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Erase una vez un “super asalariado presidencial”

10/01/2011 02:09 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

En México, hay empleados a los que la crisis económica y, por extensión, la Cuesta de Enero, no les afecta. Tal es el caso de Felipe Calderón, un “super asalariado” que durante el 2011 recibirá un salario neto que asciende a casi tres millones de pesos

<a href="http://www.flickr.com/photos/42253831@N06/5255369148/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/42253831@N06/5255369148/" target="_blank">rodolfoaraiza.com</a> via Flickr

En México, hay empleados a los que la crisis económica y, por extensión, la Cuesta de Enero, no les afecta. Tal es el caso de Felipe Calderón, un “super asalariado” que durante el 2011 recibirá un salario neto que asciende a dos millones 964 mil 665 pesos o 247 mil 55 pesos mensuales, contando prestaciones. Bien por él, al cabo que el pueblo paga.

El cuatro de diciembre del año 2006, a escasos días de asumir la Presidencia de México, Felipe Calderón Hinojosa, anunció una reducción a su salario por el orden del 10%, el cual se ubicaba, hacia enero del 2007, en 152 mil 467 pesos con 17 centavos al mes o un millón 829 mil 606.04 anuales, libres de impuestos, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación de ese año.

Hoy, cuatro años después de que fuera anunciada con gran jauja y presunción la cruzada nacional calderonista a favor de la austeridad, según el Presupuesto de Egresos aplicable para el 2011, el Presidente de la República recibirá, si Pitágoras no miente, la calculadora no falla y los cheques salen a tiempo, un salario neto que asciende a dos millones 964 mil 665 pesos o 247 mil 55 pesos mensuales, contando prestaciones, tomando como base un sueldo bruto de cuatro millones 140 mil 665 pesos.

<a href="http://www.flickr.com/photos/38476503@N08/5242394248/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/38476503@N08/5242394248/" target="_blank">CIAT - International Center for Tropical Agricultu</a> via Flickr

La diferencia existente entre las percepciones recibidas por el primer mandatario durante el año 2007 y las que recibirá en el recién estrenado 2011, es de un millón 135 mil 58.6 pesos a la alza, lo que en términos porcentuales significa un 62% de incremento a favor de los bolsillos de Felipe Calderón, cifra que luce inmerecida ante la crisis económica y de inseguridad que priva por toda la República.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos 2011, Calderón gana solamente cuatrocientos ochenta y nueve mil 192 anuales, pero recibe dos millones 13 mil 659 pesos a manera de compensación, para un total de dos millones 502 mil 851 pesos, solamente en salarios, cifra que es igual a la que cobró en el 2010, pero a la que se agregarán 824 mil 685 por concepto de diversas prestaciones, entre las que se incluye un aguinaldo por 54, 355 y una “gratificación de fin de año” equivalente a 306 mil 397 pesos.

A la luz de estas cifras, palidece el magro aumento de 4.1% que a mediados del pasado diciembre, fuera autorizado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, en beneficio, si así se le puede considerar, de 32 millones 753 mil 605 trabajadores que al cierre del tercer trimestre del año 2010, tenían un nivel de ingresos que iba desde “hasta un salario mínimo” y hasta “cinco”, situación que evidencia la gran disparidad económica prevaleciente en México.

<a href="http://www.flickr.com/photos/92117021@N00/1424509451/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/92117021@N00/1424509451/" target="_blank">Christian González Verón</a> via Flickr

En el mejor de los escenarios, como es el caso de Baja California, los trabajadores que reciben un salario mínimo, cobran desde el pasado primero de enero, 59.82 pesos diarios, cifra que contra los 57.46 que recibían hasta el pasado 31 de diciembre, es apenas 2 pesos con 36 centavos mayor, cantidad que ante los precios actuales de productos alimenticios y servicios, no alcanza ni para comprar un bolillo.

El aumento es, argumentó en su momento Basilio González Núñez, titular de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, “una decisión unánime para apoyarla supervivencia y creación de micro, pequeñas y medianas empresas, que son las mayores generadoras de empleo en el país, elemento fundamental para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias”, mejoría que no se percibe, salvo en el caso del cheque recibido por Felipe Calderón y los funcionarios que le sirven.

<a href="http://www.flickr.com/photos/49215102@N00/4142478677/" mce_href="http://www.flickr.com/photos/49215102@N00/4142478677/" target="_blank">scaredy_kat</a> via Flickr

La distancia salarial que existe entre Felipe Calderón y el común de los mexicanos, pero sobre todo en lo referente a esos casi 33 millones que sobreviven con entre uno y cinco salarios mínimos, exhibe una política marcada por el cinismo oficial, puesto que a la clase trabajadora se le exige apretarse el cinturón, mientras la carestía y la pérdida del poder adquisitivo avanzan, siendo la voracidad de la clase política en pleno, el más vivo ejemplo de que, a la hora de repartir la riqueza nacional, el que parte y reparte se queda con la mejor parte.

Con la Cuesta de Enero todavía haciendo de las suyas y la de Febrero a poco más de dos semanas de distancia, en materia de salarios no es mucho lo que pueden hacer los trabajadores mexicanos, a menos que pertenezcan al círculo cercano de Felipe Calderón, quien puede darse por satisfecho con los frugales cheques que recibirá de la Tesorería de la Federación durante el 2011, aunque los méritos para ganarse cada peso hayan sido nimios.

Para iniciar con el pie derecho este 2011, desde Los Pinos echaron las campanas al vuelo porque en “2010 se crearon más de 730 mil nuevos empleos netos”, la cifra más alta en más de una década", pero poco hablan de la escuálida calidad salarial a la que se enfrentan los nuevos empleados formales, la del “minimazo”. Por eso, la reiteración anual de la siguiente frase, obra del imaginario colectivo, es obligada: “Salario mínimo al presidente, para que sepa lo que se siente…”.


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Autor:
Roberto Díaz Ramírez (122 noticias)
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José (24/01/2011)

estoy de acuerdo en que el presidente tenga una salario mínimo, ya con lo que ha cobrado en estos 4 años de crisis para los mexicanos, exepto para él y su gabinete incluyendo legisladores y toda la clase política, pero eso es un sueño guajiro ya que ellos son los que se despachan con el cucharon grande.