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Autoritarismo: La puerta falsa de los dirigentes mexicanos

15/12/2013 06:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En México existe la cultura del autoritarismo para dirigir las agrupaciones sociales y las instituciones políticas, siendo que no hay algo que haga mayor daño al bienestar de los dirigidos

Qué obscura fuerza del universo inspira a los dirigentes mexicanos a adoptar posturas mesiánicas en cuanto son investidos de poder, porque los colaboradores de los mismos, en vez de encargarse de mantenerlo equilibrado y ecuánime en sus decisiones y forma de dirigir, lo impulsan a realizar actos antidemocráticos y contra la voluntad de las mayorías, ¿que les hace creer que no necesitan de la aprobación de sus agremiados para que sus decisiones gocen de legitimidad?, ¿porque piensan que la legitimidad es algo que otorga el cargo por si mismo, y no por la aceptación de la mayoría?.

¿Puede un dirigente tomar el control absoluto de una agrupación y manejarla a su antojo por tiempo indefinido, sin que este accionar ocasione un grave deterioro de la misma y de lugar a rencores, resentimientos y aislamiento de la dirigencia?, por supuesto, no es posible, al menos no por tiempo indeterminado, este tipo de conductas por parte de un dirigente no es de modo alguno justificable, ya que ocasiona un grave retroceso en el grupo que dirige, o pretende dirigir, más aún cuando esta dirigencia se gana en procesos controversiales o de dudosa legitimidad.

En México, la mayoría de las agrupaciones sociales, sean estas, sindicatos, cooperativas, asociaciones civiles, asociaciones religiosas o asociaciones profesionales, sufren de agónicas sucesiones de poder, empañadas en su mayoría por la intervención de actores políticos que vician la voluntad de las mayorías, o peor aún, por el actuar de grupos de poder al interior de las mismas que se valen de todos los medios legales e ilegales como la coacción, la extorsión, la intimidación o el chantaje para lograr el apoyo de las mayorías; y en los casos más extremos, se valen hasta de la interpretación tergiversada de la legislación de la ascociación para "castigar" o "sancionar" a los dirigidos que cuestionan sus decisiones o su conducta.

Este tipo de luchas intestinas, no cesán con el fin del proceso de sucesión, si no, que se prolongán indefinidamente, llegando en ocasiones a superar los periodos de mandato de dos o más dirigentes, con el agravamiento de las diferencias ideológicas de los grupos y, lamentablemente con el resquebrajamiento de la unidad de la agrupación, mismo que puede llegar en casos graves a provocar un cisma que tenga como desenlace la salida de miembros de la organización para conformar nuevas agrupaciones que en vez de buscar la mejora de condiciones de sus agremiados, entra en una lucha de poder y confrontación con la agrupación de la cual provienen originalmente sus miembros, el resultado final de este enfrentamiento son dos grupos enfrentados entre sí, y con menor fuerza de negociación que antes.

Todo dirigente autoritario, considera que sus ideas son las únicas que funcionan, que los demás, no poseen las cualidades que le fueron concedidas a él para tomar decisiones correctas

Es muy importante que el sindicalizado tome conciencia de que su papel no es simplemente levantar la mano ante la dirigencia en turno para quedar bien y ganar favores, que todo retroceso que se de al interior de la organización le afectara por el resto de su vida sindical, que lo que hoy le favorece muchas veces injustamente, y afecta a otro, mañana podría efectarle a él, y favorecer injustamente a otro. Que los abusos permititdos a la dirigencia hoy, pueden traer consecuencias nefastas en el futuro, que los gobiernos malos son producto de gobernados irresponsables, indiferentes y permisivos; que los dirigentes llegan hasta donde los agremiados permiten, y que si estos permiten todo, el dirigente no encontrará jamás fin a sus abusos.

Es obligación del agremiado conocer sus estatutos y fijar límites a sus dirigentes, porque no existe nada más dañino que una dirigencia que cree poseer el poder por encargo de los dioses, o por tener siempre la razón en todo. Toda crítica racional y bien fundamentada es necesario hacerla, pero recordemos que no podemos exigir a nuestros dirigentes un respeto que no nos estamos dando nosotros mismos al ser agremiados levanta dedo y automátas.

No existe mejor manera de convertirse en esclavo de un sistema decadente, que desinteresarnos de nuestros propios asuntos por comodidad, pereza mental o peor aún por miedo, la mejor forma de quitarnos el yugo de un dirigente autoritario es participando en todas las actividades de nuestra agrupación, opinar y expresar nuestro descontento obligandolos a tomar soluciones intermedias que dañen lo menos posible el bienestar de las mayorías y no perpetuen privilegios solo para el grupo en el poder.


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Custodio (21 noticias)
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