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Congreso de la Dictadura

17/07/2014 06:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Confirmando sus antecedentes como meras Oficialías de Partes de la Presidencia de la República, las Cámaras de Senadores y de Diputados demostraron de qué está hecha la honestidad de la mayoría de los legisladores, quienes sin pensarlo mucho, votaron a favor de la Reforma Telecom

Confirmando sus antecedentes como meras Oficialías de Partes de la Presidencia de la República, las Cámaras de Senadores y de Diputados demostraron de qué está hecha la honestidad de la mayoría de los legisladores, quienes sin pensarlo mucho, votaron a favor de la Reforma Telecom, que beneficia ostensiblemente al monopólico Grupo Televisa.

80 senadores y 340 diputados operaron así en contra del mejor interés de sus electores, abrogando en los hechos las garantías individuales de libertad de expresión, de acceso a la información y de derecho a la privacidad, convirtiendo a México, gracias a su voto autómata, en un auténtico estado policial, con lo que la democracia mexicana acabará de quitarse la careta que la ha distinguido y, en los hechos, ocupará su lugar junto a las dictaduras del mundo.

Legislar sobre las rodillas, haciendo que el diálogo de sordos sea la norma a seguir, conforme a las instrucciones recibidas por la mayoría de los legisladores, lo mismo del PRI que del Panal, el Partido Verde o incluso el PRD y el partido Movimiento Ciudadano, ha llevado al Poder Legislativo a dejar de ser el Congreso de la Unión, para convertirse en el Congreso de la Dictadura.

Con Enrique Peña Nieto y el PRI al mando del timón presidencial, no se podría esperar otra cosa que las mismas mañas de siempre, así que, obrando en consecuencia, no es extraño que las reformas estructurales se voten, aún contra toda lógica legal y legislativa, por la vía del mayoriteo, sin que haya debate de por medio, como si fuera una dictadura, ha puntualizado el senador Manuel Bartlett.

Consecuencia de esto, el pueblo elector de los 500 diputados y 128 senadores, lo mismo los de mayoría que los de representación proporcional, quedó en estado de indefensión, secuestrado por la insana influencia de Televisa y Tv Azteca, empresas de medios que se convirtieron en las ganonas de la reforma de las telecomunicaciones.

Sin margen de maniobra para evitarlo, los diputados y senadores reacios a probar una Ley Telecom con dedicatoria, se enfrentaron en las tribunas del Senado y de la Cámara de Diputados a la dictatorial Asamblea de legisladores afines al PRI, esa que, ya se ha hecho costumbre, se encarga de batear la mayor parte de las propuestas, sin que importe mucho el beneficio que éstas provean a los ciudadanos.

Luego de la aprobación de leyes previas, lo ocurrido en este mes de julio ya no extraña, pero sí deja en evidencia al Poder Legislativo, mismo que, se supone, es el equilibrio obligado del Poder Ejecutivo, contrapeso que nunca se dio cuando gobernaba el viejo PRI y que no ocurrirá hoy que el dinosaurio ha vuelto por sus fueros, con su falso disfraz democrático, para enquistarse en el poder.

Los pasos para que esto ocurra están dados con la Reforma Telecom, pues convierte al Estado en el ojo que todo lo ve, una suerte de Big Brother a la mexicana, creado para que, de la mano de las televisoras como brazo ideológico, se logre el más importante objetivo de la clase política: empoderar hasta límites insospechados a la Dictadura Perfecta priísta.

El nivel de sumisión y servilismo político de los 80 senadores y los 340 diputados que aprobaron la Ley Telecom es tal que, además de contravenir la Constitución, al votar a favor de un dictamen que no leyeron, los legisladores también autorizaron al Estado Policial a espiar, sin aviso previo a autoridad judicial alguna, las comunicaciones privadas de ellos, de sus familiares y amigos.

La Cámara de Diputados es fiel ejemplo del México surrealista en el que tan bien se desenvuelve el PRI; ejemplo de esto es que a la iniciativa recibida del Senado, legisladores del PRD, PT, Movimiento Ciudadano y PAN hicieron 549 reservas de artículos, lo que devino en 20 horas de debate y ni un solo cambio a la Ley Telecom. Igual pasó el 12 de diciembre del 2013, con la Reforma Energética, a la que los diputados no le cambiaron ni una sola coma.

Finalmente ocurrió lo previsible: los opositores al galimatías legislativo aprobado por el Senado y promulgado por Peña Nieto el pasado lunes 14 de julio, se estrellaron contra un muro de silencio y servilismo, negado al debate de manera por demás cínica y vergonzosa, mismo que fue conformado por legisladores del PRI, PVEM y Nueva Alianza, quienes así impidieron que una ley hecha al gusto de Televisa, fuese perfeccionada a favor de la sociedad.

El papel desempeñado por el común de los legisladores del Congreso de la Dictadura, antes de la Unión, en las reformas estructurales implementadas por Peña Nieto y el PRI, además de anecdótico y grotesco, ha sido patético y oprobioso, indigno de cualquiera que se presuma representante popular.

Jurídicamente diseñada con las patas por los abogados de la Presidencia, el Senado optó por aplicar cambios cosméticos a la Ley Telecom, avalándola, en tanto que los Diputados se negaron a enmendarles la plana a unos y a otros, como era su deber, quedando la invalidez de la misma en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, vía una acción de inconstitucionalidad que presentará el Frente por la Comunicación Democrática, dijo el senador Javier Corral.

Con la pelota en su cancha, la SCJN estaría obligada a invalidar la Ley Telecom, pues de no deshacer los entuertos jurídicos de la Presidencia, de Senadores y de Diputados, los ministros de la SCJN, presumiblemente autónomos, al ser parte del Poder Judicial, estarían haciendo el ridículo, yendo en contra de argumentos que, en su momento, utilizaron para invalidar la primera Ley Televisa, en el año 2006.

De reclamarse la acción de inconstitucionalidad, la Corte estaría en un callejón sin salida: O cumplen los ministros aquello que tanto presumen, de ser garantes de Constitución y de los derechos de los ciudadanos o dejan a la SCJN en el triste papel de Oficialía de Partes de Los Pinos, igual que el Congreso, ejerciendo ya no como doctores de la Ley, sino como vulgares paleros con toga al servicio de la Presidencia.


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Roberto Díaz Ramírez (122 noticias)
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