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De cine: "El mural de Siqueiros"

24/02/2012 00:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Jorge Cortés Ancona

Una de las obras que representan mejor la voluntad experimental del arte del siglo XX es "Ejercicio Plástico", creado por David Alfaro Siqueiros en un sótano de la finca Los Granados, en Don Torcuato, cerca de Buenos Aires, y propiedad del periodista Natalio Botana.

imageEn el mural, que se extiende sin interrupción por piso, muros y cubierta, se usó por primera vez la pistola de aire cargada de pintura industrial, además de una proyección de cámara cinematográfica en el punto de partida del proyecto. "Ejercicio Plástico", realizado en 1933, tiene la peculiaridad de estar concebido para generar variaciones conforme a la movilidad del punto de vista del espectador, de acuerdo con el concepto de la perspectiva poliangular desarrollada por el muralista mexicano.Este mural es el motivo eje de la película argentina "El mural de Siqueiros", con dirección y guión de Héctor Olivera, en la cual se entrelaza un animado conjunto de personajes, con sus problemas sentimentales y sus pequeñas o grandes traiciones. El argumento de la película se mueve entre las tensiones políticas de la época, con el afianzamiento del fascismo y del nazismo a la vez que con la represión de las luchas socialistas y otros conflictos políticos. Asimismo, se percibe el poder del periodismo, en la figura de Botana, que dirigía el diario "Crítica", que llegó a tener un tiraje de un millón de ejemplares en un día. Luis Machín caracteriza adecuadamente el papel de Botana, un refinado aristócrata que apoya decididamente las luchas sociales. Lo miramos en su entorno de la prensa y el ámbito doméstico, lo mismo resolviendo una crisis política mediante la manipulación del dolor popular por la muerte de Carlos Gardel, que en su rol de padre de familia y de amante.

Siqueiros es caracterizado por Bruno Bichir, con una imagen física muy bien lograda, incluyendo la nariz aguileña y los revueltos rizos. Un Siqueiros apasionado y atrabiliario, de palabra fácil, contundente en la expresión y tratando de mantener la congruencia ideológica a pesar de estar efectuando un trabajo fuera de sus acostumbrados temas políticos para el casi exclusivo placer de un burgués. Una buena actuación, salvo por la incapacidad de Bichir de dejar de expresarse en una de las variantes de habla defeñas, considerando que interpreta a un Siqueiros chihuahuense que había recorrido diversas partes de México y de otros países.

El papel de mujer fatal corresponde a la poeta uruguaya Blanca Luz Brum, personificada por Carla Peterson, con una voluptuosidad que encubre su condición de mujer violentada por Siqueiros. La veremos en su desgastada relación con el artista compensada por sus devaneos sexuales lo mismo con Botana que con Pablo Neruda, personificado a su vez por Sergio Boris. Ana Celentano en el papel de Salvadora Medina Onrubia, esposa de Botana, presenta otra faceta femenina y humana, con su contradicción entre su activa solidaridad con los trabajadores y el daño moral persistente que inflinge a sus hijos, lo cual a la larga desencadena su paulatina caída interior: una salvadora que también condena y es condenada irremisiblemente.

Manejando con eficiencia la base histórica –con algunas libertades-, la película tiene coherencia argumental con secuencias diversas, que incluyen el drama familiar, las pasiones amorosas, los avatares políticos, el espionaje político y domestico y, en especial, la creación artística. En este aspecto es de especial interés la secuencia creativa y productiva del mural, que el pintor mexicano realizó en colaboración con los entonces jóvenes pintores argentinos Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y Lino Enea Spilimbergo y el arquitecto y escenógrafo uruguayo Enrique Lázaro. También es remarcable el énfasis en el feminismo, tanto a través de Blanca Luz y Salvadora, como de Victoria Ocampo (representada por Mónica Galán), la aristócrata intelectual argentina. En la película vemos las luchas entre diferentes grupos de poder, la devorante omnipresencia del conservadurismo pero también de las salidas a la libertad, como ocurrirá en los casos de Siqueiros y de Neruda.

Película bien realizada en su desarrollo y sus actuaciones, con un interés múltiple en las diferentes secuencias. Visualmente llamativa, con una justa recreación de los ambientes, moda e ideas de la época. Tratándose de una película que cualquier espectador puede disfrutar sin necesidad de conocer los antecedentes históricos y artísticos, es una lástima la escasa asistencia a la sala de proyección. En mi caso éramos sólo nueve espectadores.

Por esto!, 22 de febrero de 2012.


Sobre esta noticia

Autor:
Redliteraria (173 noticias)
Fuente:
redliterariadelsureste.blogspot.com
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Reportaje
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