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El Hermano Incómodo y la percepción de corrupción

06/08/2013 16:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Y de pronto, cuando pensábamos que ya lo habíamos visto, leído y escuchado todo, un juez mexicano vino a recordarnos que el Estado Fallido sigue ahí, presente, presto y dispuesto para que la clase política haga de la ley, cera y pábilo

Y de pronto, cuando pensábamos que ya lo habíamos visto, leído y escuchado todo, un juez mexicano vino a recordarnos que el Estado Fallido sigue ahí, presente, presto y dispuesto para que la clase política haga de la ley, cera y pábilo, gracias a que el aparato de justicia declaró libre de culpa y le devolvió “sus” propiedades al Hermano Incómodo, Raúl Salinas de Gortari, el más diáfano ejemplo de corrupción política asociada al ejercicio del poder público.

Si poderoso Caballero es Don Dinero, la displicente liberación de las millonarias propiedades del hermano mayor del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, solamente demuestra que tienen aún más poder las lealtades y conexiones políticas del salinismo, situación que no sorprende, dado el grado de putrefacción en el que han caído las instituciones encargadas de impartir y aplicar justicia, pero sí explica el tono de éstas y confirma la percepción que la sociedad tiene de, por ejemplo, el Poder Judicial.

Tras el regreso al poder del Partido Revolucionario Institucional, también lo hicieron, pero a las manos del hermano Raúl, entre otros bienes, catorce propiedades valuadas, bajita la mano, en 1, 840 millones de pesos, mismas que, sería de ingenuos pensar, se compraron con el sueldo de burócrata del hermano incómodo, ese que esta semana recibió justicia y gracia, al viejo estilo priísta, con un toque de impunidad judicial.

Asida de nueva cuenta al poder, a donde la familia Salinas de Gortari ha regresado de la mano de Enrique Peña Nieto, era apenas lógico pensar que esto pasara y así ocurrió, al prodigarle el juez de una de las varias causas penales en las que se inscribe su nombre, su nuevo manto de impunidad, con lo que Raúl ya se encuentra haciendo cuentas  en torno a los multimillonarios recursos que la PGR le incautara, pues tal y como dice el corrido El Circo, de Los Tigres del Norte, finalmente los hermanos se han quedado con la plaza y “libres pa trabajar”.

Al argumentar el juez federal Carlos López Cruz, que la sentencia absolutoria del pasado 19 de julio, a favor de Raúl Salinas de Gortari, se da porque no se comprobó un enriquecimiento ilícito, solamente está exhibiendo el nivel de la justicia mexicana, pues con esta exoneración el sistema judicial define de manera clara y certera, el clima de impunidad que prevalece en el país, dejando, por ejemplo, a Elba Esther Gordillo, de momento, en el papel de la excepción que confirma la regla.

Y no es que con el retorno del Revolucionario Institucional a Los Pinos, la impunidad esté de regreso, sino que más bien, ésta nunca se fue, ni con la llegada al poder de Vicente Fox ni con Felipe Calderón, quienes, a su manera,   contribuyeron con sus veleidades y corruptelas, al reforzamiento del Estado Fallido que hoy tiene al país caminando en la cuerda floja, con el viento en contra y sin red de protección.

El cambio en el status legal de Raúl Salinas de Gortari, no es casual ni producto de un acto de justicia, sino más bien, evidencia clara y contundente de que el regreso del viejo PRI tiene y va a tener consecuencias para el Estado de Derecho, sin que se perciba en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, interés alguno para meter orden en el cochinero que hoy es el aparato de justicia, según lo perciben los ciudadanos.

De acuerdo con el Indice de Percepción de la Corrupción, publicado en diciembre del año 2012, por la organización Transparencia Internacional, la posición de México en tal asignatura no es la mejor, al ubicarse en el lugar 105, con una calificación de 34, donde los mejor posicionados son Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda, con 90, considerando a 176 países clasificados, evidencia clara y precisa del nivel alcanzado en dicho rubro.

