Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Katiush escriba una noticia?

Nuevas formas de medicina: curación espiritual

03/04/2011 17:48 2 Comentarios Lectura: ( palabras)

Rene Mey, el hombre con poderes de sanación, un fenómeno social que demuestra que las creencias espirituales desafían al conocimiento contemporáneo, pero nos plantean un nuevo reto, ¿donde acaba la espiritualidad, y empieza el negocio o charlatanería?

Hace algunas semanas, me encontraba caminando por los viveros de Coyoacán como acostumbro los fines de semana, y no pude evitar prestar atención a un grupo de personas haciendo fila en uno de los claros que delimitan la pista, no tenían aspecto de deportistas, ni llevaban los tapetitos como los que practican yoga, entonces observé con más atención y varias de esas personas, tenían un mal semblante, estaban en silla de ruedas, o eran mujeres que portaban paliacates en la cabeza para ocultar su falta de cabello, también había otros que lucían perfectamente sanos.

La fila de personas estaba en dirección del centro del terreno, donde había personas vestidas de blanco sobando la espalda y hombros de la persona frente a ellos, pensé que sería un tipo de masaje, pero no había camas ni aceites, observé con más atención y me di cuenta que los que estaban de blanco pasaban sus manos por la cara, hombros, brazos y piernas de las personas pero no siempre hacían contacto físico, también se veían bastante concentrados, era un tipo de sanación lo que estaban practicando, para entonces la curiosidad me comía así que no pude evitar acercarme y hablar con uno de los "terapeutas" que parecía ser el que organizaba la fila de gente, me fijé que portaba un gafete, este decía: Rene Mey en letras grandes y abajo la leyenda "el que habla con los ángeles" y la foto de un señor de edad en el mismo renglón, abajo el letrero : "terapeuta zona sur" y su nombre; le pregunte qué es lo que hacían, me explicó que impartían una terapia de sanación con energía, la cual había sido enseñada a ellos por el señor Rene Mey, que es un francés con capacidades muy superiores a las de un humano normal, pues era capaz de meditar por varios meses y permanecer en el mismo lugar, con la misma postura corporal, sin comer, sin beber y sin interactuar de ninguna manera con el medio, al parecer este hombre también es capaz de permanecer más de veinte minutos bajo el agua e incluso detener su corazón, y las personas que lo han conocido le atribuyen una gran capacidad curativa y es por eso que se ha vuelto famoso entre los que buscan sanación y esperanza y aunado a esto último me conto varias anécdotas de personas que sufrían de alguna enfermedad crónica y se habían curado "milagrosamente" o sin explicación alguna.

Después de tener esta charla con él, me comentó que el señor René Mey los visitaría ese día y que daría terapia junto con ellos y que esta oportunidad no se repetiría pronto, así que me invitó a quedarme, pregunte si tenía algún costo y me contestó que no, que era una cooperación voluntaria, siendo así me quedé, tan solo para alimentar mi curiosidad y observar al señor René Mey, a ver si así entendía porque toda esa gente se había formado largas horas y esperaba con ansias y emoción su llegada.

Al llegar el señor Mey, los terapeutas fueron a recibirlo a la entrada del parque y caminaron junto con él hasta el espacio donde nos encontrábamos, la gente murmuraba y se ponía de puntitas para verlo, me sentí como en un aeropuerto cuando llega un artista importante, no entendía porque la conmoción, una señora en la fila comentaba sobre lo magnífico de su experiencia la vez pasada que lo había visto, las demás escuchaban con atención y hacían preguntas como si se dirigieran a una experta, otra detrás de mí comentaba que la energía que había sentido al tocarlo era indescriptible, que algunas personas hasta se desmallaban, entonces me empecé a preocupar, pensé "¿en qué diablos me metí?". Los terapeutas acomodaron la fila en zig-zag de modo que unos quedáramos frente a otros, previo a esto nos pasaron un pedacito de papel en blanco a cada uno para que escribiéramos nuestras peticiones, yo pregunté a qué se referían con esto, y me explicó una terapeuta que debía escribir aquello que quería que se cumpliera, como un deseo (sanar de algún mal, un propósito personal, o algo para alguien más) escribí, doble mi papel, y mientras pasaban con una caja recogiendo los papelitos, una chica susurró a mi oído, "no lo pongas, hasta que él lo toque, entonces lo depositas" la miré extrañada y ella agregó, "para que vaya con su energía", seguí su consejo y conservé mi papel en mi mano, entonces nos pidieron que guardáramos silencio porqué René se aproximaba, era un hombre alto muy delgado, con rasgos caucásicos, piel blanca y ojos de color raro, como grises, venía acompañado de un guarura, y como 5 terapeutas, caminaba por la fila de gente, tocaba a uno y seguía con el otro y así, no parecía haber nada de místico en el acto, sin embargo el rostro de las personas reflejaba una gran fé y concentración, cerré los ojos, el hombre tocó mis manos, tomo el papel, lo tocó con sus dedos, como su fuera un sobre y quisiera saber su contenido, lo paso al terapeuta a su derecha que lo depositó en la caja, puso sus manos en mis hombros y pecho, (justo debajo de mi cuello, no vayan a pensar mal) aproximadamente un minuto, tal vez uno y medio, y siguió de largo, con la señora a mi derecha se detuvo 5 segundos cuando mucho, a penas y la tocó y así con todos, después una mujer que estaba cinco personas adelante en la fila se desmayó y causó algo de conmoción en la gente, yo estaba tratando de comprender aún, porqué toda esta gente, se desplazaba largas distancias y esperaba horas completas algunos sin comer y sin tener donde sentarse, para que este hombre pasara y les diera una palmada o los tocara, si esto es algo queconseguimos gratis en el metro y no hay que esforzarse mucho por ello.René Mey

