Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cronicasrevista escriba una noticia?

El error de enero/José Manuel Tovar Herrera

20/08/2013 06:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Foto/versión electrónica cambio de Michoacán

José Manuel Tovar Herrera

Hay etapas que inician y otras que terminan, lo importante es realizar una reflexión general de lo que se hizo en ese lapso. No está nada mal hacer balances sobre lo que se vive y hace. Así también, analizar los momentos y contextos que se han experimentado a fin de poder ubicarnos en una temporalidad y espacio, se podrá pensar de que podemos caer en una cuestión historicista, de que todo responde a su contexto y sociedad, sin embargo, lo importante es poder saber en qué hemos estado involucrados como entes sociales.

Nosotros al ser animales políticos, como señalaban los antiguos filósofos griegos y como apuntan diversos teóricos sociales, podemos responder a diversas cuestiones de índole ideológica, económica, cultural y política. Hay ocasiones en que el tiempo avanza más rápida que nuestra perspectiva sobre el momento mismo, es decir, no alcanzamos a comprender procesos o hecho al instante.

Los años no suelen pasar en vano, lo curioso del caso es que son a veces los pesimistas los que mejor comprender eso. No me declaro pesimista, aclaro. Si algo he aprendido en mi paso por la Universidad Michoacana es ver lo bueno en los acontecimientos, si bien muchos de estos merecen fuertes críticas de mi parte, al paso de los días, meses y años, los señalamientos dejan de ser viscerales y se van fundamentando en base a una comprensión más rígida y mejor fundada del hecho/proceso.

El día 8 de enero de 2011 el diario Cambio de Michoacán publicaba en su web site una nota en la cual hacía referencia a las declaraciones del entonces presidente del H. Consejo Estudiantil de la Facultad de Historia sobre el nombramiento de Salvador Jara como rector. Recién llegado el conocimiento de que la Comisión de Rectoría había dado un fallo definitivo en favor del físico-matemático, había una esperanza de que se siguieran las políticas de diálogo entre los sectores universitarios. Asimismo, imperaba la ingenuidad de que Jara Guerrero realizaría una labor positiva por la institución.

No tuvieron que pasar muchos meses para darnos cuenta de que la nueva administración viviría del trabajo realizado por Silvia Figueroa Zamudio. Sin planeación, ni acercamientos, o consensos, inicio una gestión que sería duramente criticada dentro y fuera de la Casa de Hidalgo. No solo sus detractores señalaron omisiones y errores del rector, también, a nivel de pasillo, no faltó quién protestara (silenciosamente) lo que acontecía en la rectoría.

Todos y cada uno de los rectores que han existido no se han escapado de conflictos en la Universidad, unos mayores y otros menores. Evidentemente no nos pondremos a comparar, sería un horror (error) histórico, conflictos se una forma muy simplista. La cuestión radica en la manera en las que se resuelven o tratan de resolver los conflictos, no solo con las organizaciones estudiantiles, también con los sindicatos universitarios y diversos grupos de poder (feudos locales universitarios). En los últimos tres rectorados (Marco Antonio Aguilar Cortés, Jaime Hernández Díaz y Silvia Figueroa Zamudio) se presentaron confrontaciones y jaloneos fuertes entre universitarios, no obstante, la autoridad supo (a su modo) resolverlos, aunque no definitivamente, pero sí pudieron lidiar con ciertas cuestiones financieras y políticas, principalmente.

Existían cuotas de poder muy definidas, en las cuales todos los grupos universitarios habían sido parte. No hubo organización o sindicato que tuviera la iniciativa, junto con la rectoría, de resolver los problemas con prontitud. De igual forma, en las administraciones ya señaladas hubo un factor que no influyó tanto como ahora, el gobierno. Aunque en durante el cuatrienio de Silvia Figueroa existieron intentonas para desestabilizar la Universidad con los famosos procesos jurídicos y mediáticos desconocimientos del hoy secretario general y coordinador de asesores durante la administración de Lázaro Cárdenas Batel, Egberto Bedolla.

Más sobre

Tal vez a Jara Guerrero le tocó estar en medio de todo (perredistas y priístas), a lo mejor no supo equilibrar sus cuotas de poder, o simplemente se fue por la libre e intentó ser el héroe nicolaita por excelencia. No obstante todo se le vino encima desde el conflicto con las Casas del Estudiante. Estamos conscientes de que los albergues estudiantiles son esenciales para un desarrollo integro de la Universidad, conozco a fundadoras y fundadores de casas, y su perspectiva en cuanto a los albergues que fundaron ha cambiado. Estos fueron creados con una finalidad meramente social, con el objetivo de facilitarles la estancia a los estudiantes de bajos recursos del interior del estado. Al paso de los años, los regionalismos no se hicieron esperar y como lo expresa Luis Sánchez Amaro en su libro Universidad y cambio. Ensayo y testimonio sobre el movimiento estudiantil nicolaita en los 80 , se formaron diversos grupos plenamente identificados por región estatal y también hasta por regiones del país. Los pequeños cacicazgos estudiantiles fueron y siguen siendo, una arma de doble filo. Sí bien pueden llevarle la oportunidad de estudiar a alguien se alguna localidad de Michoacán para que estudie en la Universidad, puede que pasen dos cosas, y lo señalo en base al conocimiento que tengo sobre excompañeros míos que han sido moradores, de que al interior de las casas puede pasar de que los jóvenes se politicen en exceso y terminen formando parte de algún grupo de poder universitario y extrauniversitario, o terminen desencantados por las pugnas internas y opten por salirse del albergue.

