Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Expondrá Museo Diocesano de Milán “La última cena”, de “Tintoretto”

30/05/2012 04:38 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Una versión de “La última cena”, del italiano Jacopo Robusti, mejor conocido como “Tintoretto”, será expuesta a partir del 14 al 19 de junio en el Museo Diocesano de Milán, en Italia. Se trata de una de las piezas que existen con el mismo nombre de la autoría del maestro veneciano. Esta data de entre 1574 y 1575 y pertenece a la iglesia de San Polo, en Venecia, de donde ha salido para ser parte de una muestra itinerante dedicada al artista, informa el portal “arte.go”. Comisionada por la Escuela del Sacramento, “La última Cena” retrata un episodio del Evangelio que sugiere la intimidad de un interior doméstico y que representa el momento de la Eucaristía y no el anuncio de traición. Otra de esas obras homónimas data de entre 1592 y 1594, mide 3.65 metros de alto y 5.68 metros de ancho, se halla en la Basílica de San Giorgio Maggiore de Venecia, Italia, y es la más conocida pues se considera la última gran obra del pintor. Considerado uno de los artistas más destacados del siglo XVI, Jacopo Robusti, quien nació el 29 de septiembre de 1518 y falleció el 31 de mayo de 1594, es catalogado como un pintor del estilo manierista, cuya obra sirvió de inspiración para el consecuente desarrollo del arte barroco. Se dice que Robusti al igual que “El Veronés”, Paolo Cagliari, son los representantes más importante de la Escuela Veneciana de la generación posterior a Tiziano Vecellio. De acuerdo con el sitio “epdlp.com”, Jacopo Robusti tomó el seudónimo de “Tintoretto”, en alusión a la profesión de su padre, y estudió en el taller de Tiziano durante 10 años; vivió y trabajó siempre en Venecia dedicando sus esfuerzos en obras para iglesias, hermandades y gobernantes de la ciudad y zonas limítrofes. En diversas ocasiones llegó a pintar de manera gratuita cobrando sólo el material que utilizaba y de esta manera se ganó una importante cantidad de clientes; situación que despertó celos en su maestro Tiziano, quien optó por despedirlo de su taller. Durante su primera etapa como pintor, el italiano se creó un estilo propio que enriqueció con varias fuentes de inspiración, entre las cuales destacan obras de los pintores florentinos Miguel Ángel y la escultura en relieve de Jacopo Sansovino, de quienes aprendió dibujo y composición. Del pintor Andrea Schiavone aprendió la forma correcta de aplicar la pintura, muy ligera, libre y abocetada. El resultado, según los expertos, se evidencia en sus obras de la década de 1540. Sus biógrafos aseguran que alcanzó la madurez artística con su obra “San Marcos” (1584), que pintó para la Scuola di San Marco en Venecia. En este cuadro combinó con precisión atrevidos escorzos, ilusiones espaciales y gran luminosidad, para dar la sensación de una acción espontánea. En los años posteriores su estilo no sufrió cambios sustanciales, conservó su misma línea de trabajo y eso le generó un gran recibimiento por parte de la crítica. A pesar de su enorme capacidad como dibujante y pintor, no se bastó a sí mismo para hacer frente a la gran cantidad de trabajo que tenía, por lo que se apoyó de un gran número de aprendices y pintores, entre ellos, sus hijos, Marietta y Domenico, cuyo trabajo es difícil de distinguir del de su padre. Años después, “Tintoretto” optó por utilizar en su obra fuertes contrastes de luz y sombra, que ayudaron en la composición de llamativas escenografías que realzaban el dramatismo de los acontecimientos que representaba en sus cuadros. De su producción artística destacan principalmente los temas religiosos en obras como “Los milagros de San Marcos”, “El lavatorio” y “La última cena”, siendo ésta última una de las mejores obras de la época renacentista. Otra de las facetas del pintor fue la dedicada al retrato, donde se dice mostró la intimidad de sus personajes; de este rubro, destacan obras como “La dama que descubre el seno” y “El caballero de la cadena de oro”, ambas fechadas entre 1556 y 1560, propiedad la colección del Museo del Prado, en España. El conjunto de su obra, señalan los expertos, se caracteriza por composiciones diagonales y en zigzag dentro de espacios profundos, así como un carácter teatral en su iluminación y la pasión de su estilo; cualidades que despertaron el interés de los pioneros del barroco, entre ellos Pedro Pablo Rubens. Tras su fallecimiento, la pintura veneciana entró en decadencia, al parecer porque para algunos artistas jóvenes venecianos las fórmulas de “Tintoretto” parecieron inútiles y vacías. Sin embargo, para otros, su estilo fue pieza clave para el desarrollo del barroco y de la pintura en general.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
241
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Lugares
Organizaciones

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.