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Domingo Mundial de las Misiones 2011. ¿Cuáles son los números del catolicismo en el mundo?

23/10/2011 04:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

?No se pude aceptar, decía el Siervo de Dios Pablo VI, que en la evangelización se descuiden los aspectos que se refieren a la promoción humana, la justicia, la liberación de toda forma de opresión, evidentemente dentro del respeto a la autonomía del ámbito político.

“No se pude aceptar, decía el Siervo de Dios Pablo VI, que en la evangelización se descuiden los aspectos que se refieren a la promoción humana, la justicia, la liberación de toda forma de opresión, evidentemente dentro del respeto a la autonomía del ámbito político. Desinteresarse de los problemas temporales de la humanidad significaría «ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el prójimo que sufre o padece necesidad»” Benedicto XVI

Guillermo Gazanini Espinoza / Secretario del Consejo de Analistas Católicos de México. 23 de octubre.- El motu proprio del Papa Benedicto XVI “Porta Fide” que convoca al Año de la Fe, abre la oportunidad sin igual para volver a lo esencial. El Santo Padre sabe que la cristiandad debe responder a su vocación iluminando el mundo desde su santidad sin ignorar la realidad del pecado. El don de la fe implica el examen que lleva a una “renovación de la Iglesia” por la vida de todos los creyentes con su existencia en el mundo sin ser del mundo. La fe sin excepción refleja la vocación de todos los bautizados por ser parte del Cuerpo en el ejercicio específico de la misión.

Los obispos han afirmado que la “fe cristiana es el tesoro más grande que hemos recibido; es don gratuito que no merecimos. Pero también es tarea que no podemos dejar de irradiar. Don y tarea al mismo tiempo. Quienes nos ven deberían preguntarse: ¿quiénes son esos que viven con tanta libertad?, ¿por qué los vemos tan contentos y tan agradecidos que comunican esta Buena Noticia?”

El Domingo Mundial de las Misiones 2011 invita a esta reflexión. Tal vez, los retos que afronta la fe cristiana hoy son excepcionales en toda su historia. Como nunca se interpela a los depositarios de la fe, se pone en tela de juicio la autoridad de la Iglesia y la legitimidad del magisterio pontificio. Los cristianos en el mundo viven una dicotomía lamentable separando su identidad religiosa de los aspectos ordinarios de su vida. El relativismo y el paganismo contemporáneo, ambos denunciados por el Papa Benedicto XVI, cuestionan los valores fundamentales que la Iglesia siempre ha defendido. Como nunca, la defensa de los derechos humanos pregona su tutela para todos sin excepción, mientras se consensua el valor de la vida y la superposición de los derechos secundarios teniendo, desafortunadamente, la legitimación falaz de prerrogativas como el mal llamado derecho al aborto.

Latinoamérica, una región de profunda tradición católica, ha sufrido la embestida de los nuevos grupos religiosos proselitistas de creencias múltiples bajo la influencia del New Age. Nuestro subcontinente soporta al crimen organizado y la proliferación de grupos pseudoreligiosos que impulsan el culto idolátrico a la santa muerte o mitos canonizados falsamente a partir de la apología del delito como el tributado a Malverde. Ante estos retos tremendos, la recristianización es una urgencia y como afirmó Juan Pablo II en la Encíclica Redemptoris Missio, “…Una mirada global a la hu¬manidad demuestra que esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio”. No solamente hay pueblos que no conocen a Cristo sino que, en los hechos, hay muchos pueblos que niegan su ser cristiano.

El Domingo Mundial de las Misiones invita a una reflexión seria de esta vocación en la que nació la Iglesia. Un alto en la vida de las comunidades nos lanza una proyección del estado de cosas en las misiones apartadas de nuestros lugares y de la necesidad, desde la solidaridad cristiana, para aportar con lo mejor que podamos para seguir apoyando con recursos disponibles para que los misioneros realicen su labor con éxito, a pesar de los peligros, incomodidades, persecuciones y rechazos.

