángel de Miguel, luchó en contra de grandes corporaciones, no se dejó vencer por las anomalías institucionales, ni por la amenaza, ni por miedos personales, dejando en claro que el perseverante, gana. El 20 de agosto del 2001, Miguel Ángel sufrió un accidente vial. “Estaba estrenando un carro del año, después de cuatro años de ahorros, al mes llega un individuo invade mi carril por avenida Vallarta, y me estampé contra un poste, el señor se da a la fuga, y lo alcancé (…) De ahí se viene la confrontación, me dijo que no tenía seguro, y que él no era responsable”, recuerda.

A pesar de las diferencias, Miguel Ángel pudo llamar a su seguro, Zurich de México –el cual fue obligado a contratar por la compañía Ford, ya que su carro lo estaba pagando a crédito– y la respuesta fue positiva: “No te preocupes, el ajustador se hará cargo de todo”, le respondieron. El ajustador de nombre César Castro, llegó al lugar de los hechos, y convenció a su cliente, que todo estaría bien. Los dos carros los llevaron al corralón, con la justificación de dictaminar la responsabilidad. “La cita que se me da un mes después para verificar la propiedad del vehículo, sin embargo me sonó muy extraño, así que fui directamente con el que hace esos trámites y me dijo que el abogado lo movió para el próximo mes, cuando se podía ir a la semana siguiente”, relata.

“Me enteré que trabajan por tiempo, mientras más dure el juicio, el abogado sigue ganando mensualmente (…) Al final de cuentas tuve que liberar mi vehículo, y tuve que pagar los días que estuvo ahí. A los 15 días, liberaron el carro del culpable”. Los trámites en la Procuraduría y en el Ministerio Público fueron igual de irregulares y sospechosos. “En la Procuraduría me dicen que el dictamen no fue realizado porque no hubo la localización de mi vehículo (…) En el MP, me dijeron que se iba a archivo mi asunto, porque no había croquis del accidente, tuve que esperar cuatro años para que me dijeran que no procede”, recuerda con indignación. Al final de cuentas Miguel Ángel tuvo que pagar el deducible, pero no se quedó callado, con el coraje a su favor, se armó de valor y demandó a la compañía. “Me fui a la Condusef, me dio fallo a mi favor y aún así la aseguradora se negó a pagar (…) Me fui con el director de Zurich a la Ciudad de México, y fue cuando me dijo que la aseguradora había llegado a un acuerdo con mi abogado, y que con eso se limpiaban las manos”. Su última opción fue demandar al despacho del abogado contratado.

“Del 2001 al 2006 estuve en constante lucha para que determinaran que tuve la razón, que la aseguradora tuvo la culpa. Y por último quien me pagó fue la persona dueña del despacho, por demandar al abogado. Ese despacho es de un político, y estaba en campaña para gobernador y llegué a un arreglo”, aclara. “Lo hago por lealtad a mi hijo”. Ha pasado más del año, desde que Maricela Medina, perdió a su hijo, a su “Flaquito”, Luis Octavio Herrera Medina, quien tenía 26 años de edad, cuando fue víctima de un mortal accidente vial. A pesar de la tristeza y desolación que Maricela tuvo que pasar por la muerte de su joven hijo, los malos tratos de las aseguradoras, una que fue contratada por su hijo, Qualitas, y la otra, AXA, que fue contratado por el culpable, se hicieron presentes. Después de un año, las aseguradoras involucradas siguen sordas, mudas y ciegas.

El accidente ocurrió el 27 de febrero del 2010, en la avenida López Mateos, donde está el puente peatonal de Flextronics. “Mi hijo venía de las Plazas Outlet hacia Guadalajara, con su novia Marisol López, unos muchachos que iban en un carro Jetta iban echando carreras con una Lobo, golpean un Ibiza, el Jetta cae arriba de un Passat, y la Lobo cae arriba de un Jeep que iba manejando mi hijo, él fallece al momento, su novia queda muy grave”, relata. La atención médica que recibió Marisol fue por Qualitas, le realizaron una cirugía, y a los cuatros días la dieron de alta. Sin embargo a los tres meses del aparatoso accidente, Maricela, preguntó sobre cuál sería la atención que Marisol recibiría, ya que habría secuelas por curar.

“Perdió su trabajo, su proyecto de vida, su novio, su estabilidad física y emocional, Qualitas me respondió que ya no les correspondía a ellos. El abogado de la aseguradora, me dijo que nada más faltaba que pidiera que me regresara a mi hijo”, recuerda. Sin embargo los insultos no quedaron ahí, Qualitas se encargó de presionar a la madre de su ex cliente para que firmara el perdón para aquel que le había quitado la vida a su hijo.

“Hasta la fecha no he firmado nada, hace un mes salió la sentencia para el chico que mató a mi hijo, Carlos Antonio Amaral Sauceda, en donde le dan cinco años de cárcel, y la respuesta de su abogado fue que le parecía injusto, puesto que ellos ya habían resarcido los daños materiales de los demás vehículos y daños físicos, conmigo no ha habido ningún arreglo, mi abogado presentó una apelación del caso y estamos esperando la respuesta”, advierte.

