Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Cumple Salvamento Arqueológico del INAH 40 años de intensa actividad

19/01/2012 11:06 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Evitar afectaciones al patrimonio cultural enterrado y recuperar la vasta información histórica que guarda cada vestigio, es la labor del Salvamento Arqueológico, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que celebra este 2012, 40 años de intensa actividad en favor del patrimonio de México. Y es que el crecimiento de las ciudades y la dotación de servicios a partir de la segunda mitad del siglo XX, han implicado un trabajo arduo y permanente por parte de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA), que ha conformado una serie de estrategias, tanto técnicas como legales, para evitar la destrucción de los bienes arqueológicos. Excavaciones meticulosas hechas con gran rigor científico y respeto a los monumentos históricos, que se realizan “a pico y pala” y sin el uso de maquinaria, son las que desarrollan estos especialistas, previo a la realización de proyectos de infraestructura. Entre éstos figuran presas, carreteras, líneas de transmisión, termoeléctricas, oleoductos, gasoductos y rutas de metro, entre otros. De ahí, que esta tarea la realicen de manera cercana con la Comisión Federal de Electricidad, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Petróleos Mexicanos y la Comisión Nacional del Agua, dependencias que desarrollan infraestructura de beneficio social de todo México. Así, la dinámica para desarrollar eficazmente la labor de los especialistas del INAH consiste en revisar previamente el área donde se va a desarrollar y la información histórica que se tiene de dicha zona. Mientras que la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos presenta un informe de los sitios registrados en el lugar en cuestión y con base en eso se planea el proyecto de salvamento arqueológico. En el plan de trabajo que se presenta al Consejo de Arqueología, se determinan tiempos, lugares, se establecen los recursos que deberá aportar la dependencia pública o privada que va a desarrollar el proyecto, pues así lo establece la ley, y se desarrolla la exploración. Cabe mencionar que un trabajo de salvamento arqueológico es similar a una investigación tradicional, a excepción de que está sujeto a un tiempo y a un espacio donde se desarrollará una obra de infraestructura. De acuerdo con los especialistas, la mayoría de las veces se sabe donde existen vestigios arqueológicos en el subsuelo, gracias a las fuentes históricas. No obstante, no se tiene la certeza de la cantidad y la calidad de dichos materiales. Ejemplo de la especialización alcanzada en el salvamento del patrimonio cultural sepultado, es la labor efectuada en la construcción de la sede del Centro Cultural de España, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se trata de un moderno edificio de seis pisos debajo del cual se encontraron los restos del Calmécac (1486-1502 d.C.), que era el colegio donde estudiaban los hijos de los gobernantes mexicas y recibían las instrucciones para dedicarse al sacerdocio y dirigir los destinos de Tenochtitlan. Los arqueólogos sabían que muy cerca del Templo Mayor, de Tenochtitlan, estaba el Calmécac, que abarca una superficie de 714 metros cuadrados, cuya excavación se realizó de 2006 a 2008, como parte del Programa de “Arqueología Urbana” y dicha labor constituye un ejemplo de recuperación de un patrimonio. Otro caso de la exitosa tarea de salvamento arqueológico, son los trabajos que han realizado con motivo de la construcción de la Línea 4 del Metrobús y la Línea 12 del Metro en el Distrito Federal, cuyo sistema de construcción va por debajo de los vestigios arqueológicos. En estos casos, el equipo de Salvamento del INAH tuvo que hacer una evaluación para determinar la viabilidad de los proyectos de infraestructura y, si es necesario, hacer las modificaciones pertinentes para evitar afectaciones al patrimonio cultural. Por ejemplo, si una carretera va a pasar por en medio de un sitio arqueológico, se replantea el eje de trazo junto con los ingenieros para la conservación de dicho lugar. Tal fue el caso con la Línea 12 del Metro, en la Ciudad de México, que corre desde el poniente (Mixcoac) hasta el oriente, donde está el sitio arqueológico de Mexicaltzingo y los asentamientos de Culhuacán. Según los expertos, en Mexicaltzingo había la propuesta de construir la estación del Metro frente a una iglesia, debajo de la cual se hallan los restos de una edificación piramidal, y en el entorno de ésta figuran los cimientos de pequeñas casas mexicas del periodo Posclásico (1200 a 1521 d.C.), así como ofrendas y entierros. Sin embargo, su construcción hubiera afectado estos vestigios, por lo que se logró mover su ubicación. Sobre la DSA vale mencionar que cuenta con una plantilla de 44 arqueólogos con quienes colaboran buen número de investigadores de contrato, a los que se suman especialistas de las delegaciones estatales del INAH. Todas las investigaciones son dirigidas por dos subdirecciones, una dedicada a los macroproyectos de todo el país, y otra enfocada a los trabajos en la Ciudad de México y el área conurbada. A diferencia de los estados, donde es posible detectar la extensión de los sitios arqueológicos, en la Ciudad de México no es posible esto porque se halla sobre los vestigios de una urbe prehispánica que fue cubierta por los cimientos de una ciudad colonial y, posteriormente, por las edificaciones creadas en los siglos XIX y XX.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
96
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.