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Fue Carlos Chávez un compositor en constante evolución

12/06/2012 03:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Compositor y director de orquesta, Carlos Chávez recibió sus primeras lecciones de piano a los nueve años y acabó convertido en uno de los autores más representativos del siglo XX, cuya música destaca por el sello característico de constante evolución que con el tiempo alcanzó. Estudiosos de su obra señalan como punto de arranque las Sonatinas que compuso en 1924, “en las que adoptó un estilo rigorista y esquemático que logró concentrar la carga emocional en una sola expresión, repetitiva, descarnada y esencial a la vez”. De acuerdo con la semblanza que de él difunde El Colegio Nacional, Chávez, nacido el 13 de junio de 1899, en esta capital, sus primeras lecciones al piano se las dio su hermano Manuel en casa, y sería hasta años después que se instruyó bajo la dirección de Asunción Parra, Manuel María Ponce y Pedro Luis Ogazón. También estudió armonía con Juan B. fuentes y aprendió de manera autodidacta composición, contrapunto y fuga, analizando obras de los grandes exponentes de la música india y mestiza. Asistió a la Escuela Nacional Preparatoria entre 1911 y 1913. Allí se identificó con la juventud revolucionaria y fundó la revista “Gladios”, que se convirtió en la más importante en su género. Para 1921 presentó su primer concierto público con sus composiciones, entre las que destacó el “Sexteto para piano y cuerdas”, de 1919, y otras piezas para piano y voz. Hasta ese entonces, refieren, su producción se vislumbraba muy romántica, con arreglos de música mexicana inspirados en los de Manuel María Ponce, aunque luego con “Los madrigales” y “Los nocturnos”, abrió su gusto por el impresionismo y lo adoptó. En 1922 contrajo nupcias con Otilia Ortiz y en el invierno de ese año realizó un viaje de observación a Austria, Alemania y Francia, donde descubrió la música de Igor Stravinsky y Arnold Schönberg. Tras su regreso a México, continúa la misma biografía, Chávez se dedicó a organizar y dirigir una serie de conciertos de Música Nueva, en los que participaron Silvestre Revueltas y Lupe Median. En dicha serie, por tres años consecutivos, Chávez dio a conocer las novedades europeas que había descubierto. A principios de 1924 se trasladó por primera vez a Estados Unidos y en 1926 hizo de Nueva York su residencia. En esta etapa conoció a Varèse y Aaron Copland, con quienes compartió la idea de una estética americana. A su vez, la International Composers Guild que Edgar Varèse dirigía, presentó “Tres hexágonos” compuesta por Chávez en 1923 y “La danza de los hombres y las máquinas”. En 1928, nuevamente en México, recibió la invitación a reorganizar y dirigir la Orquesta del Sindicato de Filarmónicos, que cambió su nombre por el de Orquesta Filarmónica de México. Ya en el mando dio su primer concierto en septiembre de 1928 y hasta 1949 fue su director con gran éxito. Estrenó 197 obras, 83 de músicos mexicanos y dirigió 267 conciertos. Otra de sus contribuciones dentro de la música fue su mandato en el Conservatorio Nacional de Música, así como la jefatura del Departamento de Bellas Artes en la Secretaría de Educación Pública en 1933. También fundó la sociedad promotora de conciertos “Nuestra Música”, en 1946, de la cual derivaron una revista y la casa de Ediciones Mexicanas de Música. Además, se desempeñó como catedrático de poética en la Universidad de Harvard, la cual impartieron antes de Chávez, Igor Stravinsky, Paul Hindemith y Aaron Copland. Sus lecciones fueron recogidas en el volumen “Musical Thought”, en 1961. Entre sus obras del primer periodo destacan “Energía” (1925), “El ballet H. P.” (1926), “Sinfonía de Antígona” (1933), “Preludios para piano” (1937), “Concierto para piano” (1938) y “La hija de Cólquide” (1943). Más tarde, cambió su estilo y adoptó formas clásicas en obras como “Concierto para violín” (1948) y la “III y VI Sinfonía” (1961). Y es de gran relevancia mencionar su inauguración de la no repetición, plasmada en su obra “Invención” (1958), en la que hace gran uso de la melodía, la armonía, el timbre y el ritmo. Por sus contribuciones en el ámbito musical, Carlos Chávez recibió el nombramiento de Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor de Francia en 1932 y el 15 de mayo de 1943 se le nombró Miembro Fundador de El Colegio Nacional. Los restos del compositor mexicano, fallecido el 2 de agosto de 1978, en esta ciudad, descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres.


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