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Combina garrochista rusa Isinbayeva belleza y habilidad atlética

27/06/2012 10:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

* Abandonó la gimnasia porque a sus 14 años era más alta que sus compañeras. * En Atenas 2004 vivió la gloria de ser monarca olímpica en cerrada luchar con Svetlana Feofanova. Por Lorenzo Rodríguez Blancas. México, 27 Jun. (Notimex).- Considerada una de las aletas más bellas del atletismo mundial, la rusa Yelena Isinbayeva se presentará en la escena olímpica de Londres 2012 a confirmar su jerarquía con la pértiga y, desde luego, a maravillar con su elegancia en cada salto que dará en busca del oro, como en Atenas 2004 y Beijing 2008. Hablar de Isinbayeva es hacerlo en torno a una atleta de talla mundial, de una de las competidoras carismáticas capaz de centrar las cámaras y cientos de miradas a su alrededor, sólo para verla surcar los aires e imponerse con su belleza en cada salto que da en cualquier estadio del mundo. Nacida en la localidad de Volgogrado en 1982, la rusa siempre gustó de los deportes y desde niña mostró inquietud por una de las especialidades más gráciles, como lo es la gimnasia, en donde mostró sus dotes, pero tuvo que abandonar porque comenzó a ser demasiado alta para la práctica de esta disciplina. Y tras despedirse de los leotardos, la atleta decidió probarse en el atletismo y fue gracias a un entrenador que incursionó en el salto, debido a su altura y elasticidad. Sin pensarlo, Isinbayeva comenzó a figurar en las competencias juveniles con valor y esfuerzo. Poco a poco escaló posiciones que le valieron ganar en su primera contienda mundial en Francia en 1998 donde saltó 4.00 metros y a punto estuvo de quedarse con una presea. A pesar que el salto con pértiga femenil ya estaba dentro de los programas de los Mundiales, no así en los Juegos Olímpicos, por lo que la atleta estaba un poco desilusionada, porque tanto esfuerzo y trabajo no estaba encaminado a la cita mundial más importante, aunque la disciplina fue, finalmente, incluída en Sydney 2000. Sin embargo, ella siguió con el trabajo y poco a poco se posesionó de un sitio en la élite mundial, no sin antes pasar por eventos como los considerados dentro del circuito del Grand Prix. El paso avasallador de Isinbayeva fue detectado por cientos de miradas, ya que no sólo era cuestión de verla surcar los aires, sino también disfrutar de su belleza, que en tan corto tiempo hizo que los reflectores apuntarán a ella. Sus marcas comenzaron a sobresalir como en 2001, cuando saltó 4.40 metros, y en 2002, cuando llegó a 4.60. En ese año inició la batalla con su compatriota Svetlana Feofanova, quien se había mantenido como la reina de la pértiga. Pero el desempeño de Yelena fue más allá y de inmediato se registró un duelo con Feofanova, quien en los Juegos Olímpicos Atenas 2004 vio como era derrotada por la novel atleta. En los campeonatos europeos de 2003, Isinbayeva superó los 4.65 metros y luego consiguió su primer récord mundial el 13 de julio del mismo año, cuando pasó el listón en 4.82 en la Súper Final del Grand Prix en Inglaterra. Pero la consagración de la rusa fue en 2004, previo a los olímpicos de Atenas, al saltar por arriba de los 4.83 metros, lo que significaba nueva marca mundial en el evento atlético en Ucrania, pero Feofanova lo rompió con 4.84 en los mundiales en Hungría. La guerra ya estaba declarada y se vería en los Juegos Olímpicos. Luego, en Gateshead, Isinbayeva registró 4.87 metros, y tan sólo en un mes elevó su salto a 4.89 en Birmingham y más tarde, en el evento del Crystal Palace de Londres, logró 4.90, nuevo récord del mundo. Entonces las apuestas por Isinbayeva eran más altas que por Feofanova y para la final olímpica en Atenas 2004 era seguro ver un digno espectáculo entre ambas. Y así fue. Las dos rusas salieron en su primer intento sin problemas, 4.65 metros; pero de ahí para adelante todo fue de expectación. Isinbayeva falló con los 4.70. Feofanova pasó. Yelena subió a los 4.75, pero volvió a errar. La situación estaba en el aire, literalmente. Feofanova saltó sin problemas y entonces Isinbayeva pidió 4.80, y ahora lo consiguió. El estadio estalló en júbilo. Solicitó 4.85 y no tuvo problemas para lograrlo. El nervio se apoderó de Feofanova, quien ya no pudo con los 4.80 ni con los 4.90. Sin embargo, Isinbayeva, como algo sublime, pidió 4.91 y el estadio se convirtió en un manicomio en la arenga de su heroína. Y tras saltarlo limpiamente, la ebullición no se hizo esperar y con récord mundial también se convirtió en monarca olímpica. Su elegancia y su elasticidad, conseguida en su paso por la gimnasia, la han colocado como la mejor del mundo en la especialidad y con paso firme en 2005 tras la cita olímpica, impuso récord mundial con 4.92 en el evento atlético de Londres. En la misma cita superó el récord del mundo dos veces para sumar 17 plusmarcas mundiales en su corta carrera deportiva. En 2006 Isinbayeba dejó su marca en 4.91 en Ucrania y en los Olímpicos de Beijing 2008 fue la reina con 5.05 metros Por eso ahora, en Londres 2012, Yelena Isinbayeva va por su tercera medalla olímpica y seguir deslumbrando con su belleza.


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