Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Estados Mexicanos escriba una noticia?

Por su amor a la Guadalupana dedica tiempo y dinero a peregrinos

12/12/2011 08:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

María Esther Huerta tiene 50 años y se dedica a la venta de ropa en un mercado de esta ciudad, desde niña ha sido devota de la Virgen de Guadalupe, hoy por ese gran amor dedica parte de su tiempo y dinero a la asistencia de los peregrinos. Acompañada de dos de sus hijos, la encontramos en la Central de Autobuses de Puebla (Capu), donde al paso de los peregrinos que descienden de la rampa de llegada a esta ciudad les entrega tortas y jugos de manera gratuita y de buena fe. Teté, como algunos la llaman, relató que su arribo a la Capu es a las 8:00 horas y “con la licencia de Dios y la ayuda de mis hijos, arrastramos las cajas que traemos y nos colocamos para repartir a los peregrinos un poco de alimento”. Señaló que el momento más pesado fue durante la víspera y de igual manera será esta noche, cuando se espera el retorno de cientos de peregrinos, quienes a pie o en bicicleta emprendieron su marcha a la Basílica de la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México. Seis manos son pocas para repartir las viandas a los peregrinos, pero la voluntad de María Esther Huerta es mucha y seguirá en esta labor mientras la Morenita del Tepeyac le conceda vida. “Cuando joven iba a las peregrinaciones con mi familia y amigos, después lo hice con mi esposo, siempre agradeciendo todos los favores que he recibido de la Virgen, ya estoy grande y un poco enferma de las piernas, pero ahora mi manera de agradecer es dando un poco de comida a los peregrinos”, explicó. Sin detallar cuánto dinero invierte en la preparación de cerca de 200 tortas de jamón y pollo y la compra de jugos enlatados, expuso que es poco en comparación con la bendición de tener un trabajo, una casa, una familia unida y seguir viva para convivir con sus hijos y nietos. En cuestión de minutos, las cajas donde guardaba las tortas y las charolas de los jugos quedaron vacías, no hay letrero alguno que identifique que es comida para los peregrinos, ella los identifica por sus rostros cansados, algunos portando imágenes en bulto o recuadros de la Virgen de Guadalupe. También se les acerca a quienes llegan en grupo cargando bicicletas, sus mochilas y cobijas enrolladas en la espalda, la mayoría son hombres, pero también se pueden ver algunas mujeres. “Yo me acerco y les regalo la comida, de momento los peregrinos que no me conocen se sorprenden y piensan que se las voy a cobrar, cuando ven que es de buena fe, ellos me señalan a otros peregrinos para que les dé, aunque también, no falta la gente que se aprovecha y toma la comida sin ser peregrino”, relató. Más tardó Teté en bajar las cajas de su automóvil para colocarse en la Capu, que en repartir la comida, en no más de 30 minutos se acabó la comida. Ahora se marcha para preparar las tortas y el café que regalará por la noche, llena de fe y amor por cumplir un año más con esta tarea en honor a la Virgen Morena.

Más sobre

Sobre esta noticia

Autor:
Estados Mexicanos (36803 noticias)
Visitas:
26
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.