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Inaugurará pintor peruano exposición en Antiguo Colegio San Ildefonso

04/03/2011 09:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Llamado uno de los creadores de vanguardia en América Latina, el artista plástico peruano Fernando de Szyszlo inaugurará hoy su exposición retrospectiva “Elogio a las sombras”, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, Centro Histórico de esta ciudad. Luego de 20 años de ausencia en este país, dentro de la muestra que reúne su producción el creador presentará como primicia su más reciente obra plástica, titulada “Paracas: La noche”. De Szyszlo explicó que para él la pintura es “materia sacralizada, un encuentro entre lo sagrado y la materia que va más allá de los ingredientes”, un gran cuadro que a quien lo observe “le producirá una transformación maravillosa en su vida”. La inauguración contará con la presencia del pintor y la exhibición permanecerá sólo nueve semanas en México, previa a la gran retrospectiva que prepara el artista en Perú. De acuerdo con el autor, figura representativa del arte abstracto, en esta muestra se encontrará “una antología de lo que he hecho en los últimos 40 años. Los cuadros que realicé desde 1970 hasta los que pinté el mes pasado”. El creador andino ha tenido más de 100 muestras individuales en museos y galerías de América Latina, Europa y Estados Unidos. Sin embargo, señaló que cada vez que visita México se siente encantado y fascinado porque “se parece a Italia, en el que cada ciudad es distinta. Uno puede ir al sur y es tan distinto del norte... Lo que siempre visito es el Museo Nacional de Antropología, pero toda la ciudad me encanta”. En una superficie de 600 metros cuadrados se apreciarán los 27 cuadrados que integran esta muestra, que permitirá que el público se adentre al mundo de las “batallas” internas de De Szyszlo hasta el 8 de mayo. A diferencia de otras exposiciones, en esta no destaca una pintura en específico y se presenta una visión general de la obra del artista. “No tengo cuadro favorito, porque en realidad siempre he pensado que un cuadro es el homicidio de un sueño, es la idea fabulosa que uno tiene... al comienzo se va escapando mientras voy tratando de fijarla, entonces al final sólo quedan los despojos, que no eran el botín que se buscaba sino lo que queda de la batalla: muertos y heridos”, dijo. La muestra se exhibe en el marco del programa Viva Perú en México, en el que también destaca la presencia del Premio Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, quien actuará en el Palacio de Bellas Artes en la obra de teatro de su autoría “Las mil noches y una noche”. Esta exposición es posible gracias a la participación de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Gobierno del Distrito Federal, en colaboración con la organización Viva el Mundo. Como primicia mundial se exhibirá por primera vez la pintura “Paracas: La noche”, un acrílico sobre tela realizado por el pintor en este año. Además, destaca que las 27 obras que integran “Elogio de las sombras” fueron seleccionadas por el propio artista. Desde su primera exhibición en Lima, en 1947, De Szyszlo ha tenido más de 100 muestras individuales en museos y galerías de América Latina, Europa y Estados Unidos, y ha participado en prestigiosas bienales internacionales como la de Sao Paulo y la de Venecia. Su trabajo está representado en importantes colecciones públicas y privadas alrededor del mundo. Para De Szyszlo, pintar es una derrota, por ello siempre vuelve a intentarlo. Es tanta su obstinación que así realiza una serie de cuadros y suma sus derrotas. “Hay tanta desigualdad entre lo que uno siente y aquello que la mano puede hacer... Es la carrera del galgo en busca de la liebre... Si la alcanza se termina el poema, y más conviene que éste no concluya”, ha compartido el artista. Fernando de Szyszlo es hijo de Vitold de Szyszlo, un físico polaco afincado en Perú, y de María Valdelomar, hermana del escritor Abraham Valdelomar. Estuvo casado con la poetisa peruana Blanca Varela y es padre del arquitecto Vicente de Szyszlo Valera. Estudió en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería sin terminar la carrera, luego ingresó a la Escuela de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. A los 24 años de edad viajó a Europa, en donde estudió el trabajo de los maestros de la pintura, particularmente a Rembrandt, Tiziano y Tintoretto, y absorbió las