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Invasión de Ucrania. Análisis de una guerra anunciada

14/03/2022 16:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La invasión de Ucrania iniciada por Rusia el pasado 24 de febrero ha generado una serie de escenarios bélicos que han sorprendido a quienes esperaban una victoria relámpago rusa o un colapso inmediato ucraniano, cuando un estudio tranquilo del conflicto hacia inviable estas opciones

Al cumplirse los primeros veinte días de guerra en Ucrania y si soslayamos del plano el sufrimiento humano, cuya estela de más de un millón de refugiados es el aspecto más visible, y político, con sus incesantes intercambios diplomáticos y conferencias, para centrarnos exclusivamente en el plano militar encontramos ciertas realidades que son llamativas: las direcciones del avance ruso, la inesperada resistencia ucraniana, los problemas logísticos del invasor y su contención a la hora de tratar de dar un golpe definitivo, la guerra de propaganda y el temor mundial a que el conflicto degenere en la Tercera guerra mundial.

Los ejes de avance ruso

Una visión de los mapas de Ucrania en medio de la invasión rusa muestra cuatro frentes bastante definidos. El primero desde el sur desde la península de Crimea hacia el norte para crear un colchón territorial al norte de la península y que expandido a este y oeste ha conquistado la ciudad de Jerson y cercado Mariupol, los éxitos más significativos de esta ofensiva rusa hasta el momento, y ha conseguido enlazar con un segundo eje de ataque desde Lugansk para así unir por tierra la península de Crimea con el territorio ruso, un umbilical un tanto frágil mientras Mariupol resista pero que es  un logro que si los rusos consolidan podía significar el éxito inicial de la invasión y ser una baza irrenunciable en la mesa de negociaciones.

De hecho esta invasión sorprendió por su contundencia general cuando la mayor parte de analistas internacionales, sin negar la posibilidad de conflicto, pensaban que este se materializaría en un ataque limitado para asegurar el control ruso de las regiones de Donetsk y Lugansk y asegurar un amplio corredor por tierra con la península de Crimea.

Sí este era el objetivo primario ruso Vladimir Putín ya lo ha conseguido, aún de forma frágil pues a día 20 de la invasión Mariupol sigue resistiendo aunque bajo un asedio atroz y bombardeos diarios a la población civil, con escasas posibilidades ucranianas de reconquista y de apoyo a la ciudad sitiada, sí la invasión tiene objetivos más ambiciosos está por verse pero este objetivo inicial ya ha sido cumplido.

Los otros dos ejes de ataque los encontramos en el norte en Lugansk que avanzando hacia el oeste ha sido frenado por la resistencia ucraniana en la ciudad de Jarkov, segunda ciudad del país, y ahí parece haberse detenido ante la defensa ucraniana y el temor de entrar en una batalla callejera casa por casa. El siguiente eje de ataque vino desde el norte, desde Bielorrusia y su objetivo era la capital de Ucrania, Kiev, este ataque tuvo su mayor éxito cuando tomo la ciudad de Chernobil y su malhadado reactor nuclear, hoy sellado y que será un peligro de contaminación radiactiva permanente si se daña pero las últimas noticias es que este sigue recibiendo energía para el control de los núcleos enterrados y no hay un peligro de fuga a menos que la situación varíe.

Con todo esta ofensiva ha sido detenida también en las afueras de la capital Kiev de forma contundente por la resistencia ucraniana y parece totalmente empantanada, ya por la defensa de ejercito y milicias de Ucrania como por el añadido temor a entrar en una "guerra de ratas" cuarto por cuarto en la capital, que puede convertirse en un nuevo Stalingrado.

El primer día de la guerra la Armada y fuerzas aerotransportadas rusas trataron lanzar un asalto anfibio y aerotransportado contra la portuaria ciudad de Odessa, aunque se disponen pocos datos sobre la batalla parece claro que los ucranianos rechazaron el ataque, se habló de helicópteros abatidos, paracaidistas que lanzados antes de tiempo cayeron al mar o lejos de sus objetivos e incluso barcos que fueron tocados por la artillería o la aviación, con todo la ciudad sigue bajo amenaza de una invasión anfibia con una nada despreciable flotilla de siete buques de desembarco pululando amenazante a la vista desde la costa.

