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Degeneración macular y ceguera en ancianos

30/05/2013 04:13 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Degeneración macular y ceguera en ancianos SyM - Fernando González G.

Gran porcentaje de la población padece problemas visuales, los cuales pueden ser comunes, como miopía, o tan poco conocidos como la llamada degeneración macular relacionada con la edad, la segunda causa de ceguera en personas mayores de 65 años.

El envejecimiento natural provoca que muchas de las funciones del organismo se vean afectadas a pesar de que se hayan tomado las precauciones marcadas por la cultura médica. Es el caso de la degeneración macular relacionada con la edad (DMA por sus siglas en inglés), padecimiento que afecta a la macula, parte interna de la retina, que provoca un desajuste en la zona central del campo visual y la pérdida de la capacidad para poder ver los detalles pequeños y finos de una imagen.

De manera que quien sufre esta enfermedad estará impedido para poder ver el centro de algún objeto porque esa parte de la imagen se bloquea como si se le hubiera superpuesto un área borrosa; en cambio, la visión lateral periférica no se afecta, por lo que el ojo no tendrá problemas para ver lo que se encuentra a los lados.

Así, aunque en principio se considera que la DMA no causa ceguera total, sí puede imposibilitar a una persona para manejar, leer, definir rostros o realizar actividades como coser, tejer o reconocer las características de algún objeto pequeño.

Seca y húmeda

Se reconocen dos tipos de esta afección, la llamada degeneración macular seca o atrófica, que es la más común y responsable del 90% de los casos, y ocurre cuando la mácula se estrecha como consecuencia del paso del tiempo; generalmente causa leve pérdida de la visión.

En cambio, el tipo reconocido como húmedo o exhudativo representa una amenaza mayor a la vista normal; por fortuna, constituye solamente del 10% de los casos reportados, y se debe al crecimiento de nuevos vasos sanguíneos detrás de la retina, los cuales, por ser débiles y romperse con facilidad, provocan que se derramen algunas gotas de sangre que dañan la mácula; eventualmente se forma una especie de cicatriz que deteriora aún más la vista.

Síntomas y pruebas de diagnóstico

Si usted sospecha que está en peligro de sufrir esta enfermedad entérese de los síntomas más evidentes:

  • Vista nublada o borrosa.
  • Dificultad para reconocer caras familiares.
  • Líneas rectas, como postes telefónicos, costados de edificios o frases en un texto, parecen onduladas.
  • Es característica un área oscura en el centro del campo de visión.

El oftalmólogo es el especialista indicado para realizar el mejor de los diagnósticos. Para ello, realiza una serie de pruebas:

  • Examen de agudeza visual, en el cual se pide al paciente que identifique las letras colocadas en una tabla a diferentes distancias.
  • Dilatación de la pupila mediante la aplicación de gotas, a fin de que el reconocimiento de la retina sea detallado.
  • Mediante la cuadrícula de Amsler (para detectar la degeneración macular húmeda), que asemeja un tablero de ajedrez y sirve para determinar si el paciente ve líneas rectas u onduladas.
  • Angiografía fluorescente, técnica en la que se inyecta un tinte especial vía intravenosa en el brazo, se espera a que circule hacia el ojo y cuando esto sucede se toman fotografías de los vasos sanguíneos de la retina. Con ello el especialista sabe si esas venas arrojan sangre, pues de ser así significaría que existe degeneración macular de tipo húmeda.
Factores de riesgo

Diversos estudios señalan que las mujeres tienen mayores probabilidades de padecer la enfermedad, en tanto que las personas cercanas a 50 años tienen 2% de riesgo de desarrollarla, porcentaje muy bajo si consideramos que en aquellas que rebasan los 75 años el peligro se incrementa 30%. Asimismo, fumar, altos niveles de colesterol en sangre y antecedentes familiares de la enfermedad determinan mayor peligro de sufrirla.

El tratamiento específico para la DMA será determinado por el oftalmólogo, para lo cual toma en cuenta la edad del paciente, su estado general de salud e historia médica, así como la tolerancia hacia ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.

Sin embargo, no hay mucho que hacer cuando se trata de remediar la DMA de tipo seco, lo cual no significa que la vista se pierda automáticamente (la visión central disminuirá pero, generalmente, el avance de esta pérdida visual es lenta).

Por otra parte, ya existe innovadora terapia para tratar DMA húmeda, se llama fotodinámica y se basa en la inyección vía intravenosa de una sustancia (llamada verteporfin) que no posee acción propia hasta ser activada 15 minutos después por medio de un láser, y que sólo desarrolla efectos locales (en el ojo). Con ello se logra la máxima acción destructiva y selectiva de los vasos sanguíneos anormales, sin ningún tipo de efectos sobre la retina sana o ningún otro órgano del cuerpo.

Si usted padece alguno de los tipos de esta enfermedad no se desespere y busque la ayuda de un especialista inmediatamente. Actuar a tiempo puede evitar que este problema le nuble la existencia.

SyM

Última actualización: 05-2013


Sobre esta noticia

Autor:
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Fuente:
saludymedicinas.com.mx
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