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Fue 2010 un año de intenso trabajo en el INAH

25/12/2010 07:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

* Destacó declaratoria patrimonial de la Unesco para bienes mexicanos * Expertos del INAH trabajaron en exhumación y conservación de restos de héroes de la Independencia Por Manuel Bello Hernández México, 25 Dic. (Notimex).- El traslado del monolito de Tlaltecuhtli al Museo del Templo Mayor, el ingreso de un pequeño robot a un túnel construido hace dos mil años en las pirámides de Teotihuacan y la exhibición de 147 piezas pertenecientes a gobernantes mayas halladas en los últimos 30 años, son algunas de las actividades que Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó este 2010. En el año que concluye, el organismo responsable de más de 110 mil monumentos históricos construidos entre los siglos XVI y XIX, así como de 29 mil zonas arqueológicas registradas en todo el país, tuvo una intensa actividad. Excavaciones, visitas virtuales a zonas arqueológicas, el rescate y restauración de monumentos históricos y las declaratorias de la cocina mexicana, de la fiesta de los "Parachicos" y el canto purépecha "La Pirekua" como Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco, resaltan entre los logros del instituto. Además, en coordinación con la Procuraduría General de la República, destaca la recuperación 14 obras de arte sacro virreinal, robadas en Jalisco, Distrito Federal y Tlaxcala, y el decomiso de 180 piezas arqueológicas, 36 de ellas falsas, hecho considerado como el más grande del que se tenga noticia en los últimos años. La institución que encabeza Alfonso de María y Campos se avocó a difundir el patrimonio cultural mexicano, no sólo en el país, sino también en el mundo, con excelsitud. Muestra de ello fueron grandes exposiciones como “Rostros de la divinidad”, presentada en agosto pasado en el Museo Nacional de Antropología (MNA) y que recreó la magnificencia de los sepulcros de la cultura maya. Integrada por 147 piezas, entre majestuosas máscaras y joyas que acompañaban en la muerte a los gobernantes mayas fallecidos entre el 200 y 900 de nuestra era, la exposición resultó uno de los atractivos en dicho recinto museístico. Dichas piezas fueron descubiertas principalmente en Palenque (Chiapas), Calakmul (Campeche), Dzibanché (Quintana Roo) y Oxkintok (Yucatán), durante los últimos 30 años. Como parte de las conmemoraciones por el Bicentenario de la Independencia, el INAH exhumó los restos de 14 héroes de esa gesta histórica, mismos que fueron extraídos de la columna del Ángel de la Independencia en mayo pasado. Por espacio de poco más de tres meses, expertos de la Coordinación Nacional de Conservación y de Antropología, trabajaron en laboratorios especializados en conservación y restauración mediante el pesaje de urnas, toma de rayos X, apertura de cerraduras, diagnóstico e intervención de conservación, así como estudios óseos y de los objetos colocados dentro de las urnas. Posteriormente, las urnas fueron colocadas en la Galería Nacional, en el marco de la exposición “México 200 años, la Construcción de la Patria”, inaugurada el pasado 5 de septiembre. Por lo que hace al Centenario de la Revolución, se presentó de manera simultánea en 30 recintos de todo el país, la exposición “Testimonios de una guerra: fotografía de la Revolución Mexicana”, la cual planteó una reflexión visual-testimonial en torno a los caudillos y las personas anónimas que vivieron la gesta armada que comenzó en 1910. Con un total de 145 imágenes procedentes en su mayoría de la Fototeca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exhibición mostró los rostros cotidianos del alzamiento revolucionario: viudas, huérfanos y personajes que lucharon a lado de los caudillos. Continuando con los festejos del 2010, el INAH mejoró también algunos de sus museos emblemáticos en varios estados del país, de manera concreta en aquellos espacios vinculados con la Independencia y la Revolución. La Casa de Allende, Casa de Morelos, las casas de Hidalgo (Ex curato de Dolores y "La Francia Chiquita", en San Felipe Torres Mochas), Regional de Guanajuato "Alhóndiga