Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Pensativo escriba una noticia?

Por que no todos somos considerados hijos de Dios

29/06/2009 20:38

3 Cuando nacemos pensamos que somos hijos de Dios, pero la Biblia te dice que puedes llegar a serlo

3

Hace no mucho tiémpo en mí espacio dedicado al estudio Biblico, tengo que confesarlo abiertamente, la gran disilución que me causo encontrarme con un versiculo en el cual dice que no somos hijos de Dios, sino esclavos de los que en reálidad no son dioses. ¿Que no somos hijos de Dios? ¿Como?. Esto me causo un enorme conflicto espíritual, por lo cual y para no permanecer en la duda, me dedique por un tiémpo a conocer el motivo por el cual no lo somos y a encontrar, en algun otro versiculo de la Biblia, el remedio a tan desagradable hallazgo que, para ser honesto, me tenia desoncertado y en una nada grata actitud de desanimo. Finalmente logre averiguar, comprender e interpretar que si bien no todos somos hijos de Dios, existe un camino como solución para ser reconocidos como hijos suyos. Hoy, mi estimado lector, pongo en tú consideración lo que puede ser el inicio de un cambio en tú vida.

Porque si pensabas que con nacer eras ya hijo de Dios, estas totalmente equivocado y con una falta total de conocimiento. Cuando nacemos estamos consideradas criaturas de Dios y estamos separados de él a causa del pecado. Para tú conocimiento, pecado es una actitud centrada en el ego, en el yo; es hacer lo que no debes hacer y no hacer lo que debes hacer. La Biblia nos habla de una separación, lo que quiere decir que tanto Dios como nosotros estamos distanciados, pero existe esa posiblidad de tener una cercania con él, es decir una relación personal e intima. Es el pecado lo que provoca que no tengamos este acercamiento y permanescamos alejados de nuestro padre.

¿Pero cual es ese pecado?

La historia da comienzo en la creación; Dios creó el paraíso para que fuera habitado por el hombre, al que puso por nombre Adán y por una mujer, llamada Eva. Ellos fueron elegidos por Dios para habitar el paraíso, pero bajo una sola condición; no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Todo mundo sabemos el resto de la historia. Por desobedientes fueron expulsados del paraíso a causa de la serpiente que los engaño. Esa desobediencia origino el pecado y la separación con Dios. Pero el pecado trajo consigo no solo la separación con Dios, sino también la muerte. Dios dijo al hombre; te ganaras el pan con el sudor de tú frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres y al polvo volverás. Desde ese entonces el pecado se apropio de la humanidad y también del mundo, que empezó a ser gobernada por Satanás. La Biblia dice que fuimos destituidos y nos convertimos en esclavos de los principios de este mundo.

En pocas palabras ¡somos esclavos de Satanás!.

La Biblia habla de una promesa que Dios hizo a Abraham. Dios le dijo que de su descendencia saldria el que llegaría a ser el mediador entre Dios y la humanidad. La palabra dice; ya no hay Judío ni Griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. Y si ustedes permanecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según su la promesa. Dios cumplió su promesa en la prescencia de su hijo Jesucristo, al cual envió para rescatarnos de la esclavitud y a salvarnos del pecado en el que estamos. El precio que pago Dios por rescatarnos, fué con la muerte de su hijo. Jesús derramo su sangre para perdón de todos los pecadores, sin importar raza, nacionalidad, origen, color de piel e idioma, a fin de que fuéramos adoptados como hijos. Te das cuenta mi estimado lector; con su muerte, Jesucristo nos brindo la libertad y además nos da derecho a ser reconocidos como hijos de Dios, porque ahora gozaremos de ese privilegio y de vivir en eternidad en el paraíso, aquel lugar de donde fueron expulsados Adán y Eva.

¿Pero cómo obtener el derecho a ser reconocidos hijos de Dios?.

Jesús no solo murió en la cruz, además resucito de entre los muertos para garantizarnos la vida eterna. Jesús nos libro de la muerte, nos rescato del pecado y nos brinda la posibilidad de obtener una vida eterna. ¡Que enorme regalo!. La Biblia nos dice que es por gracia de Dios y gracia quiere decir regalo. ¿No te parece increible mi estimado lector?. Y todos, absolutamente todos, podemos aceptar este regalo. La Biblia dice que solo a través de Jesucristo podemos tener una relación personal con Dios. Recordemos que Jesús dijo; yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al padre sino por mi. Entonces reconozcamos que, efectivamente, Jesús es el mediador.

JESUS VINO A LIBRARNOS DEL PECADO Y A OFRECERNOS UNA VIDA ETERNA. Y SER CONSIDERADOS COMO HIJOS DE DIOS

Ahora ¿quieres saber como ser hijo de Dios?

La palabra es clara y dice; no todos son hijos de Dios, sino hechuras suyas, y no todos estaremos llamados a ser hijos suyos, sino aquellos que acepten y reconozcan en Jesús a su señor y salvador. Esta es la condición; que creas que Jesucristo es Dios y que él murió por ti y resucitó de los muertos. Considera lo que dice el pasaje; no todos estaremos llamados... Ten una mente abierta y un corazón dispuesto. Acepta que Jesús es nuestro salvador y podras comenzar una relación personal e íntima con Dios, porque estaras considerado como su hijo. La palabra dice; Mas a cuantos lo recibieron, a los que creén en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Pues bien mi estimado lector. Si has tomado la desicion de ser hijo de Dios, debes saber que tienes derechos a su promesa. La biblia dice; así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero. Y la herencia es la vida eterna.

Una pequeña oración bastara para tu transformación. Sera el paso definitivo que te convertira de una criatura a un hijo suyo. Pero la oración debe hacerse con fe, de corazón, porque Dios mira la mente y conoce tus sentimientos.

¿Estas listo? Solo cierra tus ojos y ora en silencio.

Querido Dios; sé que mí pecado me ha separado de ti, y confieso mi pecado. Estoy arrepentido. Reconozco que me amas y que enviaste a Jesucristo a morir en la cruz, tomando mi lugar, y llevando sobre si la carga de mi pecado. Gracias. Quiero arrepentirme de mi pecado y comenzar a seguirte y servirte. Me doy entero a ti. Comienza, por favor, a dirigir mi vida. Gracias por darme una vida nueva. En el nombre de Jesús te lo pido. Amen.

Ahora que pasas a ser hijo de Dios, déjame darte un sincero abrazo y llamarte hermano, porque como tal, considerados sus hijos, nos convertimos en hermanos en Cristo. Te recomiendo, si tienes alguna duda, que leas el Evangelio de San Juan y tambien que acudas a una Instancia Cristiana, donde seguramente te daran mejor información.

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

juan (02/07/2009)

tendremos que leer mas la biblia. ¿Podrias decirme quediferencia existe entre una biblia catolica y una cristiana? gracias.

-1
+ -
Responder

Rene (30/03/2010)

podrias decirme cuales son esos textos que indica que no somos hijos de Dios, gracias.

0
+ -
Responder

marco (19/05/2013)

Excelente respuesta apegada a la verdad. Felicidades