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Crónicas de un niño de la calle (La nacional)

11/06/2009 12:47 3 Comentarios Lectura: ( palabras)

Conozaca la ciudad de puebla a través de los ojos de un melómano andariego. Cada jueves una nueva

La Nacional

Pasa el día y lentamente la oscuridad se apodera de los rincones de las calles. La noche disminuye la afluencia de los peatones que deambulan la ciudad; aquellos que el salario les ha impedido comprarse un carrito esperan la llegada del ómnibus que los acerque a su lecho de descanso. Todo cambia, las calles de la Nacional dejan a un lado su calma vespertina para tornarse más misteriosas durante la noche. El de los pollos al carbón ha cerrado, mas no por miedo sino porque es solidario con los demás locales, cada quien su horario de trabajo; su actitud da pauta para que el de los tacos árabes eleve el aroma de la carne cociéndose lentamente al carbón por las dóciles narices que esperan en la esquina. Los deportistas y bailarines del “sumba” olvidan la dieta y cruzan la calle, hoy fue duro el ejercicio, amerita dos tacos y una cemita. El de las “talachas” sabe que puede llegar en cualquier momento un cliente, por eso permanece abierto hasta altas horas de la noche. Los semáforos como una orquesta bien armonizada organizan y dirigen el tránsito que también ha disminuido; otras luces que son como un puente entre lo conocido y lo que no, iluminan desde la Avenida las Torres hasta donde la Nacional se convierte en la Nueve Sur. Allá a sus lados, fuera de su vista, historias que se conocerán en la mañana de gestan, bien en la Coca, o en la Vicente Guerrero, incluso en Granjas del Sur.

La gente busca la seguridad de las calles iluminadas, pero para llegar tienen que arriesgar su vida en las oscuras. No es el problema de las calles ni de los habitantes ni de los transeúntes; el problema es más general, es de todos común, lo mismo ocurre aquí que en Amalucan o cualquier otro lado. El peligro está en todos lados pero hoy cobrará una victima más, siempre hay alguien quien no toma a tiempo su camión y entonces camina; el experimentado amante de lo ajeno notará el nerviosismo de su victima y la acechará como el león al cordero, la luz o la oscuridad no le importará porque, repito, es experto. Si la persona asaltada tiene más experiencia en estos asuntos dará de inmediato todo lo de valor que le sea solicitado por su victimario, pero, si fuese su primera vez, la adrenalina lo paralizaría y ante tal hecho el asaltante desesperado lo golpearía puesto que (siendo concientes) le está haciendo perder el tiempo.

El de las “talachas” sabe que puede llegar en cualquier momento un cliente, por eso permanece abierto hasta altas horas de la noche

Ya no es posible darse cuanta con seguridad en dónde estamos, las ciudades se han transformado tanto y crecido igual que los números que daban seguimiento al orden utópico de todas ellas se han desvanecido como el mismo trazo de las calles. Ésta, la nacional, es sólo un momento, comienza en la nueve sur y termina siendo parte de la once allá por Loma bella. Los poco experimentados en la navegación terrestre de la ciudad de Puebla, perderán fácilmente “el norte” porque yendo hacia el sur las calles laterales conservan la numeración nónica correspondiente a su cuadrante que, sin embargo, sólo en esa parte el poniente se ha volcado atrás, pues la calles descienden en lugar de ascender en su numeración; y si uno viene de sur a norte, las calles, en un dejo de hedonismo, han adoptado la arbitrariedad de los nombres célebres para rotular sus calles; así, el laberinto de la metrópolis se presenta como un reflejo del desorden existente en todos los niveles sociales y políticos.

Aquí pasan la “Uno”, el “Tercer milenio”, los “Galgos del sur”, la “77A”; y quién diría que alguna vez estos antiguos campos enlodados, alejados de la “civilización”, se convertirían en un punto medio de todo lo que hoy abarca la gran ciudad de Puebla. Aquí ya no es lejos, aquí sólo es tardado llegar.


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Emilho (13 noticias)
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mathy (14/06/2009)

y si te asaltan o te quieren secuestrar, puede pasar hasta a unos pasos de tu casa y en plena tarde, ya no hay seguridad ;_;

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Giovanna (14/06/2009)

si, fíjate que es lo mismo que pensé algún día, como me dijo un profesor de Historia "lo más lejos de esta ciudad, era el Paseo Bravo..." ,y pues en fin yo odio las calles xD nunca les entiendo jaja pero pues tienes razón, da una idea del desorden existente en la ciudad.. en fin ahorita checo las otras noticias

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frosh¡¡ (26/06/2009)

y aún asi... cuándo nos ha dado miedo caminar tan tarde con el sereno encima hacia tu mero chante??? jajaja... esa es la mera actituuu...
chido carnaval, PuRa ViBrAcIóN PuRa ViDa¡¡¡¡