Si bien tratar con las casas es complicado por su heterogeneidad política, también debe de haber una manera de evitar confrontaciones innecesarias por ambas partes. Lo acontecido en abril de 2012 se pudo evitar, pero sabemos que no pasó. Lo paradójico del asunto es que el rector no pudo defender ni a la Universidad, sí, las casas al estar contempladas en la Ley Orgánica forman parte de la institución. Lo curioso del asunto también es que Jara en vez de apoyar a la institución, optó por una falsa neutralidad, misma que se derrumbó al darse a conocer que él estaba enterado de todo y no hizo nada al respecto. Este hecho marcó la gestión del rector, descubrimos que no habría cambio alguno, al contrario, se perfilaba Jara a nadar de muertito, sí, el rector de los spots del IFE, así es, el mismo que se le lanzó a la yugular a la clase política.

Al transcurrir el 2013, las cosas se comenzaron a perfilar hacia otros rumbos, los conflicto entre los sindicatos universitarios se agudizaron, a tal grado de que tuvimos frente a nosotros a una de las huelgas más largas y tensas de la historia nicolaita. Tensas por lo que significaba y lo que se presenciaba tras bambalinas. Las negociaciones entre el Ejecutivo estatal, el rector y los sindicatos cambiaron de formato, a una reunión entre el gobernador y el SPUM-SUEUM, pero sin el rector.

La pugna interna en el Partido Revolucionario Institucional, iniciada desde enero pasado, nos daba una idea de cómo sería el reacomodo de fuerzas, mismos que en estos momentos estamos verificando con los cambios en el gabinete estatal al mando de Jesús Reyna García. A Jara Guerrero le tocó estar entre varios grupos, a muchos les ha tenido que dar respuesta desde el inicio de su administración. Con alguno de ellos tenía que quedar mal, o mínimo, recibir algún jalón de orejas . El caso es que al interior del tricolor hubo posturas encontradas en relación a cómo llevar las riendas en la entidad a raíz de lo acontecido con Fausto Vallejo y una de ellas fue, cómo poder insertar a la Universidad en un periodo de transición. El inicio del misterio de ubicar a la administración jarista, predominantemente amarilla, en un contexto tricolor. Le pone los pelos de punta a quienes ya quieren ver la rectoría vestirse con los tres colores, pero que aún no se puede hasta que se defina la relación Federación-Michoacán, mientras no suceda, la Universidad Michoacana estará en medio junto con su rector. Nadar de muertito le queda a Salvador Jara, no meterse en problemas durante los próximos meses ¿cuántos? Los que las fuerzas extrauniversitarias consideren necesarios.

De algo estamos seguros, fueron fuerzas estatales las que han mantenido a Jara en la rectoría, lo han mantenido por mero pragmatismo, no por el trabajo que ha realizado, sino para evitar conflictos mayores teniendo en puerta el proceso electoral de 2015, que por cierto, sino pasa nada al inicio del 2014, Jara puede terminar su gestión tranquilamente en el año electoral, no, no fue planeado por las instancias electorales, solo es casualidad de que se empate todo para 2015.

¿Triunfos para Jara? Tal vez uno, regular las Casas del Estudiante, si bien es necesario, ahora la cuestión es saber cómo se hará. ¿En lo académico? Se ha vivido de lo que dejó Silvia Figueroa, a él le tocó usufrutuar toda obra y certificaciones. ¿Política? Escabroso el tema, no por lo que pasa, sino que Michoacán avanza más rápido que la Universidad Michoacana, no me refiero a progreso, sino a la movilidad política existente. Puede que haya desencuentros con el Gobierno, no es lo mismo una foto donde todos sonríen a hacer un foro sobre el agua porque no se les invitó a otro o no quisieron ir. ¿Financiero? Ni hablar de ese tema, no por evitarlo, simplemente me llevaría más páginas. Pero dentro de lo que se puede mencionar es que no se sabe gestionar, no se aprendió a acudir a las instancias reales para acceder a financiamientos extraordinarios en tiempo y forma. ¿Crisis? En todos lados hay crisis, la cuestión está en cómo palearla. Desde que se dio la gratuidad a nivel superior y medio superior en Michoacán, la Universidad dejó de recibir millones de pesos de ingresos, sí, aún el Gobierno del estado no se atreve a pagar, también tiene crisis... el resultado de ello es el constante aumento a las cuotas voluntarias (que nadie sabe cómo se regulan) y el aumento a los procesos burocráticos, como memorándums, constancias, etcétera.

La Universidad dejó de ser centro de opinión para pasar, de nueva cuenta, a ser un ring de lucha política entre los grupos estatales. A pesar de que la historia nos ha demostrado que la institución nunca ha estado lejos del acontecer estatal, ahora se brilla solo con una nostalgia mal encausada y de la sombra de otros rectores.

Especular a veces es bueno, pero otras no, por eso ahorita no menciono lo que se consulta en la bola mágica respecto a lo que se viene en la Universidad Michoacana.


Sobre esta noticia

Autor:
Cronicasrevista (4993 noticias)
Fuente:
grupocronicasrevista.org
Visitas:
273
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.