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Va de generación en generación gusto por música colombiana en NL

03/09/2012 06:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El gusto por la música colombiana, emanado de los barrios pobres regiomontanos, se mantiene vigente al transmitirse de generación en generación y busca, como otros géneros, permear hacia otros estratos sociales e intelectuales, según especialistas en la materia. El sociólogo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Benito Torres Escalante y el coordinador estatal de programas de atención a pandillas, en la Subsecretaría de Prevención, Juan Jesús Rivas de la Paz, refieren que es en la década de 1960 cuando irrumpe la música colombiana en la ciudad. Originalmente estos grupos “colombianos” de Monterrey, “no tribus”, señaló Torres Escalante, estaban identificados con el rock. Pero de pronto, “da un brinco en el gusto hacia la música de Colombia en la colonia Independencia, -sector popular ubicado al sur de Monterrey-, a través de los “sonideros” que amenizaban fiestas y bailes con temas del país sudamericano. “Las letras muchas veces se conservaban, pero se musicalizaba de manera distinta, entonces los sonideros lo que hacen es que empiezan a difundir la música colombiana o la cumbia en este caso, tal y como se escuchaba en Colombia o como la ejecutaban los músicos colombianos”, expresó. “Los sonideros no solamente fueron los difusores iniciales, sino que crearon todo un espacio social de consumo de la música colombiana donde los primeros jóvenes que consumen esta música habían estado creciendo escuchando esa música y después, asumen el liderazgo en la promoción”. Dicho liderazgo musical lo encabeza el llamado “Rebelde del acordeón”, Celso Piña, al interpretar la música colombiana “de manera original, sin tropicalizarla, tal cual la tocaban las orquestas colombianas”, expresó. A partir de ahí, los hijos de los jóvenes de esa época, al trasladarse de la colonia Independencia a los nuevos sectores, se llevan ese gusto musical. Copian elementos de vestimenta y peinados que los identifican, desde pantalones holgados, camisas floreadas con colores llamativos, tenis, colguijes, aretes, pañuelos, entre otros implementos, apuntó. Con los años, viene la masificación entre jóvenes de estratos bajos e inician proyectos de cultura por parte de gobiernos –estatal y municipales-, así como por partidos políticos, con lo cual se promueve la música y cultura “colombiana”. “Se da en los barrios populares, la música colombiana estaba y sigue actualmente siendo estigmatizada como una música para pobres y sobre todo para drogadictos, para gente violenta, pandilleros, marihuanos”, resaltó el sociólogo de la UANL. Todo esto, asegura, “no es de ahorita, no es de los 90, es de los años 60 cuando aparecen los sonideros, cuando Celso tocaba música colombiana, le decían que era música de pobres, música de drogadictos, que no va a durar mucho tiempo, y ahí está la prueba, tiene 40 años tocando”. A la par surgen las bandas juveniles en la esquina, en el intercambio en la escuela, “rolan la música, los cassettes”, para difundir este gusto, la forma de hablar, expresiones como “vámonos de cumbia”, “el camello” (trabajo), de las canciones mismas y se las apropian, comentó. En los 90 vuelve a emerger Celso y le dan un reconocimiento por sus aportaciones a la cultura popular, aunado al éxito del tema “Los caminos de la Vida”, rememora. La prensa escrita se interesa y “los sectores medios empiezan a voltear a esta música a través de una sola canción que es ´Los caminos de la vida´, un cover de La Tropa Vallenata y de pronto, esa canción se hace muy famosa, empiezan a consumirla los sectores medios en sus fiestas, la empiezan a tocar”, dijo. Sin embargo, dicho tema “era lo único” que conocían de lo colombiano y hasta empieza a imitarse la manera de bailar y a Celso Piña se le abren espacios comunes para intelectuales, “lo juntan con Gabriel García Márquez y eso le permite dar un brinco hacia otro sector, de intelectual y clase media”. Viene después la confluencia con grupos rockeros como Control Machete, El Gran Silencio, hacen una mezcla de esas corrientes y permite entrar a otros sectores de la población e incursionar en otros países de América y Europa, menciona con conocimiento de causa Torres Escalante. En este contexto, el coordinador estatal de programas de atención a pandillas en la Subsecretaría de Prevención, Juan Jesús Rivas de la Paz, recuerda que la música colombiana empezó a ser difundida en ese tiempo por una estación local de Amplitud Modulada. “Empieza a impulsar la música de género, en un periodo de 10 años esta música crece y como es normal, nace un grupo nuevo, en ese momento se oye la música, pero qué es lo que va a pasar? Agarra un tope la música y va en declive”, expresa. No obstante, con la música colombiana, “ésta siempre ha permanecido, igual, de repente se incorporan los intelectuales, los académicos a la música, pero la base de los muchachos, la base urbana, sigue permaneciendo, no ha habido un cambio, al contrario, se lo dejo a mi hijo y mi hijo se lo va a dejar a su hijo y así se va a ir la música”, manifestó.. “Aquí, cuando llegó la música colombiana era pura cumbia, ahorita los chavitos le dan más por el paseo vallenato llorón (romántico), pero igual, la otra generación que venga más abajo, no sabemos qué modificaciones vaya a tener la música, pero esa base de colombiano en Monterrey, siempre va a estar”, dijo. Esto, añade, “porque siempre se ha estado generando información, se ha estado actualizando, ya se arraigó como una cultura regiomontana y que ha servido de trampolín, inclusive para grupos de Colombia, que es un paso para que se brinquen a Estados Unidos”. “Eso antes, ellos no lo hacían, el conducto era a través de Miami, pero por aquí no entraban, entraban aquí y de aquí se desbordaban a Coahuila, a Ciudad Juárez, inclusive al centro de México, que es a donde llegan, pero aquí llegan y de aquí se va también la gente para allá”, comentó. El también integrante del Consejo Popular, Asociación Civil, recalcó que “es una cultura que ya está, y lo único que le puede augurar a esta población, es que cada vez tiene que ir elevando su nivel y al rato vas a oír la música en todos los estratos sociales”.


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