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Cómo evitar alteraciones neurológicas en recién nacidos

28/07/2013 15:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cómo evitar alteraciones neurológicas en recién nacidos SyM - Juan Fernando González G.

La prevención es la mejor arma para impedir que un niño sufra alguna alteración neurológica en su gestación, o al momento de nacer. Contrario a lo que pudiera pensarse, los cuidados empiezan mucho antes del embarazo.

Cuando vemos a algún niño con problemas de lenguaje, aprendizaje o de movimiento (motrices), nos condolemos de su estado de salud, pero casi siempre ignoramos el motivo de tal situación.

Los trastornos neurológicos en recién nacidos suelen deberse a infinidad de causas cuyo origen puede encontrarse antes de la concepción, durante la formación de su sistema nervioso o por condiciones inadecuadas al nacer, como: nacimiento prematuro o posterior a la fecha esperada, sufrimiento fetal (que implica hipoxia o falta de oxigenación), uso de estimulantes o de algunos medicamentos durante el embarazo, así como parto prolongado, ruptura temprana de la fuente y desprendimiento de placenta.

El Dr. Yoan Fausto Pérez Oliva, prestigiado pediatra responsable de Medicina Preventiva del Recién Nacido, en el Hospital Vivo (del grupo Star Médica), afirma a saludymedicinas.com.mx que los problemas de este tipo en el neonato se pueden dividir en dos: congénitos, que son las malformaciones en el sistema nervioso con las que nace un bebé, y adquiridos, es decir, aquellos que se presentan debido a condiciones inadecuadas alrededor del nacimiento.

El pediatra enfatiza que la falta de oxígeno al nacer es uno de los factores más comunes cuando se busca la causa de una lesión neurológica en un niño, hecho que podría evitarse si el personal médico estuviera más capacitado para ayudar al infante en el momento crítico del nacimiento. Otras causas pueden ser traumatismos (golpes) en edades tempranas, hemorragias del cerebro del bebe y enfermedades en su metabolismo (procesos físicos y químicos del cuerpo que convierten o usan energía), entre otras.

En el caso de las lesiones congénitas, abunda el también egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM, Distrito Federal), es un hecho que la mayoría de los niños que nacen con ellas no logran sobrevivir porque se localizan en la parte central del cerebro o "en las raíces de los nervios que desprende la columna medular", afirma.

Coincidencias médicas

El Dr. Carlos Echeandía Ajamil, experimentado neurólogo adscrito al Servicio de Neurología del Hospital Central de la Defensa (Madrid, España), coincide en que las causas más frecuentes de las alteraciones neurológicas del neonato se producen por deficiencias en la circulación sanguínea del cerebro, tanto de forma "masiva" como en áreas parciales que inducen estas secuelas.

Hablamos de la función hemodinámica-circulatoria, es decir, el sistema por el cual la sangre llega al cerebro, pero también de malformaciones en las arterias o conductos que irrigan todas las partes del sistema nervioso central, lo cual podría derivar en trombosis (obstrucción de un vaso sanguíneo que debe alimentar este órgano), advierte el experto.

Responsabilidad materna

Se sabe desde hace tiempo que las deficiencias nutricionales de una madre gestante pueden incrementar el riesgo de dar a luz a un niño con alteraciones neurológicas. Por ello, resulta fundamental que haya suficiente cantidad de ácido fólico para que el tubo neural (estructura donde se origina el cerebro) se forme correctamente y no exista ninguna consecuencia. Dicha sustancia debe ingerirse al menos 3 meses antes del embarazo.

Es importante, sentencia el Dr. Pérez Oliva, que se vigile la administración de medicamentos durante la gestación, sobre todo en el primer trimestre, ya que pueden producir alguna alteración en el desarrollo del feto. Del mismo modo, una mujer embarazada debe prevenir el efecto de las radiaciones de rayos X y el contacto con elementos contaminantes como anilinas, nitratos o hidrocarburos.

El Dr. Echeandía Ajamil, excatedrático del área de Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense (Madrid), señal que, aun sin quererlo, la madre puede ser responsable de transmitir a su hijo alguna infección, principalmente por algún virus como herpes simple, rubéola, varicela o inmunodeficiencia humana (VIH), entre otros.

El contagio infeccioso más frecuente, señala el experto, se realiza a través de la placenta, pero también puede transmitirse desde la vagina (infección local en ella) al producirse el nacimiento, lo cual es frecuente si se trata de VIH o de herpes simple.

Echeandía Jamil coincide con el Dr. Pérez Oliva en el riesgo que supone ingerir algunos fármacos (incluso aquellos que son administrados por prescripción médica) o drogas. Un ejemplo representativo es el de la mujer que consume cocaína, la cual produce:

  • Aumento de las contracciones uterinas con posibilidad de parto prematuro y desprendimiento placentario.
  • Vasoconstricción (reducción del calibre de las arterias), lo cual provoca difícil paso de nutrientes al feto y es causa, entre otras cosas, de disminución del peso del niño al nacer.
  • Efectos teratogénicos, o sea, malformaciones del sistema nervioso que pueden llegar a ser severas.
  • Lesiones directas sobre el tejido cerebral en formación, que serían a consecuencia de atrofias isquémicas (falta de aporte de sangre).
  • Hemorragias cerebrales en el feto, según han descrito algunos informes.
Diagnóstico temprano

El cuerpo y los órganos del bebé están conformados en su totalidad desde los 3 meses de gestación, por lo que desde esa etapa ya es posible evaluar su salud integral.

Siendo específicos en el aspecto cerebral, el Dr. Pérez Oliva señala que el diagnóstico debe recurrir a exámenes de ultrasonido (ondas sonoras de alta frecuencia que crean imágenes de órganos y sistemas dentro del cuerpo), ya sea vaginal o abdominal, que pueden realizarse a partir de la tercera y octava semana de embarazo, respectivamente, e incluso se puede recurrir al ultrasonido de tercera y cuarta dimensiones que permiten observar con nitidez la estructura del niño.

Además, Es recomendable que aquellas madres con ciertos factores de riesgo (mayores de 35 años, con antecedentes familiares de alteraciones neurológicas y enfermedades genéticas) se sometan a análisis de cariotipos, prueba clínica que cuantifica y conoce la calidad de los cromosomas. Este tipo de examen se puede realizar durante las primeras semanas de procreación, lo mismo que la medición de algunas sustancias químicas que forman parte del cerebro, como la mielina, que nos brinda información acerca de una posible alteración que compromete la calidad de vida. Si no se detecta esta alteración, enfatiza el entrevistado, el bebé tendría pocas posibilidades de concluir su desarrollo.

Finalmente, el especialista certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría, reitera que "la mejor recomendación para quienes quieran convertirse en padres es que planeen de la mejor manera el embarazo, lo cual implica, necesariamente, charlar con el ginecólogo de su confianza".

En términos generales, concluye el experto, la ley mexicana establece que las niñas mayores de 12 años deben tomar ácido fólico con regularidad y estar vacunadas contra rubéola y sarampión. "Si se siguen estas recomendaciones, y se evitan riesgos innecesarios (como exposición a radiaciones y sustancias tóxicas), seguramente se reducirán los casos de lesiones neurológicas en los recién nacidos".

SyM

Última actualización: 07-2013


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Autor:
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Fuente:
saludymedicinas.com.mx
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