Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Buscan desentrañar rutas de intercambio a partir de ofrendas zoques

12/09/2012 12:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

(Material con apoyo fotográfico) * En la investigación participa el INAH, la UNAM, la Universidad Brigham Young, Estados Unidos y la Universidad de San Carlos, Guatemala México, 12 Sep. (Notimex).- Ornamentos precolombinos de jade, ámbar, perlas, pirita y conchas, entre otros materiales, recuperados en la tumba de alto rango más antigua de Mesoamérica, serán analizados a fin de desentrañar las rutas de intercambio e interacción cultural que se dieron en esa región hace 2 mil 700 años. La investigación, a cargo de un equipo interdisciplinario de especialistas, permitirá además determinar la procedencia y características de los miles de objetos hallados, informó el doctor Emiliano Gallaga Murrieta, director del Centro INAH-Chiapas, cita un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Al respecto, Lynneth Lowe, coordinadora del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM y partícipe de la investigación, indicó que estos trabajos se harán con el financiamiento del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, de esa casa de estudios. “En la cámara funeraria se hallaron piezas hechas con jade de Guatemala, ámbar de la región de Chiapa de Corzo, obsidiana de las Tierras Altas, así como espejos de pirita y de hematita, posiblemente de Oaxaca”, comentó. De manera que el hecho de tener ofrendas tan ricas indica que para este momento tan temprano, el periodo Preclásico (700 a.C.), ya existía una fuerte estratificación social. “Por lo menos Chiapa de Corzo contaba con la figura institucionalizada de un dignatario, posiblemente uniendo los poderes político y religioso de la ciudad”, explicó la arqueóloga. Por otra parte, en los próximos meses el doctor Adrián Velázquez Castro, del Museo del Templo Mayor (MTM) del INAH, realizará la identificación de especies de moluscos, dada la gran diversidad de conchas y caracoles que integraban la oblación. De acuerdo con Emiliano Melgar Tísoc, también adscrito al MTM, él será el encargado de reconocer las técnicas de talla y de manufactura de los objetos de jade. Mientras que la identificación de los tipos de este mineral estará a cargo de expertos del Instituto de Física de la UNAM y el análisis de las piezas de obsidiana será autoría del arqueólogo Edgar Carpio, de la Universidad de San Carlos, Guatemala. La investigadora Lynneth Lowe dijo que entre los resultados de las primeras etapas del proyecto de investigación, está la reconstrucción de las etapas constructivas del Montículo 11, pirámide en la que fue descubierta la Tumba 1. “Se han identificado cerca de 20 etapas, la más antigua se erigió alrededor de 900 antes de Cristo, y la última data del periodo Clásico (600 d.C.). Esto también es importante para comprender el crecimiento que tuvo la ciudad”, señaló. Respecto a la osamenta hallada en un anexo de la cámara principal, detalló, corresponde a una mujer que debió fallecer a los 50 años. “Sabemos que este tipo de enterramiento era común en épocas más tardías, durante el periodo Clásico (200-900 d.C.), ejemplo de ello es la tumba de Pakal en Palenque o de Garra de Jaguar en Calakmul, pero aquí encontramos un antecedente demasiado temprano, sin contar el uso exclusivo de pirámides como recintos funerarios”. A más de esto, abundó, se ha completado el registro, reconstrucción y restauración del ajuar y de las ofrendas con que fueron acompañados los dos adultos enterrados en la Tumba 1. Dentro de dichos materiales sobresalen los atavíos elaborados en jade, piedra que era relacionada con las plantas, la naturaleza y la vida. También le fueron colocados brazaletes en la parte posterior de los brazos, pulseras, así como ajorcas en las rodillas y en los tobillos. Todos estos adornos, incluyendo un collar de mil pequeñas cuentas, se componen de mil 111 piezas de jade proveniente de distintos yacimientos, según sus características, algunos son de un verde más intenso y de mayor translucidez, y otros son de un tono más opaco. El ajuar funerario de la mujer no desmereció en riqueza. Su collar está formado con pendientes de jade que representan diversos tipos de aves acuáticas; sus pulseras dan varias vueltas y las ajorcas estuvieron dispuestas en sus pantorrillas y tobillos. De su cinturón destacan 80 cuentas de jade, una de ellas con forma de mono, entreveradas con piezas de ámbar, detalla la fuente. “Este es el caso más antiguo de la utilización del ámbar en Mesoamérica. Sabemos que las minas estaban ubicadas muy cerca de Chiapa de Corzo, pero el hecho de encontrarla en este contexto que se fecha hacia el 700 antes de Cristo, lo hace el hallazgo más antiguo de este material”, apuntó. Estos hallazgos, concluyó la doctora, son evidencia de la trascendencia y complejidad de la cultura zoque, la cual no ha sido suficientemente valorada debido, tal vez, a su temprano desarrollo. Aunque después su territorio se vio restringido por el avance de mayas y zapotecas, esta civilización tuvo continuidad, de manera que hoy sigue viva. Por el carácter multidisciplinario de esta investigación se conjuntan los esfuerzos de expertos del INAH, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la Fundación Arqueológica Nuevo Mundo de la Universidad Brigham Young, Estados Unidos; y de la Universidad de San Carlos, Guatemala.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
97
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.