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Fue al final del invierno

22/07/2009 21:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nací como nacen todos los humanos, del vientre de una mujer preñada

Cuauhtemoc Mávita E.

Nací como nacen todos los humanos, del vientre de una mujer preñada.

Fue casi al final del invierno. Era marzo. Eso me dice mi madre.

Sin embargo, en ocasiones me pregunto si hubiera sido mejor nacer en la primavera o el otoño, pero no en verano ni en invierno.

Y es que en la primavera la luz es brillante, los árboles reverdecen, las flores del jardín rejuvenecen y los colores adquieren una tonalidad serena, invitando a disfrutar la naturaleza y sus horizontes. En otoño, en cambio, observo caer las hojas ya marchitas que se revuelcan en el polvo, dejándose acariciar por las ondas de aire que suelen levitar a unos centímetros del suelo. En ese momento la vida no vivida se transforma en energías gigantescas que todo lo arropan y motivan para continuar avanzando por el mundo, sin importar los tropiezos y las sacudidas que provoca el caminar por senderos con las huellas dibujadas por muchos, menos por las nuestras.

Pero nací en un invierno que empezaba a invitar al juego de las despedidas. Era marzo. Eso me repite mi madre como si quisiera convencerme. Fue en una mañana fría. En la lejanía se asomaba el Sol, tendiendo un manto que cobijaba todo y bajo el cual no había nada que se le resistiera, como las mujeres deseosas de ser amadas cuando encuentran al príncipe azul mil veces soñado.

Fue en una mañana fría. En la lejanía se asomaba el Sol..

Así llegué a esta Tierra de alegrías y de tristezas, de triunfos y derrotas, de risas y llantos, de fuerzas y debilidades... que me hacen ser lo que soy, un ser humano que vive plenamente sus días y se vuelve fuerte y cada vez más grande.

Mi madre desde que vine al mundo me arrulló en sus brazos, me susurró canciones de cuna, muchas de ellas inventadas por ella misma, y me amamantó como si fuera un bebé hambriento.

Ayer, mientras permanecía arrodillado para que ella me acariciara la sien y espulgara mi cabeza, recordé esos momentos tan lejos pero saturados de recuerdos de una infancia distante que me hace revivir ese invierno en el que me asomé a esta vida que definitivamente no cambiaría por otra.


Sobre esta noticia

Autor:
Cuauhtemoc Mavita E. (70 noticias)
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Tipo:
Opinión
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