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Los BRICS y la UE, alianza necesaria que aún no entienden los gobiernos europeos

28/06/2017 07:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Paolo Raimondi*

El Instituto de Investigaciones Eurispes de Roma le ha dado prioridad al estudio de las actividades de los BRICS como una institución progresivamente unida, para lanzar las bases de una colaboración más directa.

Estamos muy a la par del hecho de que, tanto las instituciones de la Unión Europea (UE) en Bruselas, como los gobiernos nacionales europeos no ven a los BRICS como una nueva entidad emergente con la cual sea relevante mantener contactos institucionales y de otro tipo. Prefieren descuidar a los BRICS y, en su lugar, tratar con cada uno de los gobiernos de los países integrantes de una manera bilateral.

Esta postura fue expresada, por ejemplo, por el Parlamento Europeo en 2012, en la "Propuesta para una resolución del Parlamento Europeo sobre políticas nacionales de la UE para los países de los BRICS y otras potencias emergentes: objetivos y estrategias".

Aunque reconociendo la importancia de colaborar con las economías emergentes, frente a los grandes desafíos internacionales, el documento dice que, "en vista de las grandes divergencias con los BRICS sobre sus políticas y sistemas económicos, tendencias demográficas y sociales y perspectivas de política exterior", sugería que Europa "adoptase una política exterior matizada involucrando asociaciones y acuerdos separados con tales países, para construir sinergias con cada uno de los BRICS y otros países emergentes, y desalentar la consolidación de agrupamientos alternativos de Estados potencialmente coaligados en términos de política exterior".

Tal postura no solamente es ambivalente, sino simplemente equivocada, miope y deja de fuera los cambios sustanciales en curso en el mundo, que posibilitan una nueva orientación del futuro de Europa con base en la independencia y en la soberanía, a favor de los intereses europeos frente a una variedad de nuevos aliados e instituciones.

El Eurispes está trabajando en la corrección de esta equivocada orientación europea, naturalmente, comenzando por Italia. Con el apoyo y la participación del Ministerio de Relaciones Exteriores Italiano, nuestro grupo de trabajo sobre el BRICS inició un proyecto de investigación sobre las actividades del grupo en el Mediterráneo, que resultó en un informe especial.

Además de los elementos de análisis, nuestro objetivo principal es que Roma se active para convertirse en un puente entre la UE y los BRICS y entre el Mediterráneo y los BRICS. En este contexto, en colaboración con la Red italiana por el Diálogo Euro-Mediterráneo (RIDE), organismo apoyado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, procuramos la Unión por el Mediterráneo, con el objetivo de aproximarla a los BRICS, para discusiones, intercambios y posibles colaboraciones en temas como el trabajo, educación, cultura y comunicación, en las que ambas organizaciones están bastante involucradas.

PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA, UNA NUEVA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

En la cumbre del 2015 de los BRICS, en Ufá, Rusia, se presentó un vasto programa de desarrollo de infraestructura continental, centrado en algunos mega-proyectos. Entre ellos, la Agenda de Proyectos Prioritarios de Integración (API, en inglés) para América Latina, el Programa de desarrollo de Infraestructura de África (PIDA), La Iniciativa Franja y Ruta (BRI) para China y Eurasia, el corredor Trans-euroasiático Razvitie (TEBR) para Rusia y Eurasia, además de grandes programas semejantes para India.

Desde entonces, se han dado pasos gigantescos en la creación de infraestructura bancaria y crediticia, en particular, el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, para fomentar y financiar las enormes inversiones necesarias para la realización de aquellos programas de desarrollo continentales.

Se crearon nuevas instituciones financieras multilaterales para apoyar este esfuerzo, comenzando por el Banco Asiático en Infraestructura (AIIB), con una participación bastante diversificada. La reciente conferencia internacional sobre la BRI en Pekín el 14 y 15 de mayo, tuvo una gran participación internacional y presentó un plan para más de un billón de dólares de inversiones.

Evidentemente, la realización de semejantes proyectos continentales gigantescos deberá presentar nuevos e importantes retos, además de nuevas cuestiones geopolíticas y geoeconómicas relevantes e incluso disputas que requerirán soluciones bien equilibradas y colectivas.

Sin embargo, en un plano pragmático, los proyectos citados podrían representar e iniciar una revolución industrial fundamentalmente nueva. Después de los efectos devastadores de la crisis global de 2007-08, veríamos, finalmente, los sectores de la economía física real convirtiéndose en motores de una recuperación muy necesaria.

ESPECULACIÓN Y DEPRESIÓN ECONÓMICA

Durante un período bastante largo, el mundo concedió a las finanzas, a la especulación y a la desregulación el papel central de la economía. En este momento de la historia, solamente el desarrollo de los BRICS y de Eurasia puede volverse la locomotora real para retira a todo el mundo de las arenas movedizas de la depresión económica. Y esto devolverá al crédito a las finanzas a su papel fundamental y esencial de apoyar a las inversiones y a la economía real.

