18 personas han resultado heridas este domingo por la explosión de una bomba colocada al lado de una carretera en la provincia de Pul-i-Alam, capital de la ciudad de Lawgar, sita en el este de Afganistán.
"Tres agentes de policía, seis soldados de del Ejército afgano y nueve civiles figuran entre los heridos", ha declarado el jefe de la policía provincial, Ghulam Sakhi Rogh Liwanai.
Hasta la fecha, ningún grupo ha reivindicado la autoría; sin embargo las autoridades afganas responsabilizan al grupo Taliban de cometer tales crímenes.
Por otra parte, el ministerio afgano del Interior ha emitido este domingo un comunicado en el que informa de la muerte de 40 miembros del grupo Taliban en los enfrentamientos con las fuerzas afganas durante las últimas 24 horas.
La presencia de las tropas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en territorio afgano no ha podido calmar la violencia que azota al país, invadido en 2001 por los EE.UU. y sus aliados, so pretexto de luchar contra el terrorismo y restablecer la seguridad en esta nación centroasiática.
A pesar de la presencia de unos 130 mil efectivos de las fuerzas extranjeras en el país, los afganos siguen viviendo en medio de la inseguridad y la muerte.
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