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El Santander, se salió con la suya

09/06/2017 21:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La nefasta gestión de la dirección del Banco Popular, sumada a la vista gorda de los organismos reguladores, condujo a la entidad opus deista al borde de la quiebra, lo que supuso, una regalía para el Banco de Santander, y la ruina, de unos pequeños inversores que ven esfumados sus ahorros

Después de la anterior debacle bancaria, cuando desde el propio Gobierno y demás autoridades competentes como la CNMV y el Banco de España se insistió hasta la saciedad en proclamar a los cuatro vientos que superado aquella hecatombe el negocio bancario estaría exento de todo riesgo porque según ellos quedaba estrictamente regulado, los últimos acontecimientos habidos en el sector, ponen de manifiesto la falsedad publicitaria de aquel pronóstico, la trampa que acompañaba aquel anuncio.

Resultando ahora perceptible que la quiebra del Banco Popular causará un escándalo de idénticas dimensiones -sino mayores- que el ocasionado en su día con la salida a Bolsa de Bankia, y eso es así, por mas que los directos responsables del nuevo cataclismo bancario intenten quitar hierro al asunto y vestir de éxito la expropiación y venta por una cifra simbólica de la entidad en quiebra .

Situación por tanto que resulta ser un calco   de los casos precedentes, llevada a término con idéntico modus operandi, por unos gestores y grandes accionistas adscritos al pelotazo, con la aquiescencia del Gobierno y la anuencia de los organismos reguladores; una maniobra por consiguiente, consumada bajo la directriz de profesionales de la sinvergüencería, de unos estafadores titulados, que disfrazados de gente honrada, operan al margen de toda conducta mercantil y con el único objetivo de trincar dinero a manos llenas, sin reparar en delinquir para satisfacer tan censurable   finalidad.

Llegando al extremo de quebrar otra vez mas las economías familiares como ya lo hicieran sus antecesores en tales prácticas, mediante la repetida utilización del engaño y malas artes bancarias.

En este nuevo escándalo del gremio de las finanzas, es un error dar por buena la versión oficial adjudicando a la compañía que preside Ana Patricia Botín el papel de salvador in extremis de la entidad en quiebra, pues en modo alguno se puede afirmar que la crisis del Popular haya acabado con su maquinada absorción por el Banco de Santander, toda vez por mas elogios que reciba la operación del BCE y el Ministerio de Economía español, la situación apunta a deducir   que lejos de resolverse el conflicto se ha acuciado

Eso al menos es lo que se desprende de las anunciadas acciones judiciales que en defensa de “unos esquilmados accionistas minoritarios” emprenderán tanto organizaciones de consumidores como diferentes bufetes de abogados.

Tras el hecho que el Banco de Santander se haya quedado los depositantes a precio de saldo, quedan miles de accionistas burlados, que se han visto desposeídos de los ahorros

Lo evidente, es que de nuevo somos testigos de una extravagante manera de acentuar la concentración en el sector bancario,  que por consumarse de forma completamente anómala exige de partida precisas y convincentes explicaciones por parte del Gobierno, como también, la supervisión indagatoria de la CNMV ante la existencia de un mas que probable fraude por parte del Popular, en la dinámica de su  operativa de venta de bonos convertibles a particulares, por ser llevada a término sin la debida capacidad de emisión, sin   facilitar a los inversores la información necesaria para realizar la adquisición de su producto bancario y sin disponer de cobertura de las garantías mercantiles pertinentes.

El comportamiento   de los miembros de la cúpula directiva del denominado ‘banco de la Iglesia’ por su marcada connotación con el ultracatólico ámbito del Opus Dei, dista mucho de ser acorde en la trayectoria bancaria con su proclamada espiritualidad, eso al menos, es lo que evidencia la bajada a los infiernos de la entidad y el implícito de la controvertida conducta mercantil para con sus clientes, cuyos perjuicios inducidos son mas propios de embaucadores que consecuente con la integridad y honradez que debe presidir esta actividad, y mucho mas, tratándose de personajes que alardean de adecuar su práctica diaria con su envanecida  ortodoxia religiosa.

Actitud en línea con la mantenida por los instigadores del caos en el que está sumido el ente financiero, y de rebote, sus mas confiados clientes, y todo, después de que en plena convulsión y a las puertas de la hecatombe los confabulados miembros de su cúpula directiva, movieran ficha y pusieran a buen recaudo los capitales de los accionistas mayoritarios y los suyos propios, para así, utilizando la mala fe, repercutir el grueso de su deficiente gestión sobre el patrimonio de los ahora estafados ahorradores.

Es por eso que la verdadera tragedia del que fue el banco mas rentable de Europa, radica en los pasos seguidos y los perjuicios derivados de la dinámica mantenida en su especulativa venta, toda vez que tras el hecho que el Banco de Santander se haya quedado los depositantes a precio de saldo, subyace otra realidad opuesta, la de miles de accionistas burlados, que sorpresivamente de la noche a la mañana, sin advertencia previa,    se han visto desposeídos de los ahorros de toda una vida sin margen de maniobra para reaccionar, y todo como consecuencia del manifiesto maltrato del Banco hacia este grupo de clientes, ahora abocados irreversiblemente a constituirse en grupo de presión para poner en manos de la justicia el asunto y emprender las acciones legales oportunas.

Pero además del referido perjuicio hay otro aspecto cuya repercusión afecta al conjunto de la sociedad, pues a pesar que desde el Gobierno se valora la operación como una buena salida por el hecho de no utilizar fondos públicos, la realidad pinta al revés, toda vez que el multimillonario importe que el Santander va precisar en ampliaciones de capital para satisfacer préstamos de dudoso cobro del banco adquirido, tal operativa, se realizará mediante un acuerdo pactado de exención fiscal, o dicho en otras palabras, utilizando fondos públicos encubierto   para que de este modo no se haga tan notorio.


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Galdo Fonte (465 noticias)
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