Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Investigación aporta antecedentes sobre los Pimas bajos

05/07/2010 12:03
0

El registro e investigación de 125 sitios prehispánicos con una antigüedad de alrededor de 600 años, en el Valle de Onavas, en la región central de Sonora, ha dado los primeros indicios sobre el grupo nébome, antecedente del grupo indígena de los Pimas bajos. Hasta hace cinco años no existía información arqueológica de esta región que abarca 67 kilómetros, donde especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han logrado la identificación del área que ocupó este grupo sedentario, que de acuerdo con documentos históricos alcazaba una población de 20 mil habitantes. Los primeros avances de esta investigación basada en información etnohistórica y arqueológica, fueron dados a conocer por el arqueólogo Emiliano Gallaga Murrieta, al hablar del Proyecto Arqueológico Valle de Onavas (PAVO), que se desarrolló alrededor de la comunidad de Onavas, ubicada en la parte central del estado. En el marco de la XIII Conferencia de Arqueología de la Frontera Norte, llevada a cabo recientemente, explicó que a partir de las investigaciones arqueológicas, efectuadas en el último lustro, se ha identificado un patrón de asentamiento con una distribución jerarquizada de los sitios, tal como lo describen las fuentes documentales. Señaló que se localizaron 83 campamentos asociados a actividades agrícolas, de recolección y de cacería, distribuidos en todo el valle; así como 36 rancherías, principalmente cercanas a campos de cultivo; cuatro aldeas al norte del valle y dos villas". "También, dijo, se encontraron 73 unidades habitacionales, así como terrazas agrícolas, evidencia de hornos, gran cantidad de metates, hachas de piedra, azadones y puntas de flecha, cuyos vestigios corresponden a los periodos llamados Prehispánico Tardío (1300-1450) y Poscontacto (finales del siglo XVI y albores del XVII). Indicó que de acuerdo con la distribución de estos asentamientos, el centro regional prehispánico posiblemente esté debajo de la comunidad actual de Onavas. Recordó que en varios de los sitios también fueron recuperadas vértebras de pescado y posibles pesas de piedra para redes, mientras que la evidencia material confirma una práctica agrícola con estrategias de control de agua, así como asentamientos de tamaño considerable y carácter sedentario. "De acuerdo con documentos coloniales, el nombre de nébome se usó hasta el siglo XVII para identificar a las comunidades indígenas del Valle de Onavas, y a finales de esa centuria comenzó a utilizarse el término Pimas bajos". Entre las crónicas a las que se ha recurrido para la investigación, se citan las elaboradas en 1533 por Diego de Guzmán, quien da cuenta del primer registro del valle, al describir la expedición hecha a la comunidad de Cumuripa, la más sureña del río Yaqui. Gallaga destacó que fueron los jesuitas quienes dejaron la información etnohistórica más completa, recopilada a partir de su arribo a la región; los misioneros anotaron todas sus observaciones del área en sus reportes y documentos por más de 150 años, los cuales siguen siendo la fuente de información cultural fundamental acerca de estos grupos prehispánicos. Las fuentes más significativas son los escritos de los frailes Pérez de Ribas, Juan Ortiz Zapata, Juan Varela, Philipp Segesser y el capitán Diego Martínez de Hurdaide, éste último ofrece valiosos testimonios, quien describe a los nébome como grupos pacíficos y dispuestos a la dominación española, que incluso requerían a los misioneros. "Las crónicas también revelan que los nébomes vivían en casas de adobe, practicaban la agricultura de riego y eran los mejor vestidos de la región por su indumentaria caracterizada por pieles, piezas de algodón, joyería y plumas", agregó. Respecto a los grupos con los que convivieron, mencionó que las fuentes documentales indican que mientras los pimas bajos o nébomes habitaban el centro del estado; los ópatas radicaban al norte de la región; al este, los guarijíos y tarahumaras; y los Yóreme o yaquis al sur del territorio. Adicionalmente se menciona que a principios del siglo XVII los comcáac o seris, grupo cazador-recolector de la costa, también habitaba en la región de manera temporal.

Comentarios

No hay comentarios, se el primero en