Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cronicasrevista escriba una noticia?

Elecciones en Estados-Unidos: Los candidatos de Obama pelean el voto casa por casa

03/11/2014 11:03 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imagePor Paula Lugones

Cae el sol en Potomac, un elegante suburbio en las afueras de Washington, cuando los invitados comienzan a llegar con sus automóviles lujosos entre una arboleda dorada y rojiza de otoño. Puntuales, como rige en el protocolo estadounidense, un centenar de personas arriba expectante a la mansión de la familia anfitriona, que abre sus puertas a un fenómeno cada vez más común en estos días en este país. Allí, entre una bienvenida de quesos, bocaditos, empanadas, vino y pisco sour, un candidato al congreso de los Estados Unidos se cruzará con los vecinos para exponer sus ideas y responder preguntas.

A pocas horas de las elecciones legislativas de este martes, los candidatos del Partido Demócrata pelean para conseguir los votos que eviten que la organización que lidera Barack Obama termine en un descalabro político. Pero su batalla ya no se libra sólo en los clásicos mitines en gimnasios o centros de convenciones: las campañas ahora se hacen casa por casa, cara a cara con la gente. La paradoja es grande: en plena era de las comunicaciones y las redes sociales, los hogares de los vecinos funcionan hoy como un ágora, donde los griegos solían juntarse en la antigüedad para debatir sobre política y cuestiones ciudadanas.

Estados Unidos vota pasado mañana por la renovación total de la Cámara de Representantes y un tercio (33 escaños) del Senado. También se elegirán 38 gobernadores. Las encuestas indican que la oposición republicana ampliará su mayoría en Diputados e incluso puede pasar a controlar el Senado, que hoy está en manos de los demócratas.

Todo mal para el partido de Barack Obama, un presidente que tiene la popularidad más baja en la historia para un mandatario y que casi no puede hacer campaña porque los candidatos no quieren quedar pegados a su imagen negativa. Lo sabe bien John Delaney, diputado nacional por el 6to distrito de Maryland, que se juega su reelección y que no ha participado en actos con el presidente (está de acuerdo con muchas de sus políticas, con otras no, dirá a Clarín). Pero el demócrata en cambio apuesta al contacto bien directo con los votantes de su distrito.

El es precisamente el invitado de honor al cónclave político de entrecasa que organizó Alexandra Arata, profesora de empresarios latinos, y su marido Manuel, economista, un matrimonio de argentinos que abrió su mansión a un grupo de 120 invitados, la mayoría hombres y mujeres de negocios, abogados, contadores y miembros de organizaciones civiles hispanas.

"En nuestros países estamos acostumbrados a no participar porque asociamos la política a la corrupción. Pero tenemos que cambiar esa mentalidad", señala Arata a Clarín, y explica que busca que "los latinos participen más de la vida cívica". Cuenta que invitó al congresista Delaney porque, además de ser vecino de la zona, cree que es un hombre que tiene mentalidad empresarial y puede articular políticas con la oposición.

Delaney hace honor a la quintaesencia del selfmademan. Hijo de un electricista, logró estudiar y recibirse en las mejores Universidades gracias a una serie de becas y antes de los 40 años ya había fundado dos empresas que cotizan en Wall Street. Un verdadero multimillonario que luego decidió dedicarse a la política.

El candidato, traje azul y corbata roja, como indica aquí el manual del buen congresista, llega a la casa con un equipo de asistentes y con su rubia esposa April.

"Me encantan este tipo de encuentros", dice Delaney a esta corresponsal en un diálogo en la biblioteca de la casa. "Muchas veces los políticos hablan con un cassette. A mí me gusta dar explicaciones amplias sobre mis proyectos y esta es una gran oportunidad porque la gente en confianza habla más relajada y se puede conversar mejor. Lo hacemos muy seguido. Además, es una buena ocasión para mí para escuchar qué quiere mi comunidad, que precisan, los desafios. Es una gran oportunidad de ida y vuelta", señala.

Delaney y su mujer sonríen, estrechan las manos a todos y entre bocaditos, piscos y tintos conversan con la gente.

Los empresarios se le acercan a hablar sobre temas que van desde la política de impuestos a las posibilidades de expansión de los negocios y le presentan problemas puntuales. El recoge tarjetas y promete soluciones. También escucha sugerencias.

De pie, en medio del amplio living con arañas y tapices, ofrece más tarde un discurso en el que se presenta como un pragmático y dialoguista y pide que le hagan preguntas. Las preocupaciones generales oscilaron entre la reactivación económica, el impacto en la zona de una nueva línea de subte, la inmigración, la falta de igualdad de oportunidades en educación, entre otras.

Pasadas las 9 de la noche, el congresista es uno de los últimos en abandonar la casa. Se habrá llevado de allí un buen puñado de votos y quizás dinero fresco en donaciones para el último tramo de su campaña.

En una elección donde reina la apatía y la desilusión por el gobierno de Obama, los demócratas apuestan a la política en las casas y al cara a cara con los vecinos.


Sobre esta noticia

Autor:
Cronicasrevista (4993 noticias)
Fuente:
grupocronicasrevista.org
Visitas:
40
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.