En un análisis cauto decir que los rusos no han conseguido una "victoria relámpago" es inexacto pues en los ejemplos históricos de este tipo de victoria esta siempre se ha atrasado mucho más: como primer ejemplo histórico la invasión alemana de Polonia en 1939 llevó un mínimo de cuatro semanas, la campaña del oeste en 1940 que terminó con la conquista de Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Francia y que se considera el epítome de la Blitzkrieg, llevó cinco semanas completarla y por buscar un ejemplo más reciente. En 2003 al US ARMY le llevó tres semanas alcanzar Bagdad en medio de la operación "Libertad Iraquí" contra un oponente destrozado tras la Guerra del Golfo de 1991 y que para colmo había sido bombardeado día si día no por sistema con las más pueriles excusas por parte de EEUU.

Con ello pensar que se puede conquistar en menos de cinco días un país dos veces del tamaño de la Península Ibérica con 48 millones de habitantes y con un ejército muy respetable es simplemente una fantasía, esta campaña acaba de empezar y puede prolongarse indefinidamente o incluso concluir dentro del plazo de varios semanas convirtiéndose en un ejemplo fidedigno de guerra relámpago.

Y no hay que olvidar es que salvo la conquista de la asediada de Mariupol Rusia a conseguido sus objetivos estratégicos iniciales, asegurar las regiones prorrusas de Donetsk y Lugansk y un corredor amplio entre Rusia y Crimea. Es factible pensar el escenario en que Rusia planteé un alto el fuego cuando tenga plenamente aseguradas estas regiones y juegue con la carta diplomática de su retirada del resto de regiones conquistadas pero conservando estas regiones aseguradas para después con una diplomacia inteligente y con el paso del tiempo e intereses económicos mediante volver a una situación mundial previa a la guerra pero que consolide estas conquistas vía “hechos consumados”. Las hipótesis están abiertas.

Balance de fuerzas

Sobre el papel la desproporción de fuerzas inicial entre Ucrania y Rusia también parecía presagiar en un análisis superficial una rápida victoria rusa. Pues si se comparan en frío las cifras al inicio de la guerra eran apabullantes a favor de las fuerzas de Putin.

* 900.000 soldados rusos en activo frente a 190.000 ucranianos, tropas regulares, reservistas y milicias aportan otros 100.000 efectivos a Ucrania y un millón más a Rusia.

* 1.800 carros de combate frente a 898 ucranianos, en blindados ligeros Rusia dispone de 5.220 contra 1.148.

*1.520 puestos de misiles antiaéreos frente a 75 ucranianos.

*1.839  aviones de combate rusos contra 125 ucranianos

*171 navíos contra 17 de Ucrania.

El armamento de ambos contendientes es casi idéntico originario de la antigua Unión Soviética: carros de combate, aviones, blindados, artillería, equipo del infante, etc. Aunque en el caso ruso es mucho más moderno pues son las versiones mejoradas y avanzadas de este mientras que Ucrania ha tenido que conformarse con mantener el suyo en condiciones aceptables solo pudiendo acomodarlo con mejoras y modernizaciones menores.

La resistencia ucraniana

En apariencia este desfase en números y armamento puede parecer absoluto pero si observamos las cifras con más detenimiento podemos comprender que las Fuerzas Armadas de Ucrania pese a ser menores no son ningún alfeñique ni ningún ejército risible: son una fuerza consistente, de números no despreciables, poderosa, que defiende su territorio, con alta moral y que conoce mejor el terreno.

