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Biblioteca de México “José Vasconcelos”, importante centro de lectura

02/11/2010 12:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La Biblioteca de México “José Vasconcelos”, que en 1946 se instaló en el edificio de La Ciudadela, es hoy uno de los más importantes centros culturales y de lectura de la ciudad y del país. A lo largo de su bicentenaria vida, La Ciudadela ha sido asiento de la Real Fábrica de Tabacos; al estallar la Guerra de Independencia y por su estratégica posición, sirvió como cuartel general y cárcel, dio a conocer asimismo el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). Ahí, José María Morelos y Pavón pasó sus últimos días antes de ser fusilado en Ecatepec; en 1913, y fue escenario de la sangrienta Decena Trágica que derrocó a Francisco I. Madero. Tras décadas de ser subutilizado, en 1946 se instaló la Biblioteca de México que es hoy, uno de los más importantes centros culturales y de lectura de la ciudad y del país. El nacimiento de la Biblioteca de México estuvo vinculado con un proyecto que originalmente se concibió para la Biblioteca Nacional. En 1943, Jaime Torres Bodet -quien fuera secretario de José Vasconcelos en la Universidad y Jefe de Bibliotecas bajo su mando en la Secretaría de Educación, SEP-, se hizo cargo de esa depedencia del Ejecutivo Federal. El 27 de noviembre de 1946, un mes antes de que Torres Bodet dejara la Secretaría de Educación Pública, al concluir el periodo presidencial de Manuel Ávila Camacho, Vasconcelos tomó posesión como director de la Biblioteca de México; paralelamente, mantuvo la titularidad de la Biblioteca Nacional de la UNAM, a la que renunció en febrero de 1947. Como lo había hecho antes en San Ildefonso y en la sede de la SEP, Vasconcelos ocupó el inmueble de estilo neoclásico que el ingeniero Manuel Agustín Mascaró y el ingeniero militar Miguel Constanzó construyeron en 1797. Lo dotó de obras de arte, murales y esculturas, como los bustos de grandes pensadores de la antigüedad griega como Homero, Esquilo, Sócrates, Platón, Aristóteles y Eurípides; sin olvidar a figuras de la literatura occidental, como Dante Alighieri, Lope de Vega, Miguel de Cervantes, William Shakespeare, Pedro Calderón de la Barca y Johann von Goethe, quienes tanto influyeron en su vida espiritual. El célebre maestro y pensador oaxaqueño permaneció al frente de la biblioteca casi trece años, hasta el día de su muerte (1959) y en ese trayecto, la convirtió en una de las mejores del país. Creó servicios para todo tipo de lectores, desde niños hasta adultos, para amas de casa y profesionistas; reunió colecciones de grandes intelectuales como Antonio Caso, Carlos Basave, parte de la desaparecida Biblioteca de Ciencias Sociales y la Colección Palafox, con obras de teología en latín. Sin embargo, no logró consolidar la institución con la que soñaba, basada en el modelo de la Biblioteca Nacional de Francia; aunque, quizás sin sospecharlo, fundó una biblioteca. cuyo crecimiento al paso de los años, la ha convertido en la más importante de la Ciudad de México y del país. Le sucedió en el cargo María Teresa Chávez Campomanes, quien lo ejerció hasta 1979. En 1980, la SEP se propuso convertir el espacio en centro cultural. Para ello, en 1987 encargó al arquitecto Abraham Zabludovsky desarrollar un proyecto de remodelación y restauración del edificio. La nueva biblioteca fue reinaugurada el 21 de noviembre de 1988, como culminación del Programa Nacional de Bibliotecas; el escritor Jaime García Terrés fue nombrado nuevo director, puesto en el que permaneció hasta su fallecimiento el 29 de abril de 1996. El nuevo Centro Cultural inició sus actividades culturales con tres salas de exposiciones y un museo de sitio. En 1990, García Terrés fundó la revista Biblioteca de México, publicación bimestral que difunde escritos raros o desconocidos de los grandes autores, acompañados de colaboraciones de poetas, ensayistas y narradores contemporáneos. Además de analizar los temas sustantivos de la tradición literaria bibliográfica, a través de números monográficos dedicado a la historia del libro y las bibliotecas, así como a autores nacionales y extranjeros de primera importancia. A la muerte de García Terrés, en 1996, el también escritor y poeta Eduardo Lizalde fue designado como nuevo titular de la Biblioteca de México, quien ha dado continuidad al esfuerzo por hacer de ese espacio un importante centro cultural con salas de exposiciones, foro teatral, auditorio, aula de cursos y talleres. La Biblioteca de México, puntal de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de Conaculta, adquirió en el año 2000 el nombre de José Vasconcelos por disposición presidencial, para evocar la gran obra con que el pensador, revolucionó al sistema educativo mexicano. Ocupa una superficie de 26 mil metros cuadrados y cuenta con capacidad para atender a más de tres mil usuarios por día. Su misión, es ofrecer la consulta de libros y cualquier tipo de información, así como servicios culturales complementarios. Su colección es de carácter general y está integrada por alrededor de 250 mil volúmenes. En sus actuales instalaciones cuenta con salas para consulta, sala para invidentes, sala infantil, hemeroteca, sala de lectura informal, sala de lectura al aire libre y sala de colecciones especiales, entre otras. Las colecciones El acervo de la Biblioteca de México "José Vasconcelos" está organizado en cuatro colecciones básicas: Colección general, la más grande y que aborda temas específicos en las diferentes ramas del conocimiento humano; Colección de Consulta, integrada por diccionarios generales, anuarios, enciclopedias, atlas, almanaques, etc. Se complementa con la Colección de Publicaciones Periódicas o Hemeroteca, que congrega revistas, periódicos y Diario Oficial de la Federación, incluida la Gazeta, publicada en 1722; y la Colección infantil, con libros de estudio, recreativos y de consulta; revistas, archivo vertical y juegos didácticos para niños de entre 5 y 12 años. En lo que se podría considerar como la sección más apreciada de la Biblioteca, se ubican las colecciones especiales. Tal es el caso del Fondo reservado, compuesto por libros raros o particularmente valiosos, ya sea por su antigüedad, impresión, encuadernación o por haber pertenecido a personalidades destacadas en algún campo de la vida humana, como Carlos Basave, Felipe Teixidor, Jesús Reyes Heroles, Antonio Caso y José Luis Martínez. El libro más antiguo que alberga es un incunable europeo encuadernado en papel, titulado Sermones fratris roberti, de 1490. Existe también una Colección especial para ciegos y débiles visuales, constituida por una colección en Sistema Braille, una fonoteca y discos compactos, en su mayoría obras literarias; ofrece servicios adicionales de lectura, grabación de textos y búsquedas por internet, entre otros. Otra más es la Colección de videogramas, integrada por títulos en los formatos VHS y DVD, que se encuentran a disposición de los usuarios en forma gratuita, con el propósito de difundir parte de los mejores aportes fílmicos, realizados en los ámbitos educativo, cultural y recreativo, divididos en cinco series: culturales, para niños, clásicos del cine, lo mejor del cine en video y películas comerciales. Mención especial merece la Colección Fondo México, cuya sala fue inaugurada en octubre de 1995, con el propósito de contar con una colección rica en lo que a México se refiere y para proporcionar un espacio que, por su conformación y arquitectura, resulte agradable a la multitudinaria y cotidiana afluencia de usuarios. Contiene información sobre humanidades y artes de México, tanto por autores mexicanos como extranjeros.


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