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Destacó Celestino Gorostiza como impulsor de dramaturgia moderna

11/01/2011 03:35 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El escritor, dramaturgo y cineasta tabasqueño Celestino Gorostiza, de quien hoy se cumplen 44 años de su muerte, es recordado como un destacado intelectual que participó en la reconfiguración del mapa cultural de México y que dio impulso a la creación de la dramaturgia moderna en el país. Nacido el 31 de enero de 1904 en Villahermosa, Tabasco, al hermano del poeta José Gorostiza se le consideró como un intelectual precoz, cofundador del Teatro Ulises (1927) y del Teatro Orientación (1932). En 1929 fue nombrado secretario del Conservatorio Nacional de Música; dos años después contrajo nupcias con Araceli Otero Mena, hermana de Clementina Otero, con quien tuvo una hija, Paloma Gorostiza Otero, que fue una destacada actriz en la década de 1950. En 1928, Celestino Gorostiza, junto con Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y Gilberto Owen, formaron una especie de compañía que llamaron Teatro de Ulises, para difundir la vanguardia teatral del mundo. Los patrocinó Antonieta Rivas Mercado con un local en la calle de Mesones, en el primer cuadro de esta ciudad, en el que cabían 50 personas de público. Además de escribir teatro, los creadores de este grupo dirigían la puesta en escena, traducían obras extranjeras recientes de Cocteau, O´Neill, Roger Marx, Vildrac, Lord Dunsany y Claudel, y algunas veces actuaban. Las escenografías y los vestuarios los diseñaban Roberto Montenegro, Manuel Rodríguez Lozano, Julio Castellanos y Agustín Lazo. En los elencos sobresalieron actrices como Clementina Otero e Isabela Corona, que luego tuvieron largas carreras teatrales. Gorostiza también se desempeñó en la función pública como secretario del Conservatorio Nacional; jefe del Departamento de Bellas Artes (luego transformado en Instituto); jefe del Departamento de Teatro del INBA; catedrático de actuación en la Escuela de Arte Dramático y, de 1958 a 1964, director general del Instituto Nacional de Bellas Artes. En 1930, Celestino Gorostiza escribió “El nuevo paraíso”, pieza teatral con la que debutó en los escenarios. Su aptitud organizadora y su pasión por la escena resaltan al fundar en 1932 el Teatro Orientación, en las distintas fases de director, traductor y, finalmente, autor. Se le deben versiones al español de obras de O´Neill, Lenormand, Achard y Pellerin, entre otros. Tras dirigir compañías profesionales e ingresar en la industria del cine, fundó la Academia Cinematográfica, donde no se limitó a preparar argumentos y adaptaciones, pues también escribió guiones y dirigió varias películas. Al respecto destacan la dirección de los filmes “Naná” (1944, codirigida por Roberto Gavaldón); “Sinfonía de una vida” (1946) y “Ave de paso” (1948); escribió los guiones para “Refugiados en Madrid” (1938); “La guerra de los pasteles” (1944); “Las mujeres de mi general” (1951) y “Paraíso robado” (1951). Además fungió como supervisor de producción de “¡Vámonos con Pancho Villa!” (1936). Por su trabajo en la industria del cine, también desempeñó cargos como vicepresidente de la Unión Nacional de Autores, secretario del Sindicato de Directores Cinematografistas y del de Autores y Adaptadores. Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua, como Miembro de Número, en 1960. Dentro de su polifacética trayectoria también practicó el ensayo y la crítica en la revista “Contemporáneos” (1928-1931); publicó abundantes crónicas teatrales en “El espectador” (1930), dirigida por Humberto Rivas, que lo muestran como fustigador de inepcias y viejos vicios en el orden teatral, pero también como testigo equilibrado y exigente. Celestino Gorostiza escribió, entre otras, “El nuevo paraíso” (1930), “La escuela del amor” (1933), “Ser o no ser” (1934), “Escombros del sueño” (1938), “La reina de la nieve” (1942); “La mujer ideal” (1943), “El color de nuestra piel” (1952), “Columna social” (1952); “La leña está verde” (1958) y “La Malinche” (1958). En sus comedias se perciben aislados acentos abstractos, de poesía o del inconsciente y en buen número de ellas afloran temas tan auténticos como las vicisitudes del mestizaje, con sus desquiciamientos originados en la Conquista, y las ridiculeces de las clases sociales recién advenidas a la riqueza. Murió el 11 de enero de 1967.


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