Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Sociedad Mexicana escriba una noticia?

Enfrentan adultos mayores con actitud positiva su vejez

29/08/2012 04:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas, reza un dicho popular en referencia a la concepción de la vejez, etapa de la vida que muchos ven como de soledad y sufrimiento, y que sin embargo se puede cambiar si se basa en una actitud positiva y el deseo de dar algún sentido a esos años. En el país existen 10.5 millones de personas que rebasan los de 60 años de edad, considerados adultos mayores, que de acuerdo con datos del INEGI representan más del nueve por ciento del total de la población nacional, y que este martes celebraron el Día Nacional del Adulto Mayor. Carmelita es una de esas personas que a sus 80 años de edad tiene una actitud positiva, pues a pesar de que no se casó ni tuvo hijos ve la vida con alegría y asegura que le gusta bailar, cantar y recitar poemas a sus compañeros, así como enseñar canciones a los niños que en ocasiones acuden a convivir con ella y los 158 adultos que residen en el centro donde ahora vive. Como parte de su vida diaria, Carmelita vende algunos dulces, bebidas y hasta pulseras o maquillaje para las residentes de la casa de retiro Arturo Mundet, del DIF, lugar en el que habita desde hace aproximadamente 10 años, además de que, dice, platico con ellos -sus compañeros- “te sientes mal échale ganas, vamos para arriba”, los anima. Entre risas se define como una mujer muy alegre, pues “a todo le saco guasa”, sin embargo, reconoce que hay momentos en los que se deprime porque se siente sola, “cuento más con mis amigos que con la familia”, comenta más sería, actitud que pronto deja de lado para volver a sonreír. Como uno de sus recuerdos entrañables, Carmelita comenta que en su juventud fue catequista y enseñó a varios niños a bailar el vals del Danubio Azul, ayudándose de “hula-hulas”, por lo que fue criticada, pero recuerda con humor que gracias a ello los menores aprendieron a bailar muy bien esa pieza musical. Explica que hasta hace poco tiempo, salía de la casa los fines de semana para trabajar con unos conocidos haciendo labores domésticas, pero debido a que ha tenido algunas molestias relacionadas con sus pulmones dejó de hacerlo, aunque afirma que no padece ninguna enfermedad, pese a que su vista parece un poco nublada. Tanto ella como don Arnulfo y los más de 100 adultos que también viven en este centro gerontológico, vivieron momentos históricos de México como los Juegos Olímpicos de 1968 o el sismo de 1985, hechos que recuerdan con alegría y tristeza, por lo que implicaron para cada uno en sus vidas, con la labor de ayuda o la asistencia a eventos deportivos. Arnulfo tiene tres años viviendo en la Casa Mundet, y él es otro ejemplo de que si las personas de la tercera edad tienen una actitud positiva en esta etapa de su vida la disfrutarán más, pues a pesar de que tiene 64 años de edad aún sale a trabajar a una imprenta ubicada en el Centro Histórico de la ciudad. Él llegó a esta casa por su cuenta, pues hizo la solicitud directamente luego de que un amigo se lo recomendó, y asegura que su estancia en este lugar es agradable pues además de recibir atención integral “me dan tiempo para ir a trabajar” como comisionista en el área de ventas de la imprenta que refiere. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 34.3 por ciento de la población de 60 años y más participa en la actividad económica, y la distribución por sexo indica que 51.2 por ciento son hombres y 19.7 por ciento mujeres, en tanto que de los que trabajan 37.4 por ciento lo hace en el sector informal. Seguramente Arnulfo forma parte de estas cifras, pues llegada la hora y tras haber disfrutado de una celebración especial que incluyó comida y baile, con motivo de su día, sale de la casa ubicada en Avenida Revolución, rumbo al trabajo, mismo que asegura le ha mejorado su situación económica. Tanto Carmelita como Arnulfo se dicen felices de estar en este centro del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y recomiendan a los adultos mayores que se encuentran solos acudir a éste, pues aquí, al igual que ellos, podrán tener una oportunidad de sentirse tranquilos, cuidados, activos y además acompañados.


Sobre esta noticia

Autor:
Sociedad Mexicana (21910 noticias)
Visitas:
115
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.