El subsidio del DOMUND 2011 “La misión implica a todos, todo y siempre”, publicado por las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México, echa un vistazo al mundo en el que se encuentra presente la Iglesia católica y los recursos con los que dispone para hacer efectiva su vocación. Según los datos reportados, de una población de casi seis mil seiscientos diecisiete millones, sólo 1, 146, 656, 000 personas son católicas. En cada continente, se identificó el ascenso en el número de bautizados y es África la región del mundo con el mayor aumento, 164, 925, 000, de una población total de 943, 743, 000 personas. Oceanía registra el menor crecimiento y de la población total de América, es decir, 907, 393, 000 personas, el 62.66% pertenecen a la Iglesia católica.

"La fe cristiana es el tesoro más grande que hemos recibido; es don gratuito que no merecimos. Pero también es tarea que no podemos dejar de irradiar

En el mundo, el número de obispos aumenta llegando a 4, 946; los sacerdotes también crecen alcanzando 408, 024, disminuyendo en Oceanía y Europa e incrementándose en África y América; sin embargo, por otro lado, aunque las religiosas han decrecido en Europa, América y Oceanía, continúan siendo una de las principales fuerzas en las tareas de Evangelización contra el número de sacerdotes del orbe. Así, las religiosas se cuentan en 746, 814 número que aumentó, principalmente, en África.

Sobre las vocaciones sacerdotales, el informe reporta un ligero ascenso de los candidatos. Entre seminaristas religiosos y diocesanos, la Iglesia cuenta con considerables 115, 919 personas que se preparan a recibir las órdenes sagradas. En cuanto a los seminaristas diocesanos, se registra un descenso en comparación con los religiosos; sin embargo, siguen siendo más aquéllos que se preparan en los seminarios de los obispos, llegando a un total de 71, 225 contra los 44, 694 que siguen alguna regla particular. La fuerza de misioneros laicos y catequistas, en comparación, registró notables ascensos llegando a un total global de 250, 464. A excepción de África y Oceanía, en las restantes regiones del planeta hubo aumentos considerables y América es el continente con la mayor tasa de misioneros laicos: 229, 639 personas. La anterior cifra también compite con la de los catequistas: en el mundo existen casi tres millones y el nuevo mundo es el que alberga el mayor número: 1, 723, 284 almas en comparación con Oceanía que sólo tiene 15, 757.

En el campo educativo, la Iglesia, según el reporte, maneja 67, 264 escuelas maternas con 6, 386, 497 alumnos; casi treinta millones de escolares en 91, 694 primarias y casi un millón novecientos mil jóvenes en educación superior; más de dos millones ochocientos mil personas se preparan en universidades e institutos de educación superior.

Sobre los institutos sanitarios, de beneficencia y asistencia, la Iglesia católica es la institución que tiene una de las mayores y mejores organizaciones del globo. Maneja 5378 hospitales, de los cuales 1669 se encuentran en América y 1363 en Europa; 15448 casas para ancianos, enfermos y minusválidos, estando la mayor parte en Europa, 8271, y en América, 3839. Administra, por otro lado, 521 leproserías principalmente en Asia (293) y en África (186).

El esbozo de estos números muestra, en términos generales, una dinámica excepcional de las comunidades católicas. Ante el Año de la Fe, el regreso a lo esencial impacta en la construcción de una Iglesia que despliega su misión en la caridad y en el servicio a todos sin excepción. La adhesión a la Palabra aceptada, la celebración de los sacramentos, la práctica de la caridad nutrirán el anuncio de la Buena Noticia. Los misioneros que necesita la Iglesia deben ir al mundo inculturándose para “rehacer el entramado cristiano de la sociedad humana” como afirma la Christi Fideles Laici.

Las tinieblas que envuelven al ser humano confundiéndolo y cegándolo sólo pueden ser acabadas con la síntesis vital entre el “Evangelio y los deberes cotidianos de la vida que los fieles laicos sabrán plasmar… Este será el más espléndido y convincente testimonio de que, no el miedo, sino la búsqueda y la adhesión a Cristo son el factor determinante para que el hombre viva y crezca, y para que se configuren nuevos modos de vida más conformes a la dignidad humana”. (Christi Fideles Laici, No. 34)


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Sursum Corda (61 noticias)
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