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Exhibirán evolución de la obra del escultor suizo Alberto Giacometti

09/10/2011 06:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Leos, esculturas, dibujos, grabados, mobiliario y textil, así como una veintena de fotografías, estarán distribuidas en varias secciones de Museo Picasso Málaga (MPM), a partir del próximo 17 de octubre, para mostrar los diferentes momentos en la evolución de la investigación estética del escultor y pintor suizo Alberto Giacometti. Se trata de la primera retrospectiva que se realiza en España en más de 20 años de Giacometti, nacido el 10 de octubre de 1901, la cual cuestiona la visión reduccionista con la que frecuentemente ha sido considerada la obra de este creador. Organizada cronológicamente, "Alberto Giacometti. Una retrospectiva", que podrá ser apreciada hasta el 5 de febrero de 2012, ofrecerá con precisión las diferentes etapas de la trayectoria artística de uno de los creadores más destacados del pasado siglo, informó el recinto. De acuerdo con la crítica, la obra de Giacometti es clave para entender el desarrollo de las vanguardias y la posterior evolución del arte contemporáneo, siendo a pesar de ello un autor inclasificable. Oriundo de Borgonovo, Val Bregaglia, en Suiza, Giacometti nació cerca de la frontera italiana, donde creció en un ambiente de artistas, comenzando por su padre, Giovanni Giacometti, quien fue un pintor impresionista, y también de su padrino, Cuno Amiet, quien fue fauvista. Tras terminar la enseñanza secundaria, se trasladó a Ginebra para cursar estudios de pintura, dibujo y escultura en la Escuela de Bellas Artes y a París, en 1922, para estudiar en la Académie de la Grande Chaumière en Montparnasse bajo la tutela de un asociado de Rodin, el escultor Antoine Bourdelle; fue allí donde Giacometti experimentó con el cubismo. No obstante, el movimiento surrealista le atrajo mayormente y hacia 1927, después de que su hermano Diego se convirtiera en su ayudante, Alberto había comenzado a mostrar sus primeras esculturas surrealistas en el Salón de las Tullerías. Poco tiempo después ya era considerado uno de los escultores surrealistas más importantes de la época. Viviendo en una zona tan creativa como Montparnasse, empezó a asociarse con artistas como Joan Miró, Max Ernst y Pablo Picasso, además de escritores como Samuel Beckett, Jean-Paul Sartre, Paul Éluard y André Breton, para el que escribió y dibujó en su publicación "Le surréalisme au Service de la Révolution". Entre 1935 y 1940, Giacometti concentró su escultura en la cabeza humana, centrándose principalmente en la mirada. Esto fue seguido por una nueva y exclusiva fase artística en la que sus estatuas comenzaron a estirarse, alargando sus extremidades. En esta época realizó una visita a España, a pesar de encontrarse en plena Guerra Civil. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) vivió en Ginebra, donde conoció a Annette Arm y en 1946 ambos regresaron a París, donde contrajeron matrimonio en 1949. El matrimonio pareció tener un buen efecto en él, ya que le siguió el periodo probablemente más productivo de su carrera. Fue su mujer la que le brindó la oportunidad de estar constantemente en contacto con otro cuerpo humano. Otros modelos habían encontrado que el posar para él no era un trabajo fácil, pero Annette le ayudó enormemente, soportando pacientemente sesiones que durarían horas hasta que Giacometti lograra lo que buscaba. Tiempo después se organizó una exposición de su trabajo en las galerías Maeght de París y Pierre Matisse de Nueva York, para cuyo catálogo su amigo Jean-Paul Sartre escribió la introducción. En ese momento aparecieron sus figuras humanas alargadas y de apariencia nerviosa, muy delgadas y de superficie áspera, a menudo de tamaño natural, que pueden estar representadas solas o en grupo. Fueron estas obras las que hicieron de Giacometti uno de los artistas más originales del siglo XX, también en pintura, donde sus obras se caracterizan por figuras rígidas y frontales, simbólicamente aisladas en el espacio. En estas creaciones que representan la soledad y el aislamiento del hombre se ha querido ver un trasunto de la filosofía existencialista, y de hecho J.-P. Sartre, el máximo representante de la tendencia, reconoció en la obra de Giacometti algunas de sus ideas y escribió sobre ella. A principios de los años 50, el uso del bronce se había hecho económicamente accesible y Giacometti empezó a realizar sus trabajos en ese material. Perfeccionista, Giacometti estaba obsesionado con crear sus esculturas exactamente como las veía a través de su exclusivo punto de vista de la realidad. En 1954 recibió el encargo de diseñar un medallón con la imagen de Henri Matisse, por lo que creó numerosos dibujos durante los últimos meses de vida del pintor. En 1962 recibió el gran premio de escultura en la Bienal de Venecia, lo que le llevó a convertirse en una celebridad internacional. El 3 de febrero del 2010, su escultura "El hombre que camina" ("L'Homme qui marche") fue subastada en Londres por 104.3 millones de dólares, superando el récord mundial de una obra de arte vendida en una subasta ese momento, según la casa que se ocupó de la puja. La producción de su abra se encuentra, en su mayoría, en las colecciones de la Fundación Alberto y Annette Giacometti de París, creada por la viuda del artista suizo, quien falleció el 11 de enero de 1966. No obstante, más de una decena de sus obras forman parte de la colección del Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York.


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