Habida cuenta también que Rusia no puede desplegar todo su potencial militar de golpe, solo parte de él pues tiene muchos otros frentes que atender por lo que de hecho las fuerzas de invasión rusas solo han desplegado contra Ucrania en este fase inicial del conflicto 200.000 efectivos más una reserva de 100.000 lo que a los números tampoco tienen una total superioridad numérica sobre el terreno. De antemano cualquier observador perspicaz podría darse cuenta que esta campaña no seria fácil y tampoco se convertiría en un "paseo militar", probablemente Rusia ganaría pero tendría que pagar una amarga "cuenta del carnicero".

Y esta "cuenta del carnicero" parece ser la baza estratégica de Ucrania en esta guerra, hacer pagar al invasor tal precio de sangre que le obligue a tirar la toalla, algo difícil de conseguir en una autocracia como la rusa pero que tiene precedentes en Afganistán y Chechenia. En 1989 la URSS se retiró de Afganistán en una derrota que aceleró la caída de la URSS y en Chechenia libró una guerra estéril entre 1994 al 96 que terminó con una retirada rusa agobiada por las bajas y las deficiencias de su antaño temible ejército, aunque hay que recordar que en 1999 Rusia volvió a invadir Chechenia y en una fulgurante ofensiva un renovado  Ejército Ruso se adueñó de la capital chechena Grozny, y de facto de Chechenia poniendo un gobierno títere en una campaña de pocos meses.

Con ello la principal baza táctica con la que cuenta Ucrania para lograr ese resultado estratégico parece ser habilidad para resistir en entornos urbanos y rechazar desde zonas edificadas los ataques rusos, de este modo las resistencias de Jarkov, Mariupol, Odessa y por supuesto Kiev son ejemplos evidentes de esto, los ucranianos parecen capaces de defender con éxito sus ciudades y Rusia no se atreve a entrar en ellas en fuerza por la terrible cantidad de bajas que podría padecer entre sus filas y no hablemos entre la población civil.

Por otro lado Ucrania ha demostrado una gran habilidad en una eficiente guerra de guerrillas a las columnas rusas, de este modo pequeños equipos de combatientes ucranianos bien equipados con armas antitanque: misiles Javelin estadounidenses, NLAW británicos, misiles AT-4 Sprandel de origen soviético, los sempiternos RPG-7 también rusos e incluso lanzacohetes C-90 españoles. Han infligido auténticas escabechinas en las formaciones rusas, cuyos carros T-90 han demostrado ser vulnerables al ataque de estos misiles especialmente si les atacan de flanco, sí los carros son vulnerables el resto de blindados y transportes lo son más y las imágenes de los restos de vehículos destruidos en emboscadas exitosas así como los videos de carros estallando tras ser alcanzados por los cohetes son colgados casi a diario por los ucranianos en las redes sociales.

En el aire la superioridad aérea rusa parece ser total, de hecho se argumentó que la Fuerza Aérea Ucraniana había sido liquidada en las primeras veinticuatro horas, aunque demostró ser una afirmación exagerada pues los aviones ucranianos han seguido volando y combatiendo los días posteriores en osados ataques contra las lineas de abastecimiento y en combates con la aviación rusa.

De hecho reclaman tener su primer "as", un piloto de Mig-29 "Fulcrum" apodado el "Fantasma de Kiev" que reclamó seis derribos el primer día de guerra y cuya lista de victorias ascendería ya a diez victorias, analizaremos la realidad o no de tal piloto pero es incontestable que a Ucrania apenas le queda fuerza aérea, sí le queda alguna, y los pocos aviones de que podrían disponer sobreviven volando continuamente de base en base del occidente ucraniano para evitar ser destruidos en tierra.

De hecho dos cazas Su-27 ucranianos han aterrizado en Rumanía huyendo de los cazas rusos, tras ser repostados de combustible fueron devueltos a Ucrania con escolta de MIG-21 rumanos.

Esta debilidad en el aire se ha traducido en la petición de cazas Mig-29 a la OTAN, este avión es el único que sirve en algunas naciones del este de la OTAN por su pasado en el Pacto de Varsovía, Polonia, Bulgaria, Eslovaquia e incluso Alemania tras absorber los pertenecientes a Alemania del Este aunque ya los retiró de servicio,   y que los pilotos ucranianos estrían perfectamente capacitados para pilotar.

