Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cronicasrevista escriba una noticia?

La hora del nacionalismo y su proyecto (tercera y última parte)/Hugo Rangel Vargas

16/07/2013 15:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Hugo Rangel Vargas

El modelo de desarrollo de la economía nacional impuesto desde hace casi tres décadas, ha tenido como sustento fundamental la elevación del mercado como lógica universal y univoca de ordenamiento de la vida económica, social, política y cultural de nuestra nación.

Cualquier decisión tomada desde las esferas de la acción pública se basa en la racionalidad del mercado. Este se constituye entonces como el eje rector del actuar de la política pública y ninguna alternativa es posible si no está enmarcada dentro del valor del mercado y sus exigencias de eficiencia económica. Sin embargo, la vigencia del proyecto político nacionalista se sustenta además en otras dos disyuntivas en donde la contraposición en relación al modelo de mercado es clara.

Uno de estos dilemas se encuentra en la orientación de la producción de petróleo. Y es que la reducción creciente de la capacidad de producción de crudo en el mundo y la elevación de su precio en el mercado mundial, otorgan a este recurso natural un carácter estratégico para las potencias económicas que han sustentado la base tecnológica de su industria en el mismo. Desde la lógica del mercado, esto coloca a nuestro país como un proveedor natural de petróleo crudo, con posibilidades de obtener recursos del mercado mundial a partir de esta industria extractiva. Pero la máxima de la eficiencia exige aun más y reclama que este recurso sea administrado por particulares, cuya lógica está definida por la rentabilidad y no por la del bienestar social.

La tentación permanente de la privatización y la forma de articulación de la industria petrolera nacional al mercado mundial, se corresponde con una visión rentística y extractiva que no contempla el desarrollo integral del sector. El proyecto nacionalista sugiere revisar esta concepción y sujetar la exportación de crudo a los intereses nacionales, a efecto de definir la parte de la producción de crudo que conviene exportar y dinamitar, a través de las divisas así obtenidas, un proceso de constitución de una verdadera industria petrolera, e incluso financiar procesos de investigación y reconversión tecnológica en materia energética.

Una contradicción adicional entre ambas concepciones del desarrollo nacional se encuentra en el papel del Estado y el uso de los instrumentos de política pública. De esta manera, los parámetros establecidos dentro de la lógica del mercado exigen que los instrumentos fiscales y monetarios del Estado sean conducidos con el objetivo de obtener bajos niveles de inflación. El combate a la inflación se constituye así como un elemento ideológico incuestionable que obliga al Estado mexicano a contraer el gasto y la inversión pública, así como a sostener una política monetaria de control del circulante y del crédito. Esta política monetaria restrictiva, se ha visto agudizada desde la autonomía del Banco de México, que lo colocó a merced plena de la tutoría de los organismos internacionales y de las grandes potencias.

De esta manera, las elevadas tasas de interés, la baja tasa impositiva al capital y a los altos ingresos (supuestamente promotora de la reinversión de utilidades) han provocado, junto con la reducción del mercado interno de artículos de consumo básico; un círculo vicioso que estimula a las actividades especulativas más que a las productivas.

La reconducción de esta crisis, desde la óptica del proyecto nacionalista, reclama del Estado mexicano asumir su papel rector y promotor dentro de la economía nacional. Esto debe hacerse a través de una política fiscal verdaderamente promotora del desarrollo que garantice equidad y que estimule a la inversión en la pequeña y mediana empresa. De igual manera, debe redefinirse la estrategia de combate a la inflación, no solo desde la óptica monetarista, sino a través del estímulo a la producción de bienes y servicios de consumo generalizado. Esta situación no supone desordenes fiscales, sino voluntad para rectificar las medidas tomadas y la redefinición de objetivos.

La coyuntura que se acerca confrontara la serie de conflictos que se encadenan en la realidad nacional. A la luz de ella el proyecto del nacionalismo podrá ser revalorado y revisado en estos y otros muchos de sus postulados desde diferentes aristas: desde el punto de vista político y social, reconstruyendo, fortaleciendo y reorganizando sus bases sociales de apoyo, y culturalmente, adaptándose a la nueva sociedad del conocimiento y sus herramientas. Todo esto conducirá quizá a la acumulación de fuerza histórica necesaria para la transformación social de nuestro país.


Sobre esta noticia

Autor:
Cronicasrevista (4993 noticias)
Fuente:
grupocronicasrevista.org
Visitas:
205
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.