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Derechos y Libertades en la Sociedad de la Información

28/08/2012 11:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La Globalización y la construcción de la Sociedad de la Información y del Conocimiento tienen impactos concretos, visibles e importantes sobre el Derecho y sobre las Sociedades

Derechos y Libertades en la Sociedad de la Información

Por: Teresa M.G. Da Cunha Lopes

Cuando analizamos las transformaciones jurídicas y sociales en el siglo XXI, observamos que un campo es particularmente afectado por este nuevo contexto: el campo del Derecho fundamental a la Intimidad, y por ende, el del Derecho de Acceso a la Información y del Derecho a la Autodeterminación Informática (Habeas Data).

Conviene distinguir, en este punto, dos modalidades diferentes mediante las cuales Internet, en particular el uso de las Redes Sociales puede propiciar que la privacidad se vea afectada:

A) En primer lugar, el uso que de la red pueda hacer otra persona o personas de modo que se vea afectada mi vida privada personal o familiar, mi imagen, mi honor y mi percepción pública, en suma mis libertades individuales. Por ejemplo, difundiendo por la red mis datos personales, enviando a mi buzón de correo electrónico publicidad no solicitada, albergando en su servidor una página de contenido pornográfico de acceso libre en la que pueden entrar mis hijos desde mi propia casa, usando mi imagen y historial personal para fines publicitarios, etc

B) En segundo lugar, el aprovechamiento por otra personas o personas del uso que yo hago de la red para entrar en mi vida privada. Por ejemplo, leyendo el contenido de mis mensajes de correo electrónico o espiando en mis hábitos de compra electrónica o en las páginas Web que suelo visitar, o usando mi red de amigos y de contactos para vigilar mis opiniones, mis contactos, mi agenda y/o mis preferencias ideológicas, sexuales, ideológicas y pertenencia partidaria, mis movimientos y los movimientos de mis familiares, amigos y contactos, etc.

La primera modalidad incluye todos los casos en los que la afectación a mi privacidad es consecuencia del ejercicio por un tercero de su derecho a la libertad de expresión a través de Internet. Proteger mi privacidad puede suponer, en esas circunstancias, limitar la libertad de expresión de otro. Ambas modalidades afectan directamente mi Derecho fundamental a la privacidad (privacy right)

Para analizar cómo puede afectar Internet al derecho fundamental a la privacidad, es preciso definir primero este derecho, haciendo una breve referencia a su origen y su evolución.

La privacidad no se contemplaba inicialmente en la lista de derechos fundamentales clásicos. Su formulación fue durante mucho tiempo exclusivamente doctrinal (estaba sólo en la doctrina, es decir en los trabajos científicos de los juristas, pero no en la ley) y sólo recientemente se ha convertido en un derecho fundamental positivo (es decir, en una norma jurídica real), bien de carácter legal (presente en los textos legales o constitucionales) o jurisprudencial (fruto de las sentencias de los tribunales, pero sin un respaldo legal claro).

La primera formulación doctrinal, de origen norteamericano, apuntaba a la “privacy” como el derecho a que "le dejen a uno en paz" (the right to be let alone), definido como tal en el famoso artículo de Warren y Brandeis.

Esta primera formulación sirvió, sobre todo gracias a la labor del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, a declarar contrarias a la Constitución normas que entraban a regular aspectos propios de la vida privada de las personas (como, por ejemplo, el uso de anticonceptivos en las relaciones sexuales, o la penalización de las relaciones homosexuales entre adultos).

Gracias a esta construcción de la privacy se pudo encontrar apoyo constitucional para declarar inconstitucionales todas normas de muy diversa naturaleza (entre ellas las encaminadas a la penalización del aborto en la mujer).

Esta primera manifestación de la “privacy” (Griswold vs Connecticut) se ha vertido luego en normas constitucionales o internacionales que han consagrado un derecho fundamental a la intimidad. Su fundamento sigue siendo el mismo: hay parcelas que pertenecen a lo más íntimo del ser humano y que sólo a él - no al Estado - corresponde regular.

