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Denuncia y profecía, los gestos del nuevo Arzobispo de Acapulco, Mons. Leopoldo González

02/07/2017 00:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mons. Leopoldo González González será nuevo Arzobispo de Acapulco

Guillermo Gazanini Espinoza / 1 de julio.- La mañana del viernes 30 de junio, la Secretaría de la Conferencia del Episcopado Mexicano dio a conocer la designación de Mons. Leopoldo González González (Guanajuato, 1950) a la fecha VII Obispo de la diócesis de Tapachula como nuevo Arzobispo de Acapulco sucediendo a Mons. Carlos Garfias Merlos, actual Arzobispo de Morelia, y quien fuera designado a esa Iglesia local el 5 de noviembre de 2016 dejando vacante la sede acapulqueña desde entonces.

Mons. Leopoldo González González, ordenado presbítero para el clero de la Arquidiócesis de Morelia el 23 de noviembre de 1975 y elevado al orden episcopal el 18 de marzo de 1999 para ser auxiliar de Morelia por consagración de Mons. Alberto Suárez Inda. Se convirtió en obispo de Tapachula por voluntad de Benedicto XVI el 9 de junio de 2005. Se ha caracterizado por su labor profética y de denuncia de los males sociales que aquejan particularmente a los más pobres.

La región del Soconusco es paso de migrantes centroamericanos por el país hacia los Estados Unidos. En enero de 2015, los obispos de las tres diócesis en el Estado de Chiapas (Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez y las diócesis de Tapachula y San Cristóbal de las Casas) lanzaron un enérgico llamado para acabar con las conductas que propician la indiferencia y drama de los migrantes quienes, por la corrupción de autoridades y el acecho del crimen organizado, carecen de seguridad que compromete su integridad física y vida al rezar y celebrar una misa en las orillas del río Suchiate. Ahí pidieron perdón por no haber tratado a los migrantes como personas. Tapachula ha promovido activamente la fundación de las casas de los migrantes conducidas, particularmente, por los misioneros scalabrinianos.

El obispo de Tapachula apoyó las movilizaciones pacíficas en defensa del matrimonio y de la familia; a lo anterior, se le reconoce como uno de los prelados de la Iglesia mexicana en oponerse al gasolinazo de enero pasado vaticinado las afectaciones que impactarían a los más pobres ante los actos vandálicos de sectores de la población que desestabilizaron la paz de Tapachula: “No se necesita ser un adivino ni un especialista en asuntos públicos para mirar la gravedad del riesgo. Por ello me hago eco de la exhortación que como Conferencia del Episcopado Mexicano hemos expresado a las autoridades civiles… esta medida afecta a todo nuestro país especialmente a los más pobres… no es correcto imponer leyes sin tomar en cuenta la realidad y el sentir que vive la gente, sobre todo de los más desamparados”.

En junio de 2011, Mons. Leopoldo González sufrió un infarto grave que puso en peligro su vida por lo que los cardiólogos del Centro Regional de Alta Especialidad de Ciudad Salud le realizaron un procedimiento médico de apertura de arterias favoreciendo su recuperación.

Hoy, la designación del Papa Francisco lo lleva a un territorio complejo y castigado por la violencia. Drogas, secuestros, extorsiones, levantones son el horror cotidiano del puerto de Acapulco que fue señalada como al ciudad más violenta de México en 2016 según el Instituto para la Economía y la Paz. En enero de 2017, la Procuraduría General de la República revelaría que la violencia desmedida en Acapulco era consecuencia de la disputa entre varios grupos delincuenciales del narcotráfico: Los Rojos, el cártel Beltrán Leyva, los Ardillos y el cártel independiente de Acapulco.

Mons. Leopoldo González González se convierte, casi a los 67 años de edad y después de haber sufrido un infarto al corazón, en el VI Arzobispo de Acapulco

La degradación del tejido social empujó a la Arquidiócesis de Acapulco a realizar el acompañamiento a víctimas del delito y la promoción de las escuelas por la paz para la recomposición social. En junio de 2016, los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco denunciaron que las dos ciudades más violentas del Estado de Guerrero, Acapulco y Chilpancingo, forman parte de las catorce localidades más inseguras de América Latina. La violencia, afirmaron en esa ocasión, provoca efectos colaterales y de salud pública que no son atendidos con eficacia generando graves afectaciones en las víctimas del delito. Por ello, propusieron los “Doce gestos de misericordia” como acciones concretas para sanar a quienes han sido heridos y así promover la cultura de la escucha y paz acompañando a las víctimas y sus familiares en el Estado de Guerrero.

Mons. Leopoldo González González se convierte, casi a los 67 años de edad y después de haber sufrido un infarto al corazón, en el VI Arzobispo de Acapulco. A él le corresponderá continuar esta denuncia y profecía, pastoral de la misericordia en una tierra que anhela la paz. Desde este blog deseamos al nuevo Arzobispo un fecundo ministerio episcopal que siga devolviendo la esperanza a esa noble tierra del Estado de Guerrero.

Por lo que los cardiólogos del Centro Regional de Alta Especialidad de Ciudad Salud le realizaron un procedimiento médico de apertura de arterias favoreciendo su recuperación.

Hoy, la designación del Papa Francisco lo lleva a un territorio complejo y castigado por la violencia. Drogas, secuestros, extorsiones, levantones son el horror cotidiano del puerto de Acapulco que fue señalada como al ciudad más violenta de México en 2016 según el Instituto para la Economía y la Paz. En enero de 2017, la Procuraduría General de la República revelaría que la violencia desmedida en Acapulco era consecuencia de la disputa entre varios grupos delincuenciales del narcotráfico: Los Rojos, el cártel Beltrán Leyva, los Ardillos y el cártel independiente de Acapulco.

La degradación del tejido social empujó a la Arquidiócesis de Acapulco a realizar el acompañamiento a víctimas del delito y la promoción de las escuelas por la paz para la recomposición social. En junio de 2016, los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco denunciaron que las dos ciudades más violentas del Estado de Guerrero, Acapulco y Chilpancingo, forman parte de las catorce localidades más inseguras de América Latina. La violencia, afirmaron en esa ocasión, provoca efectos colaterales y de salud pública que no son atendidos con eficacia generando graves afectaciones en las víctimas del delito. Por ello, propusieron los “Doce gestos de misericordia” como acciones concretas para sanar a quienes han sido heridos y así promover la cultura de la escucha y paz acompañando a las víctimas y sus familiares en el Estado de Guerrero.

Mons. Leopoldo González González se convierte, casi a los 67 años de edad y después de haber sufrido un infarto al corazón, en el VI Arzobispo de Acapulco. A él le corresponderá continuar esta denuncia y profecía, pastoral de la misericordia en una tierra que anhela la paz. Desde este blog deseamos al nuevo Arzobispo un fecundo ministerio episcopal que siga devolviendo la esperanza a esa noble tierra del Estado de Guerrero.


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