Tanto Bulgaria como Eslovaquia rechazaron una entrega alegando, con cierta razón, necesitarlos para su propia defensa, pero Polonia accedió a la petición poniendo a disposición sus 27 Mig-29, seis biplazas y el resto monoplazas, a cambio de F-16 cedidos por EEUU, pero la amenaza rusa de "causus belli" si aviones de combate parten de naciones "terceras" a reforzar la aviación ucraniana ha alterado la entrega, pues se descarta su vuelo desde Polonia así como desde la base alemana de la USAF en Ramstein tras una previa donación a los EEUU, dado que supondría una entrada de facto de la OTAN en conflicto algo que occidente trata de evitar a toda costa.

Con todo la entrega de los "Fulcrum" polacos sigue estando en el aire pero a corto plazo todo parece que el poder aéreo ruso seguirá campando a sus anchas por el cielo ucraniano, que Rusia este empleando ese poder con la contundencia que se temía es otra cuestión.

Chapuzas a la rusa. En el aire

Esta falta de contundencia de la aviación rusa es uno de los variados ejemplos en que las fuerzas de Putin han sorprendido por sus deficiencias e ineficacia. En el campo aéreo esa falta de eficacia superlativa es muy destacada pues su eficacia y potencial quedó clara en su intervención en Siria aplastando al Estado Islámico, ISIS, desde el aire y consolidando a Yaffer el Assad en el poder.

Esta campaña siria es un triunfo del que Rusia y su Fuerza Aérea Rusa, VVS en acrónimos cirílicos, presumen con evidente orgullo pues se reveló más eficaz que las esporádicas acciones aéreas de naciones occidentales contra el ISIS, que de ser molestado esporádicamente por bombardeos ocasionales paso a ser apabullado por la lluvia de bombas de precisión que la VVS lanzó contra ellos, así desde Moscú se llegó a afirmar que: "la aviación rusa resolvió en tres días lo que los aviones americanos no pudieron hacer en tres años",  podría ser inexacto y exagerado pero verdad en el fondo pues la actuación de la VVS en Siria fue decisiva hasta el punto que Rusia aumentó sus ventas internacionales de aviones y armamento aéreo por los éxitos logrados en esta campaña.

La resistencia ucraniana ha sdo superior a lo esperado pero Rusia casi ha completado sus objetivos estrategicos inciales, Donestk, Lugansk y el corredor de Crimea en los primeros veinte días de guerra

En contraste en el caso ucraniano la actuación aérea rusa esta siendo muy mediocre, el uso de aviones se limita al lanzamiento de misiles de largo alcance, bombardeos a ciudades con las consabidas perdidas a la población civil, bombardeos desde gran altura y faltos de precisión, dificultades para eliminar definitivamente a la aviación ucraniana que resiste como puede  y un apoyo aéreo ineficaz a las tropas de tierra que sufren continuas emboscadas sin que intervenga la VVS en su apoyo de forma eficiente.

Botón de muestra de esto son  los videos que emiten las fuerzas ucranianas que muestran a sus tropas y milicias exhibiéndose al lado del material ruso destruido ya concluido el combate sin que aparezca un solo avión ruso a hostigarles, en contraposición en la pasada Guerra de Afganistán las tropas occidentales disponían de apoyo a aéreo a discreción beneficiándose en los combates de un soporte aéreo en forma de aviones y helicópteros que barrían al enemigo en solo media hora después de dárseles la alerta.

Los motivos de esta falta de eficacia desde el aire se pueden deber a dos factores:

I) Que la resistencia ucraniana en el aire ha sido mayor de lo esperado merced a la acción de sus cazas y defensa antiaérea, Ucrania reclama un número nada despreciable de aviones rusos abatidos por su aviación y defensa antiaérea, lo que ha obligado a los rusos ha retrotraer su aviación y repensar nuevas tácticas y procedimientos.

