Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Amerse A.c. escriba una noticia?

Conociendo la Ansiedad ¿Cómo enfrentarla?

14/04/2013 23:34 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Cómo detectar y saber que en la familia y en la pareja puede generarse la ansiedad?, sólo el reconocimiento del contexto en el que se desarrollan las acciones y el auto conocimiento nos ayudará a afrontar la ansiedad

Las Familias y Las Parejas con Trastornos Crónicos de Ansiedad:

Una mirada Sistémica

Lic.Mario Fausto Gómez Lamont*

E- mail: psic.faustogl@gmail.com

Asociación Mexicana de Resiliencia, Salud y Educación

Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología

Clínica de Intervención “Crisis, Emergencia y Atención al Suicidio” UNAM FES Iztacala

www.resilienciamx.com

resilienciamx@hotmail.com

_

¿Cómo detectar y saber que en la familia y en la pareja puede generarse la ansiedad?, sólo el reconocimiento del contexto en el que se desarrollan las acciones y el auto conocimiento dentro de la familia y la pareja nos ayudará a afrontar la ansiedad y ser capaces de controlarla o en su defecto, pedir ayuda.

Conociendo la Ansiedad ¿Cómo enfrentarla?

Los trastornos de ansiedad ocupan el primer lugar de todos los padecimientos psiquiátricos en nuestro país y a nivel mundial (Vargas, Palacios, de la Peña, 2007; Medina-Mora, ME, et. Al, 2003). Sin embargo, hay que recordar que la experiencia de la ansiedad es experimentada por todos los seres vivos. Freud por ejemplo, afirmaba que la ansiedad puede ser adaptativa si la aflicción que la acompaña motiva a las personas a aprender nuevas formas de enfrentar la vida (Sarason, Sarason, 2006). Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que todo el mundo ha experimentado en algún momento de su vida algún tipo de ansiedad, teniendo en cuenta que la ansiedad es una reacción fisiológica ante alguna circunstancia amenazadora, sea ésta física o psíquica (entiéndase por pensamientos y afectos). En esta experiencia de ansiedad, es en donde generalmente encontramos las sensaciones de aprehensión difusa, desagradable y vaga que suele estar acompañada de miedo, al igual que de síntomas físicos como dolor de cabeza, palpitaciones, opresión del pecho, molestias gástricas e inquietud, por mencionar algunos síntomas (Vargas, Palacios, de la Peña, op.cit).

En las personas, en que la ansiedad es más evidente, podremos notar preocupaciones excesivas ante peligros desconocidos o poco estructurados cognitivamente. Como bien se mencionaba en el párrafo anterior, la ansiedad suele estar acompañada de miedo, la diferencia radica en que las personas que tienen miedo y presentan ansiedad a ello, es porque pueden identificar claramente el estímulo que provoca tales sensaciones, a diferencia de quienes sólo sienten ansiedad y no comprenden las razones de sus temores (Saranson, Saranson, op.cit).

Hay que recordar que la ansiedad es un síntoma de alarma que se disipa ante estímulos que son amenazantes y su presencia está íntimamente relacionada con las reacciones normales del ser humano. Hablando propiamente de un trastorno de ansiedad, podremos identificar que esta ansiedad se presenta de forma desproporcionada en intensidad y duración, cuyas características cualitativas pueden ser percibidas en las diversas manifestaciones psicosomáticas y afecta al funcionamiento psicosocial del individuo (Ezquiaga, 2007).

La diferenciación entre un trastorno de ansiedad y la ansiedad normal, en la mayoría de los casos, a pesar de su trascendencia clínica, es muy difícil de establecer. Se considera que existe una línea muy delgada entre una y otra, de manera que los criterios diagnósticos en ésta área, muestran controversias por las sucesivas modificaciones de dichos criterios en las distintas versiones de las clasificaciones internacionales como el DSM.

Esta dificultad por establecer una diferenciación entre un trastorno de ansiedad y la ansiedad normal radica principalmente por los momentos históricos contextuales, culturales y psicosociales ante el grado de malestar que la ansiedad produce a una población en específico, por la presencia del componente subjetivo. Por citar un ejemplo, en castellano podemos realizar la distinción entre ansiedad y angustia. Que en otros idiomas no se establece dicha diferenciación (Ezquiaga, Op.cit.).

La ansiedad es un síntoma de alarma que se disipa ante estímulos que son amenazantes y su presencia está íntimamente relacionada con las reacciones normales del ser humano

En una encuesta nacional realizada en Estados Unidos mostró que 17% de los adultos de su país (20% de las mujeres y 14% de los hombres) experimentaron sensaciones de ansiedad (preocupaciones excesivas, miedos inespecíficos, palpitaciones, dolor torácico, opresión en el pecho, fatiga), teniendo como opciones de respuesta, “ poco tiempo, la mayor parte del tiempo y todo el tiempo” en los 30 días que precedieron a la encuesta ( Vital and Health Statistics, 2002, En: Saranson, Saranson, 2006) . Por otra parte, en nuestro país se desarrolló un estudio en 2003 conocido como Prevalencia de trastornos mentales y uso de servicios: Resultados de la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (Medina-Mora, ME, et. Al, 2003). Donde nos da a conocer que el 28.6% de la población presentó alguno de los 23 trastornos de la CIE alguna vez en su vida, el 13.9% reportó en los últimos 12 meses y el 5.8% en los últimos 30 días. Por tipos de trastornos, los más frecuentes reportados fueron los de ansiedad (14.3% alguna vez en la vida). Las mujeres fueron quienes presentaron mayor presencia de desarrollar una Fobia específica o Social, así como un episodio Depresivo Mayor. Las regiones estudiadas fueron las áreas metropolitanas (México DF. Guadalajara y Monterrey) las cuales mostraron mayor presencia de trastornos de ansiedad.

