Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Devoradoradelibros escriba una noticia?

Los amores de Nishino - Hiromi Kawakami

13/04/2018 02:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Edición: Alfaguara, 2017 (trad. Gabriel Álvarez Martínez) Páginas: 208 ISBN: 9788420423890 Precio: 18, 90 € (e-book: 9, 99 €)

Desde fuera, Nishino sería tildado de mujeriego; un seductor alérgico al compromiso, como tantos otros. Pero, en cuanto se pregunta a las mujeres que han estado con él, el personaje adquiere dimensiones inesperadas. Ese es el concepto de Los amores de Nishino (2003), de Hiromi Kawakami (Tokio, 1958), un libro publicado poco después de su célebre El cielo es azul, la tierra blanca (2001; Premio Tanizaki). Diez relatos dan voz a diez mujeres que han estado con él en distintos momentos de su vida, desde la compañera de clase del instituto con quien intercambió unos besos a la mujer casada con quien estuvo en su madurez, pasando por una jefa de la empresa, una escritora, la joven dependienta de un chiringuito de playa o el ama de casa con quien coincidió en un curso de cocina, entre otras. No se presentan en orden cronológico, no nos precisan cuándo estuvieron con él; hay que leer entre líneas. Algunas coincidieron en el tiempo y cruzan referencias en sus cuentos. En general, son todas muy diferentes entre sí; tan solo comparten la naturaleza efímera de su relación con Nishino por las calles de Tokio. Estábamos inquietos. Estábamos extasiados. Estábamos desesperados. Éramos ligeros. Empezábamos a amarnos. Pero fracasábamos en el intento y nos quedábamos a las puertas del amor. Kawakami, una maestra del estilo sobrio, del tempo mesurado y la claridad expresiva, lleva a cabo una aproximación caleidoscópica a la figura de un hombre «veleta», al que los romances apenas le duran. En las representaciones tradicionales, se suele dibujar al galán como un tipo carismático, seguro de sí mismo, que siempre deja a las mujeres y no le suelen plantar a él. Nishino comparte con ese retrato arquetípico el carisma, esa especie de hechizo, de encanto que cautiva a las mujeres; no obstante, ahí termina cualquier parecido con el tópico. Nishino tiene una fragilidad , una condición insondable, que sobrevuela los relatos y pocas veces descubre, como un animal herido que se resiste a aceptar ayuda. Hay una distancia entre él y sus amores; no importa que se rompan las barreras físicas, ni que compartan piso: nunca lo alcanzan del todo. Y no se frustran por ello: a pesar de la incapacidad de amar de Nishino, quien sufre más por ello es él, pues las mujeres asumen la realidad mucho antes. No hay aquí amores tóxicos ; la intensidad de la pasión es pasajera, ninguna lo recuerda con odio, sino más bien con lástima, como el pobre hombre que no avanza, permanece estático. Una vez decides que alguien te gusta en su totalidad, no necesitas realizar juicios de valor, que si está bien o si está mal. Basta simplemente con que te guste. Cada una percibe a Nishino de una manera particular, cada una enriquece y matiza las apreciaciones de las demás. No es lo mismo conocerlo como igual (como compañeros de facultad, por ejemplo) que hacerlo cuando hay una diferencia de edad significativa u ocupan cargos de distintos niveles. No lo percibe igual la adolescente miedosa, a quien Nishino le aporta seguridad en sí misma, que la mujer de vuelta de todo, coleccionista de amantes a su vez, habituada a llevar las riendas. Este experimento de Kawakami resulta brillante: por un lado, retrata las múltiples capas de un personaje escurridizo, que quiere amar por largo tiempo pero no lo consigue, un hombre que tiene asimismo un abismo dentro, que solo algunas chicas llegan a intuir; y, por el otro, a través de las diez mujeres nos muestra diez maneras de vivir el amor, según la experiencia y la persona de cada una. Del mismo modo que Nishino rompe tópicos, lo mismo hacen ellas, dada la variedad de perfiles que conforman (una adolescente traumatizada por el abandono de su madre, una joven que duda sobre su sexualidad, la profesional que se siente vulnerable al ceder ante su empleado, la exnovia que lo ve con otra, etc.). A veces me pregunto qué pensarán los chicos de esa especie de apacible «relación equilibrada entre fuerzas psicológicas», semejante a la diplomacia entre dos países, que existe entre las mujeres. Aunque supongo que la mayoría no piensa nada. De hecho, ni siquiera se imaginarán que exista algo semejante. Hiromi Kawakami Como en El cielo es azul, la tierra blanca , asombra la naturalidad de la expresión de la autora, entendiendo por «naturalidad» el uso de las palabras justas, cierta parquedad, una poética sutil, nada de exaltaciones. Los autores nipones, a diferencia de los mediterráneos, suelen medir muy bien sus frases, no se exceden y depuran el texto hasta lo primordial. El resultado dista mucho de ser insípido: evoca una atmósfera sensual, etérea, subyugante, en la que las elisiones están tan presentes como lo enunciado, con una cadencia que mantiene la tensión de principio a fin. Dominan los silencios, la sutileza, y son capaces de sorprender con imágenes ensoñadoras que fluyen con el conjunto pese a su extrañeza, como ocurre al final de los dos primeros relatos. Este es un libro, en fin, fascinante, escrito por una de las novelistas contemporáneas más interesantes, en Japón y en todo el mundo. Citas en cursiva de las páginas 64, 104 y 185.


Sobre esta noticia

Autor:
Devoradoradelibros (543 noticias)
Fuente:
devoradoradelibros.com
Visitas:
1342
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.