variadas influencias del cubismo, el surrealismo, el informalismo y del arte abstracto. Sobre ese viaje en su juventud a Francia, el pintor ha reconocido que era muy inocente porque pretendía encontrar en Europa lo que sin saber tenía en su interior. “Conocí escritores muy importantes, aprendí demasiadas cosas, pero ninguna tan esencial como el hecho de reconocer que era latinoamericano”. En París conoció a Octavio Paz, André Breton y a Georgette Marie Philippart Travers, la esposa del poeta César Vallejo; frecuentó al grupo de escritores e intelectuales que se reunían en el Café Flore enzarzándose en vigorosas discusiones sobre cómo podrían participar en el movimiento internacional del arte moderno, y al mismo tiempo preservar su identidad cultural latinoamericana. De Szyszlo siempre ha manifestado que no puede decir sino lo que siente, lo que está en sus raíces, pero con un lenguaje contemporáneo. “Yo he vivido muy cerca del arte precolombino, no sólo peruano, sino mexicano, colombiano... El gran Rilke en alguna parte dice: ´para escribir un poema hay que haber amado, sufrido, gozado, visto nacer y visto morir; después debemos olvidar esas sensaciones para que cuando regresen estén hechas de sangre y surja la obra´. “Por eso pienso que es necesario tomar directamente del arte precolombino muchas cosas ya olvidadas, porque están digeridas, han sido bien expresadas. En el arte primitivo la forma no cuenta: no es más que el envoltorio de una sensación, de un sentimiento. Y el artista primitivo se cuida poco de cómo aparece su mensaje, pues el contenido es lo esencial”, subrayó. Desde 1949, cuando llegó a París, De Szyszlo ya estaba muy interesado en lo precolombino, pero enfrentarse con la explosión del arte abstracto de postguerra y creadores como Arp, Janko y Poliakov, para él fue determinante y sin proponérselo comenzó a vincular las experiencias de esos artistas contemporáneos con lo que traía en su sangre. “Sólo en una exposición que hice en 1959 en México vislumbré aquello que he perseguido toda mi vida, y se puede decir que desde ese momento pude dibujar mi rostro. Luego, de regreso a Lima y con la brújula de la maravillosa ´Elegía a la muerte del Inca Atahualpa´, traducida al español por Arguedas, hice una serie de cuadros y comprendí que ya no tenía retorno, que estaba solo en mi búsqueda, que en adelante sería el solitario Fernando de Szyszlo”, subrayó. La obra de Fernando de Szyszlo ha sido exhibida en los más prestigiados museos del mundo, como el Museo de Arte Moderno, Sao Paulo (1957); Museo de Arte Moderno, Bogotá (1964 y 1972); Museo de Bellas Artes, Caracas (1964); Casa de Las Américas, La Habana (1968), y Center for Inter-American Relations, Nueva York (1972). Así como en el Museo de Arte Moderno, Ciudad de México (1973); Museo de Arte Contemporáneo, Montevideo (1984), y Museo de Arte Contemporáneo de América Latina, Washington (1985). Igualmente, participó en las bienales de Venecia (1958) y Sao Paulo (1957, 1959), siendo reconocido en estas últimas con Menciones de Honor. Además de su labor como pintor, su afición a la literatura y sus amistades con varios literatos lo han llevado a importantes proyectos, entre los que destaca la creación, junto con el poeta Emilio Adolfo Westphalen, de la revista “Las moradas” (1947-1949) de gran importancia en el desarrollo de la actividad cultural en el Perú. En 1996 publicó “Miradas furtivas”, una selección de artículos escritos desde 1955, particularmente sobre arte contemporáneo y precolombino. Es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua y un gran amante de la poesía. “Rilke es un oasis para mí. Soy el único ser en el mundo que todavía se sabe poemas de Espronceda. Leí a Rubén Darío y a Vallejo con pasión, a quién no solamente identificábamos con una obra excelente sino políticamente correcta, pues todos pertenecíamos a ideologías de Izquierda. “He realizado una serie de pinturas sobre ´Piedra de Sol´, de Octavio Paz, y sobre ´Anábasis´ de Perse. También sobre ´El innombrable´ de Beckett. Como si fuera poco estuve casado con una poeta: Blanca Varela”, recordó. Fernando de Szyszlo fue docente de la Escuela de Arte de la Pontificia Universidad Católica del Perú entre 1956 y 1976 y profesor visitante de las Universidades de Cornell, Yale y Texas, Estados Unidos. Hasta hace unos días, presidió el Tribunal de Honor del Jurado Nacional de Elecciones, en Perú.


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