II)Que Rusia lo que teme es enfrentarse a las fuerzas aéreas de la OTAN en una escalada del conflicto y eso le lleva a comprometer pocos aviones en la campaña y así minimizar las bajas para conservar su fuerza aérea intacta para enfrentarse en el aire a la OTAN, que seria realmente un enemigo imponente contra la que la VVS no le vale otra posibilidad que estar al 100 por 100.

Ambos factores sumados explicarían sin ambages la aparente falta de actividad aérea rusa.

Chapuzas a la rusa. En tierra

En el campo terrestre el inicio de la ofensiva rusa el día 24 empezó arrollador penetrando algunas unidades hasta más de cien kilómetros en territorio ucraniano solo para encontrarse que disponían los vehículos de unas reservas máximas de combustible para solo tres días y así encontrarse parados sin combustible y rodeados en territorio enemigo.

Las escenas de blindados rusos remolcados por tractores de campesinos ucranianos porque sus tripulantes se han quedado sin combustible han sido chuscas o de soldados rusos saqueando gasolineras en busca de combustible y comida dejan una imagen mediocre del Ejército Ruso, que ya por incompetencia de sus mandos no ha previsto un avance escalonado con las adecuadas paradas para reabastecerse, un error de estado mayor garrafal, y avanzar la logística en el frente o dejan patente la indisciplina y nulo profesionalismo de ciertas unidades de Moscú que simplemente tiraron "pá lante" sin atender a nadie al encontrar el camino abierto sin prever que los vehículos necesitan combustible para moverse.

Estas carencias a nivel de campo se han acentuado al emplear Rusia gran cantidad de tropa de remplazo en la invasión, el testimonio de la baja calidad de estas fuerzas se refleja en el testimonio de un soldado ruso de 18 años capturado que confesó en las redes sociales: "Si estábamos de maniobras en Crimea, y ese día tras un avance nos ordenaron disparar contra una zona (estaba en una unidad de artillería) y me quede de piedra cuando vi que nos respondían" o de otros testimonios de reclutas rusos prisioneros llamando entre lagrimas a sus madres para decirles que están bien.

Estas fallas también tienen su explicación en la corrupción endémica que afecta a la administración rusa, pasados los primeros 15 días de guerra un antiguo asesor del presidente Yeltsyn se lamentaba en unas declaraciones que han llagado a occidente: "En la primera década de este siglo nos gastamos 20 Billones de rublos en modernizar la Armada Rusa, la mayor parte de ese dinero fue robado por oligarcas, funcionarios y militares corruptos que se gastaron esos fondos en mega yates de lujo que tienen atracados en Chipre y la Costa Azul".

Este botón de muestra certifica una realidad que fue admitida por el propio Ministerio de Defensa de Rusia, que los programas de modernización de las Fuerzas Armadas Rusas solo se han cumplido a un 70% y en algunos proyectos solo han llegado al 30%, consecuencia de ellos proyectos de armamento como el futurista carro de combate T-14 “Armata” no terminan de cuajar y siguen en desarrollo cuando deberían estar en servicio, los cazas furtivos Su-T50 PAKFA son un ejemplo de esto, u otros como el sistema “Arena” de defensa antimisil para carros de combate se han abandonado al no terminar de desarrollarse o incluso otros fueron abandonados antes de empezarse.

Con todo "los arboles no nos deben impedir ver el bosque", estas carencias rusas en el campo de batalla son iniciales y se dan en cualquier ejército al enfrentarse al enemigo en un conflicto real, una cosa es una guerra y otra unas maniobras y la historia está cuajada de ejemplos análogos de todas las nacionalidades, el estado mayor ruso no es idiota e identificará y corregirá estos errores más pronto que tarde y aplicará medidas eficaces, la primer anunciada por el propio Putin que ha ordenado la retirada de las tropas de remplazo y su recambio por unidades profesionales, que podrán demostrarse decisivas en el campo de batalla.

