Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Continúa vigente la obra del compositor francés Maurice Ravel

27/12/2010 03:33 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los conciertos españoles de la Sinfónica de Castilla y León concluyeron su temporada de otoño con la presentación de la Orquesta Sinfónica de Navarra, que interpretó Rapsodia para violín y orquesta, del compositor francés Maurice Ravel, quien fallecido el 28 de diciembre de 1937. En la velada realizada en el Teatro Municipal Castilla-La Mancha el pasado viernes, la agrupación estuvo dirigida por Ernest Martínez-Izquierdo y tuvo como invitada a la violinista solista Tianwa Yang. El recital también incluyó música de John Adams (The Chairman Dances), de Pablo Sarasate (Aires bohemios, para violín y orquesta) y Sergei Prokofief (Sinfonía nº 5 en Si bemol mayor). Se trató de un programa diferente en el que sin duda alguna sobresalieron, desde el punto de vista interpretativo, las dos piezas para violín y orquesta, en especial la de Ravel. Maurice Ravel quien nació el 7 de marzo de 1875 en Ciboure, Francia, es considerado el último gran maestro clásico de la música europea y al mismo tiempo sublime representante de la moderna escuela musical francesa, fue autor de la célebre pieza "Bolero", una de las más famosas del mundo. Ravel comenzó sus estudios musicales a los seis años de edad, tomando lecciones de piano con Guys, luego de armonía con Charles René, tras lo cual preparó su prueba de ingreso al Conservatorio de París con Emile Decombes y Eugene Anthiome. Ravel ingresó al Conservatorio en 1899 y recibió clases de Berrito y Emile Pessard; allí conoció a Gabriel Fauré, Gédalge y a Emmanuel Chabrier, y musicalmente se asoció con el compositor impresionista francés Claude Debussy. Su impresionismo, dicen los críticos, se aprecia sobre todo en las suites para piano "Espejos" (1905), "Gaspar de la noche" (1908) y en la "Rapsodia española para orquesta" (1908). En 1901 se presentó al Gran Premio de Roma, que garantizaría al ganador su consagración oficial; sin embargo, sólo logró el segundo premio con una cantata titulada "Myrrha", escrita en un estilo que buscaba adaptarse a los gustos conservadores del jurado". Participó en dicho certamen tres veces más sin conseguir nunca el preciado galardón. No obstante, y aunque años más tarde el estado francés intentó reparar esa ausencia de premios, quiso concederle la Legión de Honor, pero una serie de desencuentros acabaron por eliminarlo de la lista. A pesar de ello, refieren los expertos, Ravel fue premiado en diversas ocasiones como pianista. Se concentró, sobre todo, en la música de Schumann, Chopin y Mendelssohn, de quien revisó la obra completa para la casa editora Durand. Ravel fundó un grupo de artistas que aceptó como denominación el término "Apaches" y en el que había poetas, pintores y músicos. El grupo le permitió producir un importante estímulo creativo con la colaboración de uno de sus miembros, el poeta Arthur Leclere. Bajo el seudónimo de Tristán Klingsor, pudo componer el ciclo de canciones titulado "Sheherazade". Ravel también participó en la fundación de una Sociedad de Música Independiente que organizaba conciertos que revolucionaron la música francesa e hicieron de París una vanguardia en los primeros años del siglo XX. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Ravel hizo grandes esfuerzos por incorporarse a la milicia, a fin de servir a su país en el frente de batalla. Sin embargo no fue aceptado por su bajo peso y solamente pudo trabajar como conductor de un transporte. En esa época, varios artistas franceses intentaron revivir glorias nacionales y Ravel contribuyó con una suite para piano titulada "Le tombeau de Couperin". La obra está conformada por seis piezas escritas en forma de danza barroca, como una manera de homenajear al gran Couperin y el arte francés del Siglo XVIII. Entre sus obras destacan "Pavana para una infanta difunta" (1899), "Valses nobles y sentimentales" (1911) y "La tumba de Couperin" (1917), todas ellas para piano que luego fueron orquestadas. Sin embargo, su clasicismo se aprecia en la obra para piano "Juegos de agua" (1902), así como en el "Cuarteto para cuerda" (1903), "Sonatina para piano" (1905) y obras de cámara posteriores como "Sonata para violín y violonchelo" (1922). En tanto que para ópera realizó "La hora española" (1911), además del famoso "Bolero", que nació por su pasión de marcarse retos y superarlos. El "Bolero" se estrenó como un ballet en la òpera de París, el 20 de noviembre de 1928, con Ida Rubinstein, pero muy pronto se desprendió de su envoltorio coreográfico para mostrarse con toda su crudeza en las salas de concierto. De la misma época de la creación del "Bolero", es el concierto que Ravel compuso para Paul Wittgenstein, pianista austriaco quien había perdido su brazo derecho durante la Primera Guerra Mundial y quien también encargara obras similares a Britten, Hindemith, Prokofiev y Richard Strauss. Por sus especiales características, la partitura requirió de bastante trabajo, no sólo porque Ravel tuvo que estudiar otros ejemplos para la mano izquierda y resolver algunos problemas de conjunto y balance, sino también porque se encontraba escribiendo de manera simultánea otro concierto para piano. Cabe señalar que en las dos últimas obras de Ravel el "Concierto para piano en sol" y el "Concierto para piano en re" para la mano izquierda (1931) se observa una sutil influencia jazzística. El año 1932 marcó el inicio del trágico final de Maurice Ravel, a quien se le diagnosticó un tumor cerebral que le costó la vida. Falleció el 28 de diciembre de 1937, en París, donde vivió casi toda su vida.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
177
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.