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La hora del nacionalismo y su proyecto. (Primera parte)/Hugo Rangel Vargas

04/07/2013 16:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Por Hugo Rangel Vargas

Las recientes declaraciones del titular del Poder Ejecutivo Federal, Enrique Peña Nieto, realizadas desde Europa, las cuales dejan entrever la posibilidad de la apertura de Petróleos Mexicanos a la inversión privada, no se encuentran aisladas y ni mucho menos fuera de tono con respecto a la posición y la estrategia de los gobiernos de la república durante los últimos 14 años, pese a que al frente de los mismos se han encontrado dos partidos políticos distintos.

En 1999, el entonces Presidente Ernesto Zedillo presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional que pretendía dar inicio a un proceso paulatino de apertura a la inversión privada en el sector energético comenzando por el otorgamiento de concesiones para la generación de energía a particulares. La iniciativa fue retomada por la administración del panista Vicente Fox y posteriormente en 2008, Felipe Calderón decide retomar el tema sugiriendo la apertura de Petróleos Mexicanos a través de contratos de riesgo y pretextando debilidad financiera e incapacidad tecnológica de la paraestatal.

Pero el debate sobre los recursos energéticos y sobre el petróleo no puede ser visto de manera aislada ni en una lógica meramente mercantil. El uso y usufructo de los recursos naturales desde una visión mercantilista forma parte de una concepción del desarrollo de una economía, misma que se contrapone a un proyecto que pretende la utilización de dicho patrimonio con pleno ejercicio de la soberanía. El tema entonces del petróleo y los recursos energéticos, o visto de una manera más amplia, el tema de los recursos naturales; está atado a la concepción de un proyecto de país y de una visión del desarrollo de nuestras fuerzas productivas como nación.

Así entonces, en México persiste un proyecto de gran visión que se articula sobre la base de la experiencia histórica de las luchas por defensa de la soberanía nacional. La historia nacional nos habla de las múltiples batallas que nuestra sociedad ha tenido que librar contra intereses colonialistas de diversas potencias en diversos momentos históricos. Dicho por el brillante periodista Gastón García Cantú en su texto Las invasiones norteamericanas: "No hay ninguna otra historia, en América Latina, comparable a la nuestra por los despojos padecidos. Ante esta experiencia, la alternativa es obvia: o aceptación pasiva del destino que se trata de imponernos, o locha por la nueva independencia".

Sin embargo, este proyecto no se circunscribe únicamente a la defensa de la soberanía y el territorio nacional, sino que tiene como visión la construcción y fortalecimiento de la nación, como eje articulador del nacionalismo. Sin nación es impensable el nacionalismo.

El proyecto nacionalista abreva del ideario de la Revolución Mexicana y presupone que sus planteamientos ofrecen al país alternativas viables para el desarrollo de nuestra sociedad. De esta manera, ideas tales como la utilización de los bienes y recursos naturales para la atención a las demandas de los grupos sociales más necesitados y numerosos del país, así como la priorización a la atención de las necesidades antes que a objetivos planteados desde el exterior; son valores que desde la visión del proyecto nacionalista deben prevalecer en las políticas públicas de nuestro país.

La Carta Magna suscrita en 1917, constituye el principal documento que sintetiza los postulados jurídicos e ideológicos del proyecto nacionalista mexicano. En sí misma, otorga los derechos individuales elementales a los ciudadanos mexicanos, incorporando los derechos sociales; y dando al estado un papel de mediación y rectorado.

Este documento es entonces una antítesis al modelo de desarrollo imperante en la actualidad, en la medida en la que, al mediar el interés individual con el interés de la colectividad, destrona al mercado de su supremacía como valor rector de la vida nacional. Detrás del proyecto nacionalista se encuentra la idea del bienestar social como lógica de ordenamiento de las fuerzas productivas y como valor fundamental de todos sus postulados.

Hugo Rangel Vargas es Economista y Analista Político


Sobre esta noticia

Autor:
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Fuente:
grupocronicasrevista.org
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Tipo:
Reportaje
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