Sin embargo, pese a la evidencia encontrada en las encuestas nacionales e internacionales, no existen estudios que atiendan propiamente el asunto sobre la presencia de los trastornos de ansiedad en las familias y las parejas, así como sus repercusiones, ya que, es de menester recordar que aunque el DSM IV-TR, detecte a la ansiedad como un incremento de las facultades fisiológicas del organismo ante estresores medio ambientales o sociales. Es en el contexto del sistema familiar y en la pareja, donde esta situación se hace más evidente, asiéndose presente los síntomas de ansiedad en alguno de los miembros de la familia y la pareja, limitando así, la organización, la relación familiar y conyugal.

Las primeras relaciones humanas son las que se establecen en el entorno familiar, es ahí donde se aprenderán una serie de prácticas que se estructurarán durante toda la vida del individuo. Ante los problemas, los individuos repasarán lo aprendido en sus familias de origen y tratarán de resolver los problemas desde aquella visión, el verdadero problema se observa cuando, en un primer inicio, la pareja trata de aplicar una solución que, no funciona en la actualidad, pues, los padres de cada uno de los integrantes de la pareja vienen de una historia relacional muy diferente, lo que provocará que la solución propuesta no se adecue a los intereses actuales, es más, pudiendo con ello mermar más la relación al grado de la separación, por lo que existirá una gran necesidad de buscar ayuda para la pareja o la familia.

En el caso de la familia, un síntoma como la ansiedad indicará diversas situaciones relacionales, es decir diversas experiencias del paciente identificado con respecto a formas de convivir con sus familiares, vamos a ver el siguiente ejemplo: un adolescente que no comunica su forma de ver las cosas, que no socializa o que no tiene interés en fiestas, reuniones o convivencia con familiares y demás, puede estar tras “escenario” una situación de ansiedad o fobia social, la cual consiste en un miedo especifico a convivir en espacios abiertos y que implique una interacción con conocidos o desconocidos. Esto puede tener como razón o justificación el hecho de tener unos padres que, por tener buenas intenciones y querer cuidar a su hijo o hija, sobre protegen, son invasivos o intrusivos, por lo que generará una experiencia de poco auto control o dominio de sí mismo, pues, la familia se ha convertido en la “aliada” de la enfermedad, que en otras palabras significa que, la familia por temor a perder a uno de los miembros lo espantan o lo intimidad, logrando con ello que la ansiedad de ser un estado protector del organismo, se convierta en una atadura para el joven, ahí vemos cómo la familia sin saberlo, coincide con la idea de mantener el sintoma del hijo para que este sea dependiente e influenciable (Eguiluz, 2004).

Lo que es favorable es recurrir a los psicólogos, tomar clases psicoeducativas o una psicoterapia familiar para lograr con ello una armonía entre los eventos familiares y los síntomas individuales, con la finalidad de equilibrar las emociones y no sobre saturar a uno de los miembros de la familia o pareja.

Referencias

Eguiluz, L. (2004). Terapia Familiar. Su uso hoy en día. Pax. México.

Ezquiaga, E. (2007). Aspectos Diferenciales en los Trastornos de Ansiedad. En : Salud mental y género en la práctica clínica. Ferrando, B. (2007). Fascículo I. Ars Medica. México. D.F.

Sarason, I. Sarason, B. (2006). Psicopatología: Psicología anormal: el problema de la conducta inadaptada . Pearson. México

Medina Mora, ME. Et. Al. Prevalencia de Trastornos Mentales y uso de servicios: Resultados de la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica en México. Salud Mental , Vol. 26, No. 4, Agosto 2003

Minuchin, S. (2002). Caleidoscopio familiar . Paidós, Barcelona.

Vargas, L. Palacios, L. y de la Peña, F. (2007). ¿ Es normal sentirme ansioso?, Una guía psicoeducativa para la detección temprana y manejo de trastornos de ansiedad. Trastorno de ansiedad generalizada. NOVARTIS. México. D.F.

Los trastornos de ansiedad ocupan el primer lugar de todos los padecimientos psiquiátricos en nuestro país y a nivel mundial

Lucke, H. (2008). Terapia Conductual. En Seis enfoques psicoterapéuticos. Casteñedo, C. (2008). Manual Moderno. México. pp. 53-61.


Sobre esta noticia

Autor:
Amerse A.c. (34 noticias)
Visitas:
657
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.