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El balón ya le llegará

25/08/2011 01:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El balon le llegaraSalí del edificio. Sentado junto a la jardinera estaba Checo, hijo de Mercedes, una de las chicas que se encargan de dar limpieza a los edificios de la unidad donde vivo. Lloraba la criatura. Su madre lo abrazaba, pero las lágrimas no se detenían. Me acerqué a preguntar qué había pasado y si podía ayudar en algo.

"Ay joven. No se preocupe, son cosas de niños", respondió ella. Sin embargo, Checo soltó la sopa. Tiene cinco años, suficiente edad para saber lo que escucha y lo que le duele. "Es que vino un niño y me presumió su pelota. Dijo que yo no tendría una porque soy pobre y soy hijo de una sirvienta".

Frío me quedé, como helado también se quedó Rafael, un vecino de edad avanzada que cruzó justo en el momento en que Checo pronunció esas palabras. Debo decir que si hay una persona incapaz de entablar comunicación con alguien es Rafael. Siempre ha sido un hombre callado, ermitaño y que no gusta de hablar ni siquiera para dirigir el saludo. Vaya, cumple con todo el perfil de un amargado.

Pues habló. "Tranquilo, niño. No se muevan de aquí", dijo Rafael. Entró al edificio y subió las escaleras. Mientras tanto Mercedes y yo nos quedamos extrañados de que hablara. Checo Seguía llore y llore. En vano intenté hacer un esfuerzo por decirle al niño que nada tiene de malo que sea pobre y que el trabajo que desempeña su mamá no es vergonzoso. Tratar de explicarle algo así a un chamaco cuando está enchilado es imposible.

De repente vimos salir a Rafael del edificio. Traía consigo una caja. "Tengan. A ustedes sí les va a servir", dijo al darle el bulto a Mercedes. Apenas cogió ella la caja y Rafael se fue sin decir adiós. De inmediato la abrió. Los tres esperábamos lo lógico, ver un balón. Pero no. Era algo aún más importante. Checo Fue el más feliz.

No obtuvo una pelota, pero sí una colección de juguetes que su madre no le ha podido comprar por alimentarlo y darle una educación de acuerdo a sus alcances. Y muchos de esos juguetes seguramente tenían un valor especial para Rafael. Por ejemplo un camión de madera elaborado en 1950. ¿Y el balón? Créanme que ya le llegará.


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Autor:
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Fuente:
elbuenfutbol.com
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Reportaje
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