Lo que es realmente cierto es que el esoterismo y espiritualismo son aspectos presentes en nuestra cultura, y nos reflejan una persistente necesidad de encontrar un sentido

Mi experiencia totalmente subjetiva y personal fue la de un señor bastante soberbio, que se acercó y me tocó con bastante apuro, sin verme ni siquiera a los ojos ni cruzar palabra conmigo, me recordó un poco la experiencia de una firma de autógrafos, llegas varias horas antes, te formas en una fila larga, y esperas varias horas sin tener donde sentarte, ni donde comer, para finalmente pasar con tu disco en la mano, ansiosa de ver a tu artista soñado, el cual ni siquiera sube la mirada, toma el disco le pone un garabato y te lo devuelve, con una expresión de fatiga y apuro en el rostro, después de esto, los guaruras te apuran para que camines y salgas rápido de la tienda, y tu sales pensando, ¿para esto perdí todo mi día?, algo así sentí con el señor René Mey, sin embargo, lo que me parece realmente interesante y digno de estudiar, es el fenómeno que ha causado entre la gente, todos estos seguidores, gente que lo admira, que lo cree un ser superior y que le atribuye poderes divinos, ¿será esta una nueva religión?, o será este el fracaso de las religiones actuales y la necesidad humana de pensar en un poder que va mas allá de nosotros, en un ser divino que se encargará de recompensar las injusticias que sufrimos, cuando ya no encontramos consuelo en el plano terrenal. Es René Mey un ser con capacidades espirituales superiores, que busca hacer el bien en nuestra sociedad y ayudar al desvalido, dándole aunque sea esperanza, o es René un gran empresario que ha encontrado el recurso más explotable en la actualidad, la fé. No lo mencione anteriormente, pero ha fundado varios centros humanitarios a lo largo de la república que, si bien es cierto no tienen costo, reciben cooperaciones voluntarias, (algunas de ellas bastante generosas) y los terapeutas que dirigen el centro están obligados a depositar el %70 de esas ganancias en la cuenta bancaria personal de Sr. Mey y el otro %30 dividirlo equitativamente entre ellos, también es cierto que ha impartido cursos, cuya cuota ha sido de $1000 por persona (con duración de unas horas en el día).

Lo que también es cierto es que el Sr. Mey da muchas terapias masivas (como la que yo viví) en las que no cobra un centavo, y hay gente que realmente jura que ha sido sanada por él, lo que me lleva a otra duda aún más controversial, estas personas se han curado solamente por el hecho de creer que pueden curarse, y es esto lo que los ha llevado a una actitud más positiva y por ende una mejor salud, pues sabemos que varias enfermedades crónicas, como el cáncer se vuelven más serias si la persona sufre de estrés, ansiedad, depresión o cualquier otro trastorno psicológico, y también sabemos que estos síntomas son inevitables de desarrollar en una persona a la cual le han hecho ese diagnóstico, lo cual se convierte en un círculo vicioso, la persona recibe el diagnóstico de una enfermedad crónica, ergo, se deprime o sufre de ansiedad o estrés o todas juntas, ergo, la enfermedad evoluciona más rápido y a pesar del tratamiento médico farmacológico la persona tiende a empeorar.

La otra hipótesis es que este hombre realmente tiene algún tipo de poder sanador, que la medicina actual y las personas desconocemos la forma en que opera, en fin, lo que es realmente cierto es que el esoterismo y espiritualismo son aspectos presentes en nuestra cultura, que cada día tienen más seguidores, llámese flores de bach, reiki, tarot, santerismo, ó René Mey, todas estas prácticas nos reflejan una persistente necesidad de las personas por encontrar un sentido que este mas allá de las reglas cotidianas, algo en lo que se pueda contar cuando ya no sabemos qué hacer, una especie de pensamiento mágico, atribuirle poderes divinos a objetos o personas y después comprobar su efectividad, lo que no sabemos es si esta efectividad proviene de la práctica en sí, o de nuestra necesidad por creer que hay algo mas, ¿Será que nuestra realidad se ha vuelto tan decepcionante, y el futuro tan desalentador, que necesitamos crear otra realidad mágica, no terrenal, espiritual, en la cual creer para seguir teniendo un propósito de vida? ¿Será que las religiones están perdiendo credibilidad y convirtiéndose obsoletas? ¿Será que la idea de un Dios único y todopoderoso, ahora resulta anticuada?, ¿Es esta una forma de politeísmo?


Sobre esta noticia

Autor:
Katiush (1 noticias)
Visitas:
2036
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
1
+ -
Responder

Roberto Díaz Ramírez (03/04/2011)

Katiush, acuérdate que a caballo regalado no se le ve colmillo. No, definitivamente, René Mey no es un Dios ni es Dios, pero sí cabe la posiblidad de que sea un instrumento de Dios. Hay seres superiores al común de los mortales, pero de ninguna manera superiores a Dios. Interesante crónica a la que solamente le faltó, como cierre final, lo que escribiste en el papel. ¿Se cumplió?

0
+ -
Responder

Ramesh (28/06/2011)

Yo creo que lo importante es que existan personas como René Mey que se han preparado gran parte de su vida para ponerse al servicio de sus semejates de manera altruista, comprendiendo que sólo somos instrumento del amor divino, para que se logre el milagro. Recuerda que "e que no vive para servir, ni sirve para vivir".