En el año 2004, con 144 países analizados, México se encontraba en el puesto 64 y tenía una calificación de 36, lo que nos da una idea del lugar que México ocupaba entonces y del sitio en el que está hoy en el ranking mundial de la corrupción, de ahí que lo ocurrido con el caso de Raúl Salinas de Gortari, sirva para recordarnos la cruda realidad, que ha estado ahí desde siempre y antes que mejorar, empeora cada día.

Con base en los datos de TI, vía el Barómetro Global de la Corrupción, dado a conocer el pasado 9 de julio de 2013, resulta que el 71% de los entrevistados vino a confirmar lo establecido en 2012, por el Indice de Percepción de la Corrupción: En México, las prácticas corruptas están a la alza, realidad que es vista como grave, pues “en una escala del 1 al 5, donde 1 significa que la corrupción no es un problema en nuestro país y 5 significa un problema muy grave, los mexicanos encuestados expresaron una calificación de 4.7”, propiciada principalmente por “la influencia indebida de los grandes intereses privados”.

Y en la lista de instituciones percibidas como altamente corruptas, ninguna se escapa, resaltando los partidos políticos, las policías, el servicio público, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, lo que nos da una idea de la problemática a la que se enfrenta el país, en tanto Estado Fallido que es, sobre todo cuando en lugar de aceptar el diagnóstico de la sociedad, los encargados de enfrentar la corrupción, optan por hacerse los ofendidos cuando surge el tema.

Así lo hizo el ministro Juan Silva Meza, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al inaugurar el segundo periodo de sesiones, el pasado primero de agosto: “Hacemos un llamado respetuoso a los otros Poderes, para reflexionar la conveniencia constitucional de establecer lo que se ha identificado como controles de confianza para el ingreso, promoción y permanencia de los juzgadores de la Federación”.

En defensa de quienes aspiran a la titularidad del Poder Judicial de la Federación y del mismo juez que exoneró a Raúl Salinas de Gortari, el ministro señaló que “no deben ser tratados con sospecha, y quienes ya ostentan esta titularidad deben recibir el mismo trato constitucional que los titulares de los otros Poderes, siempre defenderemos la dignidad de los juzgadores de la Federación, pero también, siempre de cara a la sociedad rendiremos cuentas, pero, de acuerdo al estatuto constitucional y legal que nos corresponde”.

Según el 58% de los encuestados por Transparencia Internacional, el Poder Judicial, ese al que Silva Meza defiende con fervor, es un organismo del Estado Mexicano identificado como “extremadamente corrupto”. “La policía, los partidos políticos y los tres poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, son las instituciones percibidas como las más afectadas por la corrupción en México”, precisó el Barómetro Global de la Corrupción 2013.

El 5 de diciembre del 2012, al presentar los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción, Huguette Labelle, Presidenta de Transparencia Internacional, puso el dedo en la llaga: “Los gobiernos deben incorporar acciones contra la corrupción en todas las decisiones públicas. Entre las prioridades están normas más efectivas sobre lobby y financiamiento político, una mayor transparencia de la contratación y el gasto público, y mayor rendición de cuentas de organismos públicos a la población”. En México, lógico, las autoridades hicieron oídos sordos, demostrando que la posición alcanzada en el IPC, ha sido ganada a pulso.

El nivel de impunidad con el que se manejan los órganos encargados de administrar y aplicar justicia, sustentado en los datos de Transparencia Internacional y contrastado con la sentencia absolutoria a favor de Raúl Salinas de Gortari, el hermano incómodo y ejemplo de enriquecimiento a la sombra del poder presidencial, emitida por el juez federal Carlos López Cruz, no hizo sino confirmar dicha percepción: México es “extremadamente corrupto” y lo peor es que, a corto y mediano plazo, no se vislumbran acciones que sean lo suficientemente importantes como para modificar dicho escenario.

 


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Autor:
Roberto Díaz Ramírez (122 noticias)
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