Gracias a esta concepción es posible hablar hoy de:

A) Un derecho general a la intimidad, que regula (y, en determinados casos, prohíbe) la obtención de información íntima concerniente al individuo, por ejemplo frente a la libertad de expresión de un tercero (un artículo de prensa que revele datos íntimos de una persona famosa), frente otros intereses de particulares (por ejemplo, los datos genéticos que exige una compañía de Seguros) o frente al Estado (por ejemplo, la grabación por la policía de una conversación de un sospechoso de haber cometido un delito).

B) Manifestaciones específicas del derecho a la intimidad, consideradas como derechos autónomos, como la inviolabilidad de domicilio o el secreto de las comunicaciones.

El carácter autónomo de estos derechos consiste en que, aún teniendo como origen la protección de la intimidad personal, se han independizado de éste, en una primera etapa de desarrollo histórico-doctrinal m´de modo que:

A) La inviolabilidad de domicilio protege todo lo que se desarrolle en ese ámbito, tanto si pertenece como si no a la esfera de lo que puede considerarse "íntimo".

B) El secreto de las comunicaciones protege todo tipo de correspondencia, no sólo aquélla que tenga un contenido íntimo o revele datos pertenecientes a la esfera de intimidad.

Una etapa posterior de la evolución posterior de la intimidad ha venido suscitada por la problemática que genera el tratamiento de los datos personales, tanto aquellos que se refieren a aspectos tradicionalmente considerados pertenecientes a la esfera de "lo íntimo" (relacionados con la moral sexual, la ideología, la religión, etc.) como otros que pueden considerarse en principio "banales" (principalmente hábitos de consumo), o innovadores, como datos genéticos (en particular el uso de las pruebas de ADN) .

Hoy en día, es habitual la recogida y almacenamiento de estos datos mediante encuestas con finalidades sociológicas (trabajos científicos sobre las actitudes de la población), políticas (sondeos de opinión o electorales), económicas (orientadas al mercado), policiales (bases de datos de delitos, sospechosos, etc.) y otras.

Ahora bien, las posibilidades abiertas por el tratamiento informático de los datos ha difuminado la distinción entre lo que debe considerarse íntimo y lo que no, ya que cualquier dato, por banal que pueda presentarse, puede contribuir a configurar un determinado perfil actitudinal.

Esto ha hecho cambiar el concepto mismo de "intimidad", que tiende a ser sustituido por el más amplio de "privacidad". La "privacidad", entendida de este modo, cubriría datos que, aunque relativos a conductas no pertenecientes en principio a la esfera íntima, son susceptibles de un tratamiento informático conjunto que permite trazar un perfil completo de las pautas de la vida privada del individuo.

Más que de una esfera íntima, la metáfora actual apunta a lo privado como un mosaico, cuyas piezas todas contribuyen, incluso la más pequeña, a dotar de significado al conjunto.

Por esta razón, las normas protectoras del derecho a la intimidad se han extendido también sobre los límites del tratamiento informático de los datos personales, hasta el punto de configurar un derecho fundamental especifico, el derecho a la autodeterminación informativa o derecho al control sobre los propios datos personales, al que se ha venido en denominar, por analogía con el viejo derecho de "Habeas Corpus" con el término "Habeas Data".

Las características de esta regulación suelen cubrir aspectos como:

A)Las condiciones en las que puede procederse al tratamiento de los datos personales.

B)Tipos de datos cuya recogida y tratamiento se encuentra prohibido.

C)Tipos de datos sujetos a unos requisitos específicos, por ejemplo, el de consentimiento expreso o por escrito (datos considerados sensibles).

D)Confidencialidad y seguridad de los datos sometidos a tratamiento.

E)Los derechos de información, acceso y notificación de los titulares de los datos.

F)El establecimiento de Agencias Independientes de Protección de datos con potestades inspectoras y sancionadoras.

G)El establecimiento de acciones judiciales para reparar la violación de los derechos anteriores.

Es interesante que la normativa sobre "habeas data" tiene un origen y unos efectos directamente relacionados con la economía.

Aunque se trata de regular un derecho fundamental (a la "privacidad"), esta normativa regula también de hecho la incidencia del tráfico de datos en el mercado y, en particular el flujo transfronterizo de datos.


Sobre esta noticia

Autor:
Teresa Da Cunha Lopes (217 noticias)
Visitas:
975
Tipo:
Opinión
Licencia:
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