de Granaditas", de Artes e Industrias Populares en Pátzcuaro, Michoacán e Histórico Oriente de Morelos. Además de los regionales de Guerrero, de Querétaro y Michoacano; el Nacional de las Culturas (Ciudad de México); además de los fuertes de San Juan de Ulúa (Veracruz) y de San Diego (Acapulco, Guerrero). Destaca la restauración del Museo Casa de Hidalgo; el inmueble en donde vivió el prócer de la patria Miguel Hidalgo y Costilla, fue remodelado con una inversión de 3.5 millones de pesos. Entre los trabajos de renovación, se rehabilitaron espacios arquitectónicos, se hizo la actualización tecnológica, cambio en el sistema eléctrico y la implementación de un sistema de voz, datos e iluminación. Del mismo resalta la restauración del Museo Regional de la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, donde sus 14 salas fueron actualizadas con una inversión de 5.7 millones de pesos. Entre los trabajos resalta, además, un nuevo guión museográfico, colecciones enriquecidas, la actualización de los sistemas eléctrico e hidráulico, remodelación de sanitarios, implementación de iluminación moderna y nuevo cableado para las cámaras de seguridad. También se realizaron obras de mantenimiento en las salas de exhibición, consistentes en el resane de muros y pintura, y se restauró el aplanado de la cornisa que se encontraba deteriorado. Asimismo, se destinó un amplio espacio para explicar lo que fueron edificios públicos novohispanos como la misma Alhóndiga de Granaditas, dedicados al almacenamiento y administración de granos; se detalla quién mandó construir ese sitio, para qué servía y cómo funcionaba. Por lo que hace a las reaperturas, este 2010 pasará a la historia en el estado de Chihuahua, pues el INAH abrió el Museo de la Revolución en la Frontera (Muref), luego de una rehabilitación arquitectónica y renovación museográfica al antiguo Museo Histórico de Ciudad Juárez. El antiguo espacio se convirtió en un recinto de vanguardia con elementos que brindan al público un recorrido lúdico, dinámico y educativo. Dicho recinto, que ocupa la ex aduana de estilo afrancesado de finales del siglo XIX, es un edificio que ha sido testigo de momentos históricos relevantes para la historia de México. Sin duda, uno de los platillos fuertes en el INAH y que dio de que hablar, fue el traslado de la diosa Tlaltecuhtli del predio de Las Ajaracas al Museo del Templo Mayor, acto que se convirtió en un espectáculo al atrapar la atención de muchas personas el pasado 17 de mayo. El desplazamiento de la gran piedra labrada en andesita lamprobolita, de entre 12 y 13 toneladas, requirió la utilización de una grúa para llevar, en una primera fase, tres de los cuatro fragmentos y, al final, colocar el de mayor tamaño. Descubierta en octubre de 2006 y sometida a un largo proceso de restauración y recuperación de sus colores originales, formó parte de los atractivos de la exposición “Moctezuma II”, inaugurada en junio pasado. La deidad Tlaltecuhtli, la señora de la tierra, progenitora y devoradora a la vez de todas las criaturas, es la “mayor joya” jamás encontrada en la ciudad de México. En la zona arqueológica de Teotihuacan, la presentación de un robot de 30 centímetros de ancho, 50 centímetros de longitud, 20 centímetros de altura y equipado con dos cámaras de video, una colocada en la parte posterior y otra al frente que pueden hacer giros de 360 grados y que son manipuladas a control remoto, resultó todo un acontecimiento. “Tlaloque I”, en alusión a los seres mitológicos ayudantes del dios Tláloc, es una máquina de cuatro ruedas que mostró las primeras imágenes del interior de un túnel de dos mil años, localizado debajo del Templo de la Serpiente Emplumada, en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde se cree están las tumbas de los antiguos gobernantes de esa ciudad. Sin duda, una verdadero suceso, pues es la primera vez en la historia de la arqueología mexicana, y segunda en el mundo, que se emplea este tipo de tecnología para la investigación del pasaje subterráneo. Continuando con las exploraciones, este año se dio a conocer también que arqueólogos mexicanos y alemanes descubrieron dos reservorios de agua de