Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Imparte sesión de escucha musical el compositor Mario Lavista

09/09/2011 12:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El compositor Mario Lavista compartió con el público su manera de pensar la música y los detalles del proceso creativo de cuatro de sus composiciones musicales, durante una charla-escucha en la Fonoteca Nacional. Dicha sesión, realizada como parte del ciclo Compositores Mexicanos Contemporáneos, que dirige Theo Hernández, investigador y encargado del acervo de música de concierto de la Fonoteca, fue apreciada por estudiantes, músicos, melómanos y público interesado. Los presentes conocieron detalles de la creación de las piezas “Reflejos de la noche”, “Marsias”, “Misa breve a la Virgen del Consuelo” y “Stabat Mater”, creadas por el artista. Durante el acto realizado la víspera, La primera pieza que se escuchó para ser comentada fue “Reflejos de la noche”, grabada en Europa e interpretada por el Cuarteto Latinoamericano. Esta composición, detalló Lavista, refiere al poema “Eco”, de Xavier Villaurrutia, que pertenece a la serie “Suite del insomnio”, realizada en 1927 y que está arreglada con lo que se conoce como sonidos armónicos. “Es un poema muy corto relacionado al insomnio. Una posible interpretación, es que todo lo que escuchamos en la noche, (es) probablemente un eco de todos los ruidos que han sido producidos durante el día y que la noche traduce en sonidos nocturnos”. Otra escucha fue “Marsias”, una obra para oboe y ocho copas de cristal basada en el mito de Marsias, y que el compositor escribió para la oboísta Leonora Saavedra. El público pudo conocer cómo el compositor empleó las llamadas “nuevas técnicas instrumentales”, que permiten producir dos o más sonidos simultáneamente y que se logran con digitaciones no tradicionales, con embocaduras diferentes y un muy buen oído, comentó Lavista. “A esto es a lo que yo le llamo el nuevo renacimiento instrumental que permite seguir trabajando con los instrumentos tradicionales, pero de una nueva manera. A mí siempre me ha dado la impresión de que los instrumentos tradicionales son seres que tienen en sí mismos un alma enorme y una cantidad de voces”, comentó. Explicó que son instrumentos que son capaces de adaptarse a una nueva sintaxis, gramática y a una nueva manera de pensar la música. Estos permiten crear delicias sonoras como esta pieza en donde van a encontrar acordes y microtonos que son sonidos que no están temperados, es decir, que pueden salirse de la afinación común. Además, está acompañada por ocho copas de cristal, las cuales están afinadas y producen sonidos extraordinarios. La sesión continuó con el mundo de la música religiosa, contexto en el cual se presentó “Misa breve a la Virgen del Consuelo”, una grabación en vivo que realizó el compositor en Estados Unidos. Fue escrita en latín, porque el texto que emplea es el Salmo 150, “en el que se alaba a Dios pero con instrumentos musicales”, y que Lavista compuso para honrar la memoria de su amigo Ramón Montes de Oca. “En ella utilizo cuatro crótalos que toca la soprano Lourdes Ambriz y un contrabajo. En el contrabajo lo único que hice fue ir recorriendo una cuerda tras otra que van de la parte más baja del instrumento y llega a la parte alta”, abundó. “Es un contrabajo que contantemente está cambiando de timbre gracias a un arco circular. En la voz me permití con Lourdes utilizar sonidos no tradicionales que son producidos con la nariz, vocales francesas o sonidos que me permitían trabajar la voz colorísticamente”. Respecto a “Stabat Mater”, para coro y octeto de violonchelos, se trata de una obra de canto gregoriano que se puede encontrar en el libro “Liber usualis”, en donde se reúnen todos los cantos de la iglesia católica que hizo el Papa Gregorio en los siglos VII y VIII. “Es una pieza en donde participa un coro mixto de hombres y mujeres que comienza con los chelos. Una obra larga ya que está integrada por 20 sonetos, pero lo interesante es que en la composición destaca la voz a la que considero como el soplo humano”, indicó. Para finalizar la charla, Mario Lavista expuso que la música está hecha fundamentalmente de dos cosas: de tiempo y de sonidos. Elementos necesarios si se desea almacenar en la memoria del hombre una obra musical. “Para lograr esto es necesario congelar el tiempo. Porque la música es un arte del tiempo. Y cuando yo me imagino una melodía ésta corre en el tiempo. Entonces para evitar que se me vaya, me valgo de los signos musicales que me permiten congelarla, atraparla y conservarla en la memoria para siempre”.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
97
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.