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Hablará Ana María Cárabe sobre el transporte en el siglo XIX

31/01/2011 08:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La investigadora universitaria Ana María Cárabe ofrecerá aquí el jueves próximo la conferencia titulada “Entre sierras y plateados. Los transportes en el siglo XIX a través del relato de los viajes de Ignacio M. Altamirano”. El acto se llevará a cabo en el Museo Regional de Guerrero, en donde Cárabe hablará de los caminos reales, las posadas, los arrieros, las diligencias, los plateados, el ferrocarril, los tiempos de viaje, sus dificultades y lo que ello significaba para el país. Cárabe, investigadora de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), argumenta que Altamirano, escritor, periodista y político guerrerense, fue un amante de las leyendas, las costumbres y de las descripciones del paisaje mexicano. Narró en sus obras los distintos viajes que realizó a lo largo de su vida, lo que permite comprender la evolución del transporte a lo largo de ese siglo y cómo se viajaba en aquellos tiempos. Cárabe es docente del Centro de Investigación y Posgrado en Estudios Socioterritoriales (CIEPES-UAG). Los viajes eran toda una peregrinación, describió el propio Altamirano, quien realizó su primer recorrido en 1849 cuando a los 15 años de edad obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Literario de Toluca, acompañado por su padre, Francisco Altamirano, viajando en una caravana de arrieros desde Tixtla hasta Toluca, con los zapatos al hombro. “Antes de las carreteras, los caminos eran muy montañosos. Las caravanas de arrieros eran entre 200 y 300 burros y mulas que transportaban mercancías, así que la gente se unía a las caravanas para viajar de una manera más segura. Después, aunque había arriería, se introdujo el uso de la diligencia para transporte de pasajeros”, comenta la especialista. “Poco después Altamirano decidió correr la aventura de conocer la Ciudad de México en compañía de un amigo. Hicieron el viaje en diligencia, pero los caminos solitarios, con frecuencia eran presa de bandidos y la suya fue sorprendida por Los plateados, que eran asaltantes llamados así porque adornaban sus trajes, sombreros y las monturas de sus caballos con mucha plata”, explica. La historiadora añade que era muy difícil defenderse de esos personajes: “No se defendían, no podían, sólo quedaba rogar a Dios que no cayeran los plateados, pero lo hacían con mucha frecuencia y como era de esperarse, solía haber muertos” La constante de los viajes, aclara, es que eran muy tardados (dos días entre Taxco y Cuernavaca, por ejemplo) y eran bastante incómodos. Pero México caminaba hacia la modernidad y a finales de siglo ya había algunas rutas ferrocarrileras que vinieron a resolver esos problemas. Además explica que durante todo el siglo hubo guerras y a Altamirano le tocó sortear las tropas francesas cuando fue desde la Providencia, en Acapulco, hasta San Luis Potosí. Entonces, él era diputado, por lo que no podía caer en manos de los franceses. El autor de “El Zarco”, “Navidad en las Montañas” y “Cuentos de Navidad”, viajó también por barco de Acapulco a Mazatlán y a Europa, a finales de siglo que ya para entonces, esos viajes eran a vapor. La doctora Ana María Cárabe es docente-investigador del CIPES, de la UAG, y su línea de investigación es “Historia política de México en el siglo XIX y procesos de formación del Estado Mexicano” Esta segunda sesión se realiza en el marco de la Cátedra Ignacio Manuel Altamirano en Antropología e Historia y tendrá lugar en el Auditorio de los Gobernadores, del Museo Regional de Guerrero, ubicado en Chilpancingo. Las experiencias viajeras del escritor Ignacio Manuel Altamirano han permitido a través de sus textos recrear la aventura que suponía recorrer el México del siglo XIX. Era un país en guerra, sin carreteras y de caminos solitarios controlados por los bandidos, una nación débilmente poblada, agreste, montañosa y de caudalosos ríos que entorpecían al viajero.


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