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Los Ciudadanos, los Partidos Políticos, y los Chapulines

02/12/2009 05:20 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Es tal la degradación social en nuestro país, que ahora los nuevos valores son: la mentira, el cinismo, la impunidad, el cohecho, la difamación, la pornografía, la apatía y la estafa

En todos los ámbitos de la vida se abren y se cierran ciclos y lo que ahora estamos viviendo es el peor ciclo en la historia de nuestro país. Hago este comentario basado en las experiencias que he tenido la oportunidad de vivir, pues aunque no me considero viejo, he tenido la oportunidad de vivir dos épocas o dos formas distintas de comportamiento de los ciudadanos de este país:

La primera, que prácticamente fue la primera de vida y que consistió en mi formación dentro del núcleo familiar donde me enseñaron normas fundamentales como el respeto hacia los demás, la honradez, la justicia, la responsabilidad, el interés por nuestra propia persona y por los demás integrantes de la familia, el uso racional de los recursos lo mismo financieros que naturales, ahí aprendí a decir que no cuando debería de hacerlo, aprendí a callar cuando era necesario y aprendí a hablar con la verdad aunque ésta incomodara a los demás, fue sin duda la mejor época de mi vida donde la gente, sabia escuchar y sabía orientar, se conducía con respeto y responsabilidad hacia la comunidad, la autoridad se ganaba el respeto por su honestidad lo mismo en su vida privada que en el ejercicio de sus funciones, la rigidez, prevalecía en todos los ámbitos de la vida; se castigaba sin miramientos a aquellos que quebrantaban las leyes, pero también se vivía en armonía, las obras se realizaban entre todos los habitantes de las comunidades aportando su mano de obra o cooperando en dinero para sufragar la parte que les correspondía pagar, así se realizaron obras de electrificación, introducción de agua potable, caminos de obra de mano y carreteras para comunicarse con otras comunidades en una muestra de solidaridad, en la mayoría de los casos, los puestos públicos se desempeñaban de manera gratuita por la obligación que todos los habitantes de la comunidad tenían de servir a sus semejantes, esa época de la que les hablo, la mayoría de las transacciones se realizaban a la palabra, esto es, no mediaba ningún documento de por medio para hacer valer el compromiso adquirido, era cuestión de honor cumplir con la palabra empeñada.

Así pasaron los primeros treinta años de mi vida absorta entre el trabajo y mi preparación académica, sin darme cuenta de la terrible transformación que paulatinamente se desarrollaba entre las nuevas generaciones sometidas a grandes presiones por parte de los medios de comunicación que distorsionaron la realidad de las cosas presentándonos situaciones fantasiosas como lo fue el sueño americano donde todo se conseguía, fama, dinero, y una vida llena de lujos sin el más mínimo esfuerzo y sin importar la forma de conseguirlo, dándole auge a frases como: el que no tranza no avanza, de que lloren en mi casa mejor que lloren en casa ajena, que trabajen los jodidos y tantas otras que reflejan el sentir de una sociedad en vías de decadencia.

El resultado de esta decadencia son ciudadanos sin identidad, sin ideología, sin valores y sin principios

El resultado de esta decadencia, son ciudadanos sin identidad, sin ideología, sin valores y sin principios que buscan enriquecerse fácil, no importa si tienen que robar, matar, vender droga, o en el mejor de los casos, buscar acomodo dentro del aparato burocrático del gobierno o dedicarse a la política porque son lugares muy socorridos para obtener poder y dinero fácil, por eso, no debería de extrañarnos que la gran mayoría de los que dirigen y militan en los distintos partidos políticos no tengan ningún respeto por la mística o ideología de la institución política en la que militan o dirigen y solo están por obtener un cargo público para enriquecerse como lo demuestran Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador, Lázaro Cárdenas, Demetrio Sodi, Ricardo Monreal, Manuel Camacho y tantos otros cuyo cinismo es de todos conocido, ya que se la pasan como chapulines brincado de un partido a otro buscando como colarse a algún puesto público desde donde puedan colocar a todos sus amigos, compadres y familiares, la cuestión es no quedarse fuera del presupuesto.

El colmo de nuestra desgracia es que ahora pasaron de la simulación lo grotesco del arrebato al pretender destituir a quien legalmente obtuvo el triunfo en una elección, para poner a alguien que seguramente les hace muy buenos trabajos a sus dirigentes partidarios pero que ni siquiera participó en la elección… sí acertó me refiero a la señora Clara burrada, perdón… Brugada versus Juanito quienes han protagonizado un capítulo más de la novela “obsesión por el botín”, ante la complacencia de las autoridades correspondientes cuyo titiritero es el singular PEJE, Andrés Manuel López Obrador el cual al perder la elección se auto nombró “Presidente Legítimo” o lo que es lo mismo “presidente patito” quien junto con sus seguidores siguen retorciéndose como gusanos en sal por lo que consideran un despojo, se les olvida aquello de que “con la vara que mides serás medido”.

Esta es la realidad de una sociedad en plena decadencia donde la tranza, el cohecho, el robo, el asesinato, la simulación, el tráfico de drogas, la prostitución, la mentira, la impunidad y el cinismo, son los valores con que se identifican las generaciones de las décadas de los ochentas al 2010 y ante esta realidad seríamos injustos en culpar a tal o cual personas de nuestros males porque todos somos culpables ya que de alguna manera, hemos contribuido para acelerar la caída y no nos resta más que esperar tocar fondo para empezar de cero y construir los cimientos de lo que será una sociedad renovada dentro de la libertad y la justicia y cuyos objetivos serán alcanzar una educación basada en el razonamiento científico y no puramente emocional. De nada sirven comentarios como el del ilustre Góngora Pimentel, que durante el ejercicio de su función 37 años como juzgador, no pudo o no quiso hacer lo que debió en materia de justicia y ahora que se va nos dice que está preocupado por la situación que atraviesa nuestro país, demasiado tarde para darse cuenta ¿No lo creen? O demasiado cínico para decir hagan lo que yo no fui capaz de hacer, porque siempre he pensado que si alguien no se da cuenta de lo que sucede en el ámbito de su competencia o es inepto o es cómplice, ¿Usted qué piensa?

En todos los ámbitos de la vida se abren y cierran ciclos y lo que ahora estamos viviendo es el peor ciclo en la historia de nuestro país


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Cholin (35 noticias)
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RICKGP. (02/12/2009)

NUESTROS POLITICOS SON DE LA MAS BAJA CALIDAD , HUMANA. MORAL. Y HONRADEZ.,., TODOS.,. PERO TODOS, SON UNOS RATAS DE DOS PATAS.,., SOLO LES INTERESA SU BIENESTAR., EL DINERO Y LA TRANZA.,.,TODOS LOS PARTIDOS SON IGUALES., NO HAY UNO SOLO., QUE VEA POR EL PAIS.,POR SU ESTADO, O POR LA GENTE.LO MAS TRISTE ES QUE NOSOTROS VOTAMOS POR ELLOS... MALDICION