aproximadamente 100 metros cuadrados cada uno, en la ciudad maya de Uxul, en Yucatán, en medio de la selva. Es de mencionar que esa especie de “cisternas” antiguas, que también han sido localizadas en otras ciudades mayas, eran utilizadas para almacenar agua durante los largos periodos de sequía. Pero la construida en Uxul tiene un sello particular. Otro de los hallazgos fueron los 20 restos humanos con más de cuatro siglos de antigüedad, en un cementerio del siglo XVI, ubicado en la parte posterior de la Casa de Cortés, en La Antigua, Veracruz. Según el INAH, los hallazgos datan de los siglos XVI al XIX; además se descubrió cerámica prehispánica del periodo Posclásico Tardío de la Costa del Golfo (1300- 1519). Detalló que tras el paso del huracán “Karl”, el descubrimiento derivó en un mayor número de esqueletos, que se sumaron a los ocho encontrados con anterioridad. El Palacio de Bellas Artes fue nota en este 2010, no sólo por su reapertura, sino también por el lote de alrededor de 50 piezas, compuesto por objetos rituales prehispánicos y vasijas coloniales, entre ellas porcelana de las dinastías Ming y Ching, así como una decena de entierros humanos, hallados como parte de los excavaciones a los que fue sometido ese recinto. Realizadas por la Dirección de Salvamento Arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el arqueólogo Miguel Hernández Pérez, coordinador del proyecto arqueológico, informó tal suceso, al hacer un balance de los objetos descubiertos durante casi un año durante las excavaciones hechas en el subsuelo del palacio de mármol. Según el especialista, las osamentas humanas y antiguos objetos se suman a los hallazgos de los restos de elementos arquitectónicos que a finales de 2009 se habían detectado, y que van desde la época prehispánica, hasta finales del siglo XIX y principios del XX, entre ellos los del Convento de la Visitación de María Santísima, que existió en el lugar en el siglo XVII. Por su parte, en Chiapas se hallaron dos piezas faltantes de un Juego de Pelota con una antigüedad de mil 500 años, cancha ritual que podría ser la descrita en el libro sagrado de los mayas el "Popol Vuh". De acuerdo con el arqueólogo Juan Yadeun Angulo, responsable del Proyecto Arqueológico Toniná, el hallazgo de un par de cabezas de serpiente permitió reforzar una serie de datos que se habían manejado como hipótesis sobre la forma que tuvo esa cancha ritual. El descubrimiento de ese par de figuras, se suma a otras cuatro similares, localizadas en distintos momentos a partir de 1992, todas ellas en el Palacio del Inframundo, en la Acrópolis del sitio maya. En el cráter del Nevado de Toluca, Estado de México, de hallaron diversos objetos prehispánicos, principalmente restos de cerámica y cuentas de piedra verde, con una antigüedad de mil 300 años. Los materiales, que datan de los periodos Clásico Tardío (650 y 900 dC) y Posclásico Temprano (900-1200 dC), representan los objetos de culto más antiguos encontrados hasta el momento en este espacio de alta montaña, que en el pasado fue usado como un centro ceremonial. En agosto de este año también de se dio a conocer en la Costa Grande de Guerrero, el hallazgo de cerca de seis mil fragmentos de cerámica de estilo teotihuacano, con una antigüedad de más de mil 400 años. Según la arqueóloga Rosa María Reyna, este hallazgo, en el sitio arqueológico “El Embarcadero”, en el municipio de Coyuca de Benítez, revela que grupos prehispánicos tepoztecas, cuitlatecas y tomiles, que ocuparon esa área, tuvieron interacción con Teotihuacán, la "Ciudad de los Dioses", en el ahora estado de México, y no únicamente con la cultura mezcala, como hasta ahora se conocía. Se dijo que esta revelación abre nuevas interpretaciones sobre las relaciones de los Teotihuacanos con otras culturas, y al mismo tiempo impulsará más investigaciones sobre los sitios arqueológicos y sus culturas localizadas en la Costa Grande, que es una de las regiones guerrerenses menos estudiadas. Hasta aquí, destaca lo más sobresaliente del INAH, por lo que el 2011 será un año igual de interesante y con sorpresas en el ámbito antropológico.


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