El Ejercito Ruso ha podido tener un inicio mediocre en el inicio de esta campaña pero seria suicida, especialmente para Ucrania, pensar que esa mediocridad será permanente.

La batalla de la imagen

En un mundo interconectado la batalla de la información esta siendo ganada por Ucrania de forma aplastante, tanto por la realidad evidente de ser un país invadido y agredido sino porque las terribles consecuencias de esa invasión entre los civiles han sido mostradas sin tapujos como porque los ucranianos han sabido propagar sus éxitos militares especialmente en las redes sociales, creando una clara ola de solidaridad internacional de apoyo a las victimas civiles y refugiados como de admiración mundial por su resistencia.

Las escenas de las interminables columnas de refugiados, los hospitales bombardeados y la población civil martirizada por el ataque ruso han conmocionado al mundo y generado una marea de solidaridad mundial con Ucrania y al mismo tiempo los videos que muestran a las tropas ucranianas en combate y sus éxitos frente al invasor, la secuencia de una columna de blindados rusa retirándose ante el bombardeo ucraniano en un video filmado por un drón supuso una humillación para Moscú y un chute de moral para Kiev y su simpatía en el mundo.

Frente a ello Rusia mantuvo durante las dos primeras semanas de guerra un mutismo total de su actividad militar limitándose a dar comunicados oficiales donde solo se informó en una ocasión, al quinto día de la guerra, de las bajas admitiendo 500 muertos y 1.200 heridos propios, pero tras este informe desde Moscú no se han dado nuevas cifras de perdidas, propias o del enemigo, salvo el admitir que las hay o la muerte de tres generales rusos por francotiradores ucranianos.

En la tarea de la estadística Ucrania también parece llevar ventaja en el relato del número de bajas pues frente al mutismo ruso Ucrania reclamó al 16º día de guerra haber abatido a 12.000 invasores, derribado 49 de sus aviones y 68 helicópteros, destruido 290 carros y 900 vehículos de todo tipo y hundido 17 embarcaciones y solo reconociendo la muerte de 1.300 de sus soldados sin mencionar las perdidas de material, a ningún observador occidental se le escapa que las cifras de bajas rusas son exageradas pero no cabe duda que la perdidas de ambos bandos son muy significativas.

Otro fallo de la imagen rusa son la represión absoluta contra todo ciudadano ruso que proteste contra la guerra y el régimen de Putin, 15.000 manifestantes detenidos en solo veinte días, y en el campo de las relaciones internacionales las cínicas justificaciones diplomáticas de la invasión que nadie cree o apariciones televisivas internacionales un tanto hipócritas de Putin y de su ministro de exteriores Lavrov justificando la invasión como una "desnazificación" de ucrania, que contrastan a primera vista por lo elegante de su vestuario frente a las apariciones del presidente Zelensky en mangas de camisa y barba de varios días metido en su papel de presidente héroe.

Junto a estas apariciones del presidente Zelensky en su rol de comandante en jefe de Ucrania se ha apuntado varios éxitos propagandísticos de primer orden realzando su capacidad guerrera frente al invasor, en este punto las redes sociales han sido vitales pues en ellas pululan los videos de las tropas ucranianas combatiendo con éxito al adversario y mostrando los frutos de su acción con los vehículos rusos destruidos y el material del agresor abandonado mientras las tropas ucranianas se pasean entre el equipo enemigo destruido realzando su papel heroico.

En el campo de creación de héroes mencionábamos anteriormente al denominado "Fantasma de Kiev", un piloto ucraniano anónimo que el primer día de guerra habría abatido seis aviones rusos y que en pocos días posteriores ascendía su lista de victorias hasta diez lo que le convierte en el primer "as" del siglo XXI.