En este contexto, vale observar que, en todo el sistema, particularmente en las así llamadas economías avanzadas, está surgiendo la amenaza de una nueva burbuja financiera, la de la deuda corporativa. De acuerdo con los datos más recientes, esta burbuja ya se infló hasta los 30 billones de dólares, el doble de la burbuja inmobiliaria de 2008, la mitad de eso en los EU.

El volumen de títulos corporativos aumentó dramáticamente con la política de cero intereses de los bancos centrales. De acuerdo con estudios del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), organización privada de los bancos internacionales basada en Washington, 97% de los recursos obtenidos con títulos corporativos has sido usados en operaciones de "ingeniería financiera" (fusiones y adquisiciones, recompra de acciones, distribución de dividendos, etc.) y solamente 3% en la compra de equipo nuevo o en inversiones reales a largo plazo.

Lo que se necesita con urgencia es un esfuerzo coordinado para una definición de nuevos medios e iniciativas para volver a colocar las finanzas al servicio del desarrollo. Se sabe que, sin contar al sector bancario, los inversionistas institucionales internacionales, como las compañías de seguros, fondos de pensión y fondos de inversiones, detentan activos equivalentes a 70 billones de dólares, disponibles para inversiones.

Hasta ahora, apenas un minúsculo porcentaje ha sido direccionado al financiamiento de infraestructura. Al mismo tiempo, varios estudios han apuntado que los requisitos mundiales de inversiones en infraestructura nueva y en la mejora de la existente, son del orden de 3.7 billones de dólares por año, y cerca de 50 billones, en el período hasta el 2030.

Se necesita un estudio científico sobre como viabilizar asociaciones público-privadas (PPPs) en la dimensión requerida. Además de los necesarios "project bonds" (títulos vinculados a proyectos específicos ?n.e) será necesario definir nuevos instrumentos financieros, que combinen de forma equilibrada, una perspectiva de largo plazo, garantías y una rentabilidad realista. En este campo ya se ha hecho bastante trabajo por los economistas del Club de Inversionistas de largo Plazo (LTIC), creado por instituciones de desarrollo estatales alemanas, francesas e italianas y por el Banco Europeo de Inversiones. Es digno de nota que muchos bancos de desarrollo de otros países, inclusive de los BRICS, se unieron al LTIC.

BRICS = CRECIMIENTO, PRODUCTIVIDAD Y GENERACIÓN DE EMPLEOS

La requerida participación tecnológica e industrial internacional dará una nueva vitalidad a las corporaciones industriales y podrá, también, convertirse en el antídoto más efectivo contra los renovados vientos de egoísmo económico.

A propósito, el Eurispes está considerando la creación de un grupo de trabajo de economistas, en el ámbito italiano y europeo, que podría compartir experiencias, propuestas e iniciativas con una contraparte de los BRICS.

Por eso, sería bastante interesante que el Fórum de expertos de los BRICS promoviera un estudio para demostrar como la concretización de los proyectos continentales de los BRICS podría influenciar el crecimiento, la productividad y el nivel de empleos globales, superando los desequilibrios económicos y de ingresos y la desigualdad en el mundo, ayudando significativamente a reducir la pobreza.

Sería también una manera de enfatizar el efecto contrario negativo sobre la economía y los empleo, provenientes de ciertas políticas proteccionistas y cualquier otra forma de guerra comercial.

UNA CANASTA DE MONEDAS

Después de la crisis 2007-08 y sus efectos persistentes en los sistemas monetarios y comerciales, está claro que es solamente una cuestión de tiempo en que el mundo se vea forzado a redefinir, inevitablemente, el sistema monetario internacional. A nuestro ver, el nuevo arreglo se basará en un "sistema de canasta de monedas", con la participación progresiva de todas las principales monedas nacionales regionales. Es inevitable ?y será bienvenido- que las monedas de los BRICS sean parte de la nueva "canasta de monedas", junto con el dólar estadounidense, el euro y otras.

En este escenario, es de gran importancia la creciente tendencia al uso de monedas nacionales en el comercio y en acuerdos de inversiones intra-BRICS. Por varias razones; preservar la soberanía monetaria; reducir el uso del dólar ?que también puede ser una causa de inestabilidad y de desestabilización monetaria; probar el nuevo sistema, en especial, entre los miembros del BRICS, en cuanto a su funcionamiento efectivo y sin turbulencias; demostrar a otros países, principalmente a los de la UE, que se pueden organizar arreglos nuevos y que un nuevo sistema monetario es posible.