Por lo que le pregunta a AXA, ¿cuántos años serían lo compensatorio para quitarle la vida a alguien? Por otra parte, el Ministerio Público de Tlajomulco, también participó en las mentiras, mañas y corrupción, al “perder” hojas del expediente, en donde omitieron que Marisol estuvo el día del accidente. “Hubo que pedirle al procurador que le tomaron la declaración. A la hora que Marisol hace su nueva declaración, se manda a Tlajomulco, y ahí se vuelve a perder parte de la declaración”, indica. Añade: “Cuando me presento a Tlajomulco a dar la declaración, no tenía pluma para firmar, y un hombre me prestó una y se aventó todo lo que platiqué con el Ministerio Público (…) Resulta que era del ajustador de AXA, mañosamente llegó y abusó de mi desesperación”. Días después el mismo ajustador de AXA, Ricardo Mata, visitó a Maricela para llegar a un “acuerdo”. “Quisieron hacer un juego de palabras, vinieron a preguntarme cuánto era lo menos por haber matado a mi hijo (…) Qualitas me estuvo presionando para que se le facilitaran las cosas con AXA, es un triangulo vicioso, entre Ministerio Público, aseguradora propia y la del culpable, para cubrir los menos daños posibles”, señala.

“NO PAGARÁN, HASTA QUE LE OTORGUEN EL PERDÓN”

Al año siguiente de la muerte de Luis Octavio Herrera Medina, otro aparatoso incidente, en donde la aseguradora Qualitas queda expuesta sale a la luz. Esta vez, las víctimas, una joven pareja se salva de la muerte, pero quedan gravemente heridos. El 26 de marzo del 2011, fue un día escalofriante para la familia Romo-Senkowski, alrededor de las 12:20 de la mañana, Leopoldo Romo iba manejando por la avenida López Mateos, de copiloto estaba su esposa, Carla Senkowski, cuando de repente un joven identificado con el nombre de Juan Pablo Tagle Ramírez, presuntamente en estado de ebriedad, circulando en sentido contrario se estrelló contra el vehículo de la pareja.

La pareja quedó gravemente herida. Mientras que ambas familias pasaban por el peor momento de sus vidas, el ajustador del seguro Qualitas Daniel Pavila, contratado por Leopoldo Romo, pidió que se le otorgara el perdón al irresponsable joven para que se puedan pagar los gastos. Por azares del destino, tanto las víctimas del accidente vial, como el dueño del carro involucrado contrataron la póliza con Qualitas, sólo que con diferente monto, a Polo Romo lo cubren hasta por 300 mil pesos por evento, y el monto del otro carro asegurado es de un millón de pesos.

Aunque las dos partes estaban aseguradas, con la misma compañía, la preferencia fue clara, el abogado de Juan Pablo Tagle, Alfonso Villegas, hizo hasta lo imposible por deslindar a su cliente de toda culpabilidad, en donde utilizaron mañas anteriormente expuestas; “si no otorgas el perdón, no te pago los servicios médicos”. La familia Romo quedó en el desamparo total. “No quisieron pagar, si no se les daba el perdón. Mi hijo y nuera están en rehabilitación, ya hay una cuenta pendiente la cual se tenía que liquidar, sobre 120 mil a 140 mil pesos”, apunta, Polo Romo, padre del accidentado.

Añade: “El perdón no se lo va dar, hasta que el tipo pague, él tuvo la culpa. La intermediaria entre el hospital y Qualitas me habló diciendo que se firmó un pagaré y que van a responder penalmente en contra de la persona que los firmó, si no pagamos”. También la familia Romo-Senkowski tuvo que lidiar con un Ministerio Público corrupto, el cual, pudo cambiar el expediente y girar los hechos a favor del culpable, eliminándole los grados de alcohol que llevaba en su sangre. Sin embargo, la familia afectada no está dispuesta a permitir que se sigan cometiendo las mismas injusticias, por lo que impusieron una demanda en contra de la compañía aseguradora, y aunque saben que será un largo camino, no sucumbirán ante las presiones. “Se hará un juicio largo para que la compañía pague (…) Queremos cubrir los daños del coche, la rehabilitación y todos los daños que vengan, no es que lo estemos pidiendo sino lo tiene que hacer”, advierte Polo Romo.

A 10 AÑOS DEL ACCIDENTE VIAL

A pesar que la batalla contra la aseguradora Zurich de México, terminó hace cuatro años, Miguel Ángel de Miguel ha seguido investigando y ayudando a quienes están pasando por el mismo chantaje burocrático. Por otra parte, está planeando junto con varias personas interesadas en el tema, estrategias y medidas que ayuden a exterminar el miedo colectivo ante las aseguradoras. “La gente tiene miedo, no sabemos de leyes (…) Tendríamos que hacer un instituto para defender a estos ciudadanos, con la asociación de la señora Alma Chávez, Víctima de Violencia Vial, si se hiciera una extensión, con un despacho jurídico para poderlos defender, creo que las asegurador terminarán por cumplir su contrato”, afirma. En cuanto el obligar a otorgar el perdón, el entrevistado advierte que es una práctica común que tiene muchos años, por la necesidad de recibir un servicio médico, y el 99 por ciento de la gente afectada lo acepta por desesperación. “Es una labor de convencimiento que hacen las aseguradoras a la personas afectadas. Al investigar la ley, me di cuenta que no obliga a hacer este tipo de ejercicio, los ajustadores están recurriendo a una falta”, indica.

Además resaltó que es común que Ministerio Público cambie las versiones y expedientes, por lo que promoverá ante el Congreso del Estado, que en toda constancia en el MP de accidentes viales, te den una copia. “En mi caso no quisieron darme una copia de mi expediente y casi me negaron el acceso a la institución, busqué la manera para que me dieran el expediente, esta persona que me chocó quiso cambiar el expediente, pero no pudo porque al final de cuentas yo conseguí una copia”, concluye.


Sobre esta noticia

Autor:
Raul Peniche (106 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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