Pero es mas que dudoso que tal piloto exista pues salvo un par de videos fidedignos que muestran aviones Mig-29 de Ucrania en vuelo de combate, a saber por quién pilotados y en los que no se les ve realizar ningún derribo, los videos en los que el "Fantasma" obtiene sus victorias son imágenes obtenidas de video juegos de alta resolución. Las fotos del piloto que han copado las redes han sido montajes bastante burdos de fotografiás de otras naciones, en una se mostró a un piloto canadiense delante de su F-18, avión que los ucranianos no tienen ni por asomo, o se uso la imagen de un actor porno estadounidense vestido de camuflaje para hacer un "Fake" que mostrará el supuesto rostro de tal piloto y la felicitación que vía Twitter realizó el antiguo presidente Poroshenko al supuesto "as" incluía una foto de 2017 de un piloto con el rostro cubierto en las pruebas de un casco de aviación adquirido en Francia.

Con ello a los pocos días de lanzarse la especie del "Fantasma de Kiev" ya salían aclaraciones aparentemente oficiales que reducían sus victorias a tres más una cuarta sin confirmar. En cuanto a la realidad de tal piloto todas las sospechas podrían indicar que no existe y él y sus éxitos sean solo una invención de la propaganda aunque lo más probable es que la verdad este en el medio, pues si es más que factible que pilotos ucranianos hayan derribado aviones rusos y también viceversa, pero el número de derribos sea una exageración y que la realidad este más cerca de que sí es cierto que el “Fantasma de Kiev" existe haya derribado a lo sumo tres aviones con su Mig-29 y no diez.

Ahora bien al cumplirse el vigésimo día de guerra Rusia parece haber aprendido de sus errores en comunicación y ya ha empezado a circular sus propios videos que muestran sus soldados en combate y logrando triunfos, la captura de una gran base ucraniana cerca de Jarkov donde los rusos se han adueñado de gran cantidad de material y municiones del Ejército Ucraniano parece aventurar que también Rusia ha aprendido a usar las redes sociales.

Evitar la extensión de la guerra

Desde un punto de vista objetivo se puede aseverar que salvo entrar en guerra, occidente, y especialmente la OTAN, está haciendo todo lo posible por ayudar a Ucrania: con ayuda económica y humanitaria a raudales, atendiendo a los refugiados, sancionando económicamente de forma tajante a Rusia y aislándola del mundo, permitiendo la llegada de voluntarios extranjeros para combatir y lo más significativo, proporcionando armamento que ha demostrado ser muy eficaz en manos ucranianas.

Frente a ello las amenazas del Kremlin han sido continuas amenazas de extender en conflicto ya sea en las Repúblicas Bálticas, en Moldavia, Polonia o incluso en Finlandia y Suecia que no forman parte de la OTAN pero que amenazadas directamente por Putin han pedido el apoyo de la alianza basándose en el principio de "defensa mutua" que reconoce la carta de NNUU.

Por ello la "linea roja" que se advierte que implicaría la entrada de la OTAN en la guerra es la agresión a una nación de la alianza o un tercer país del este europeo, una linea roja anunciada por la alianza a las claras y por los EEUU en boca del presidente Biden. Una "linea roja" a la que Rusia parece acercarse peligrosamente cuando bombardeó en el 18º día de guerra una base militar ucraniana a solo 25 kilómetros de la frontera polaca en la que Ucrania entrena a los voluntarios extranjeros, Rusia reclamó haber matado a 185 "mercenarios" pero Kiev solo reconoce 35 caídos todos nacionales.

Al vigésimo día del conflicto todas las incógnitas sobre su futuro están abiertas: si se prolongará indefinidamente, si concluirá en breve, si habrá un cese el fuego o si se extenderá a otras naciones con intervención de la OTAN y con ello sea el prologo de la Tercera Guerra mundial. El viejo adagio que reza: "Las guerras se sabe como empiezan pero no como acaban", parece ideada para definir esta nueva conflagración.

El pensar que una nación como Ucrania con su extensión, población, infraestructura y con un ejercito destacable podria ser conquistada en unos pocos días es simplemente un sinsentido


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Autor:
Antonio Rodríguez Jiménez (167 noticias)
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Reportaje
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