Con base en estos preceptos, pueden seguir otras iniciativas: la creación de un nuevo sistema de pagos internacionales independiente; un nuevo mecanismo internacional alternativo al SWIFT (Society for Worlwide Interbank Financial Telecommunication); una mayor diversificación de monedas de reserva; la creación de una red alternativa e independiente de agencia de calificación; la creación de un centro de investigaciones de informaciones económicas similar y paralelo a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En este contexto, fue de gran relevancia el reciente cambio en el sistema de cuotas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la inclusión del renminbi chino en la canasta de monedas de los Derechos Especiales de Giro (SDR) del Fondo. Se trata de pasos en dirección de una profunda modificación de las instituciones económicas y monetarias internacionales y de gobernanza económica global.

Mi propuesta para el Eurispes es la creación de un grupo de trabajo de economistas y especialistas italianos y europeos para colaborar con el Fórum de expertos de los BRICS en semejantes asuntos.

INICIATIVA DE LA SANTA SEDE

Me gustaría compartir con ustedes una importante iniciativa que la Santa Sede está promoviendo junto a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Yo estoy involucrado personalmente en esta iniciativa, junto con otros colegas internacionales, economistas y especialistas de varias áreas, inclusive jurídicas, sobre la cuestión de la legitimidad del pago de las deudas públicas y deudas externas de los países pobres y de los que han sido empobrecidos por la crisis global y se encuentran en riesgo de insolvencia.

La Asamblea General de la ONU debería aprobar los procedimientos necesarios para solicitar la opinión del Tribunal de Justicia de La Haya sobre la coherencia entre las normas que reglamentan la deuda pública y externa en los países en desarrollo y en los países recién empobrecidos, y los principios generales del Derecho y de los derechos del hombre y de los pueblos.

La propuesta abrió una discusión bastante importante sobre algunos aspectos referentes al pago y a la cancelación de deudas públicas. Uno de ellos se refiere a la noción de "estado de fuerza mayor", cuando grandes eventos imprevisibles vuelven imposible el pago de las deudas. Todavía más pertinente es el concepto de "estado de necesidad", que, al contrario, justificaría el incumplimiento cuando los pagos impusieran una carga excesiva a la población.

La propuesta de la Santa Sede no es un delirio, sino algo concreto que se basa en otros precedente importante, la Resolución 63/319 de 2015 de la ONU, contra los llamados "fondos buitre", los fondos financieros altamente especulativos que operan de manera agresiva para comprar y cobrar las deudas de países en dificultades económicas.

La iniciativa se inspira también en los principios morales, éticos y económicos de la histórica "Carta de Santa Ágata de Goti" (ciudad italiana en donde especialistas laicos y religiosos internacionales se reunieron para reorientarla, en 1997), que condena los "contratos usureros" y la "excesiva carga de la deuda" y manifiesta apoyo a la "autodeterminación de los pueblos".

SE DUPLICA DEUDA PÚBLICA MUNDIAL

Estas cuestiones son todavía más urgentes cuando consideramos que, desde 2007, la deuda pública mundial se ha más que duplicado, pasando de 28.7 billones de dólares a 61 billones, actualmente. Esto representa una renovada amenaza de una crisis sistémica. Y los países pobres son siempre los más expuestos a ser afectados por tamaño cargo de las deudas.

Propuesta: Considerado que la Santa Sede tiene el estatus de observadora en la Asamblea General de la ONU, es necesario que un estado miembro presente oficialmente la iniciativa. Ya hay intensas discusiones entre la Santa Sede y representantes del gobierno italiano, en el sentido de que Italia tome la iniciativa.

Igualmente, esta sería una importante cuestión, también, para los miembros de los BRICS. De hecho, los países miembros del BRICS siempre se han presentado como promotores de los intereses de las economías pobres y emergentes. Se trata de un compromiso reiterado en todas las cumbres del grupo y en sus declaraciones, particularmente, por ejemplo en la de Durban, África del Sur (2013), fue uno de los compromisos fundamentales del Nuevo Banco de Desarrollo.

Por otro lado, los países más pobres del Sur están viendo a los países del BRICS como sus "hermanos más viejos", que podrían ayudarlos y protegerlos.

Por esto, una manifestación de una atención y de intereses en la iniciativa de la deuda pública estaría de acuerdo con el espíritu de cooperación del BRICS y con las expectativas de otros países del Sur.

*Artículo basado en la conferencia dada por el autor en el Primer Fórum de expertos de los BRICS sobre Cooperación Pragmática, promovido por el Centro de Estudios sobre los BRICS de la Universidad de Fudan, Shanghai durante los días 25 y 26 de mayo de 2017. El autor es economista, periodista y miembro del Instituto de Investigaciones Eurispes (Roma) y corresponsal del MSIa informa en Italia.


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Ejesus (4819 noticias)
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