Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Estados Mexicanos escriba una noticia?

El costo de morirse en Oaxaca

01/11/2010 05:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dolor, tristeza, vacío, son sólo parte del trance que una familia debe librar al perder a un ser querido, pues los elevados costos funerarios son el cuello de botella que éstos deben librar antes de dar sepultura a los restos de un ser querido. Para José, la tristeza que rodea la pérdida de su hermano menor hace un par de meses sólo se compara con la muerte de su padre, ocurrida varios años atrás en su natal Santa Cruz Xoxocotlán, municipio conurbado a esta capital, donde se conservan muchas de las costumbres funerarias que aún se realizan en la mayoría del estado. Aunque lo económico fue un elemento secundario en ambos casos, los gastos derivados de ello le dejaron a José importantes deudas que debió solventar en los meses subsecuentes a la par que la ausencia de su ser querido. "Todo fue muy rápido y doloroso", recuerda José de aquellos días en que los pagos se sucedían unos a otros hasta elevar la cuenta hasta poco más de 60 mil pesos, entre los gastos del ataúd, los derechos del panteón y la comida que debieron ofrecer a quienes acudían a darles el pésame. Y es que de acuerdo a la tradición, tanto el velorio como los rezos de nueve días, deben hacerse en el domicilio de la persona fallecida, por lo que la mayor parte de los gastos deben correr por cuenta de los familiares a pesar de la llamada "limosna" que la familia extendida y los amigos puedan ofrecer a los deudos. "La limosna puede ser dinero, de a poquito o mucho, puede ser un bulto de cacao para hacer la pasta de chocolate o el café, puede ser un kilo de azúcar o unas veladoras, todo depende de cada quién", precisa. No obstante, la renta de la sillas, los tablones para recibir a un flujo de no menos de 200 personas al día, las provisiones para la comida y la banda de música que acompañará al cortejo fúnebre hasta el panteón, se incluyen en la lista de gastos. "A los velorios va mucha gente porque las familias son muy grandes y todos en la comunidad se conocen entre sí, y es parte de la tradición acompañarlos cuando se muere un ser querido, ya sea porque se le conoce o porque en un velorio anterior esa familia acompañó también a los deudos", explica. Por ello, añade, en los velorios nunca faltan manos para ayudar a preparar la comida, repartirla, atender a la gente, lavar los platos, limpiar las áreas de comida y hasta los baños. Por ello, José no duda en asegurar que en Oaxaca, el tercer estado en el país en observar los mayores índices de pobreza, "la muerte se vive en grande" muy a pesar del rezago de sus comunidades, muy a pesar del déficit alimentario, mucho más allá de las inequidades económicas. En la ciudad las cosas no son muy distintas. A pesar que las salas funerarias han venido a resolver muchos de los gastos de los deudos, lo cierto es que para Mario Núñez Palacios, representante legal de una de las funerarias más importantes de la capital, la muerte de un ser querido es un imprevisto económico que puede "descalabrar" a cualquiera. Con un costo que va de los 12 mil a los 22 mil pesos, el servicio funerario en esta empresa incluye la capilla de velación, algo de café, refrescos y un refrigerio, el pago de los impuestos municipales por inhumación y el cajón que puede ser desde el más sencillo -2 mil 500 pesos- hasta el más costoso -25 mil pesos. Por ello, hace siete años, la funeraria que representa echó a andar un seguro funerario que puede ser adquirido en plazos a fin de prever ese desembolso y ahorrarle un golpe económico a las familias. "El seguro puede ser usado por la persona que lo adquiere o puede transferirlo a otro familiar en caso de ser necesario", abunda Núñez Palacios al referir que este seguro ha cobrado mayor fuerza en los últimos años, lo que ha ayudado a engrosar la cartera de asegurados de unos cuantos a poco más de 2 mil hasta este año. Los paquetes de este seguro tienen el mismo costo que el servicio funerario ordinario, y sólo aumenta por el tipo de ataúd que se compre o por que se prefiera la cremación, sumado a los intereses generados por los plazos en los que se contrate el seguro. "Este gasto es inevitable, y preverlo con anticipación resulta saludable para la gente, porque es algo a lo que tarde o temprano nos vamos a enfrentar y es mejor tenerlo previsto", añade. No obstante, librado los servicios funerarios, los dolientes deben enfrentarse también a la saturación de los descansos municipales, un fenómeno que se repite con más frecuencia en las grandes ciudades, sobre todo en la capital del estado, donde la especulación eleva la cotización de una fosa de cuatro mil a ocho mil pesos. A ello, se suman los trámites permanentes para el pago por mantenimiento, la llamada "perpetuidad" de la fosa, es decir, la permanencia en la posesión del espacio, y otros arreglos adicionales como la lápida o la edificación de un mausoleo. En Oaxaca, la muerte no es un evento menor. Con costumbres fuertemente enraizadas en la religión católica, la muerte se convierte en una dolida celebración de un nuevo renacer, por lo que la música, la comida y las grandes concentraciones de personas son sólo parte del trámite. Por ello, a los muertos hay que cumplirles, a los muertos, su última voluntad, "cueste lo que cueste".


Sobre esta noticia

Autor:
Estados Mexicanos (36803 noticias)
Visitas:
143
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.