Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Distinguió a Francisco Sosa la vastedad de su obra

08/02/2011 01:09 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Periodista, poeta y creador de numerosas obras literarias; uno de los escritores emblemáticos de la segunda mitad del siglo XIX y del primer cuarto del siglo XX, Francisco Sosa murió el 9 de febrero de 1925. También poseedor de una gran cultura filosófica, el autor de "Ecos de gloria" nació el 2 de abril de 1848 en la ciudad de Campeche, estudió Derecho en Mérida, Yucatán, ciudad en la que comenzó a practicar el periodismo como colaborador en los rotativos “La esperanza” y “Álbum meridiano”. Fundó con Ramón Aldana la “Revista de Mérida”. En 1868 prosiguió su labor periodística, ahora en la Ciudad de México, en los diarios “El federalista”, “El siglo XIX”, “Ambos mundos”, “El eco”, “La juventud literaria”, “El domingo”, “El artista”, “La libertad”, “La revista nacional de letras y ciencias”, “El nacional”, “La revista universal” y “El renacimiento”, publicación de Ignacio Manuel Altamirano. Virtuoso autor, expresó en sus obras el intelecto que poseía sobre la historia, atributo que hizo que a los 18 años publicara "Manual de biografía yucateca". Sin embargo, su mayor aportación en este sentido fueron dos obras: "El episcopado mexicano" (1877), escrito que integra compendios de la vida y obra de los Arzobispos mexicanos; y "Biografías de mexicanos distinguidos" (1884), que versa sobre la semblanza de personajes notables. Su carrera como literato fue ascendente y fructífera, se vinculó con grandes poetas y prosistas como Juan Mateos e Ignacio Ramírez, "El Nigromante". Perteneció a una generación de prominentes intelectuales, quienes fueron ejemplo a seguir en las causas no solo literarias, sino en su tendencia política. Vinculado a ésta, criticó al gobierno, situación que provocó su encarcelamiento en la prisión de San Juan de Ulúa, en Veracruz. Militó en el Partido Liberal y fundó en 1873, junto a Vicente Riva palacio, el diario “El radical”. A través de sus publicaciones en el periódico “La libertad”, apoyó a José María Iglesias en su candidatura a la presidencia, y luego de participar en la Revolución de Tuxtepec, encabezada por Porfirio Díaz, fue nombrado director de la Secretaría de Fomento. En 1887 sugirió a Díaz que colocara estatuas sobre el Paseo de la Reforma de personajes ilustres de esa etapa histórica, hecho que en 1895 se concretó. Francisco Sosa dirigió la Biblioteca Nacional hasta que Francisco I. Madero lo destituyó en 1912. También fue senador y diputado federal. En su “Semblanza de académicos", José Rojas Garcidueñas señala que Sosa “fue bien acogido; desde luego empezó a publicar en semanarios como ´El domingo´ y ´El nacional´”. Además, añade, “se hizo amigo de sus contemporáneos escritores como Juan de Dios Peza, Agustín Cuenca, Manuel Acuña y, naturalmente, de sus paisanos Justo y Santiago Sierra, viendo como maestro a Ignacio M. Altamirano y a don Vicente Riva Palacio". Garcidueñas calificó a la obra de este incansable escritor y periodista como "Doce leyendas", título en el que se incluye poemas y prosas que no fueron recopilados del autor campechano. A decir del reconstructor de su vida, la valía de Francisco Sosa como creador literario es que fue prolífico, pues abarcó poemas, monografías históricas y biografías, lo que se considera su real aporte a las letras mexicanas. Destacan entre ellas "Las estatuas de la Reforma" (1900), "El monumento a Cuauhtémoc" (1887), "El monumento a Colón" (1879), y "Bosquejo histórico en Coyoacán" (1890). Visitó España como miembro de la Comisión de España en 1892, año en el que ingresó a la Academia Mexicana. También viajó a Italia, nación de la que escribió un pequeño libro nombrado "Recuerdos de Italia" (1903). Perteneció a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, del Liceo Hidalgo y del Liceo Mexicano. Su vasta obra es, hoy en día, un antecedente para los investigadores de cultura e historia mexicana. Títulos como "El doctor cupido" (leyenda, 1873), "Ecos de gloria" (poesía, 1885), "El Himno Nacional Mexicano" (1889), "Escritores y poetas sudamericanos" (1900) y "Breves notas tomadas en la escuela de la vida" (1910), confirman su calidad literaria. Inmerso en la ruina y recluido en su casa de Coyoacán, el polígrafo mexicano murió el 9 de febrero de 1925.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
148
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.