Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Irrumpe el saxofón en programa No. 2 de Temporada 2013 de la OFUNAM

27/01/2013 03:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En continuidad de la trasmisión de conciertos de la Primera Temporada 2013 de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) se presentó anoche, en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, el programa No. 2 con el conductor finlandés, Jari Hämäläinen, como director huésped, y el mexicano Rodrigo Garibay, saxofón invitado. "Alborada del Gracioso", de Maurice Ravel (1875-1937), "Choral varié para saxofón y orquesta", de Vincent DIndy (1851-1931), "Concierto para saxofón alto y orquesta", de Alexander Glazunov (1865-1936), y "Sinfonía no. 8 en sol mayor", de Antonín Dvorák (1841-1904), fueron las obras seleccionadas para esta asamblea sinfónica. Cuatro momentos de una gala de emociones múltiples en solícita batuta de Hämäläinen, limpio oficio concertino de Garibay y estreno en México de la "Choral para saxofón y orquesta" del académico y compositor francés Vincent DIndy. Despliegue de frunzas impresionistas/neoclásicas, índices de la Schola Cantorum de París, pautas de música programática rusa y dibujos del nacionalismo/posromanticismo checo, respectivamente; recepción musical presidida por sugerente discurso instrumental de una desbordada y, cada vez más, categórica OFUNAM. Inició el convite con "Alborada del gracioso", transcripción orquestal del cuarto movimiento homónimo de la "Suite para piano Espejos" (1905). Mudanza para gran orquesta en la que Ravel pone de manifiesto sus consideraciones por la música española en exposición de impulsos rítmicos y complejidades armónicas de seductora belleza. Pizzicato de cuerdas, pulsaciones de dos arpas, percusiones (incluye castañuelas), flautas y fagotes de fuerte raigambre dancística. El conductor finlandés encamina a la OFUNAM con tino por acuses de reverberaciones ravelianas que recuerdan al "Bolero" o la "Rapsodia española": introito de ocho minutos de atractiva "amanecida orquestal" en sumas hispánicas cautivadoras. Continuó el concierto con DIndy y su "Choral varié para saxofón y orquesta". Orquestación lenitiva, sosegada, con ciertos ribetes líricos de unas cuerdas que dibujan pureza romántica/neoclásica con tenues reflujo del cosmos debussyiano. Garibay asume los preludios y escalas con acertado sentido del tempo y despliegue técnico estimable. Prosiguió la velada con el famoso "Concierto para saxofón alto y orquesta", del ruso Glazunov (compositor y director de orquesta, exponente de la Escuela Nacionalista Rusa y cultivador de música programática): centelleos románticos de una composición considerada modelo del repertorio de música para saxofón. Ejecutado por prominentes saxofonistas (Eugene Rousseau, Lawrence Gwozdz, Jena Marie Londeix, Arno Bornkamp...), este concierto, estructurado en Allegro moderato (exposición), Desarrollo, Andante (transición), Fugato (conclusión) y Coda, exige de un concertino de técnica depurada. Los "dobles bemoles/dobles sostenidos" (alteraciones que afectan la altura de una nota) de esta pieza, estructuran escalas muy difíciles de leer a primera vista: Garibay demostró una cuidadosa preparación en la exposición de fraseos con precisos rubatos (acelerar y desacelerar el tempo) que transmitieron con fortuna las ideas melódicas/armónicas del autor del también magistral "Cuarteto para saxofones". Intermedio: el saxofonista Mario Hiriart comentó: "Me gustaron las sutilezas expuestas por Garibay, sobre todo en la pieza de Glazunov, se ve que trabajó mucho en los ensayos: zanjó con destreza algunos pasajes muy difíciles". Por su parte, la pianista y musicóloga Sandra Redmonds precisó: "Escuché a Garibay muy tímido, contenido, en la composición de DIndy, digamos que realizó una ejecución correcta; con Glazunov se creció, estuvo mucho mejor". Plato fuerte del programa: "Sinfonía No. 8 en sol mayor", del músico originario de Bohemia, Antonín Dvorák: autor de la popular "Sinfonía del Nuevo Mundo". Primer movimiento: Allegro con brio que principia con violonchelos y contrabajos en la edificación de una "afectuosa sonoridad" que la flauta escolta con resuelta disposición melódica/armónica que recrea el canturreo de las aves. Segunda secuencia: Adagio de sobrecogedora belleza (unos de los grandes momentos de imaginativa y fascinante concepción melódica de Dvorák) que evoca la naturaleza con espléndido solo de violín, y silbos de flauta y oboe de arropante delicadeza instrumental. Tercer lapso: Allegretto gracioso de raíces populares de Bohemia (reflujos acompasados de "Drumka": forma musical originaria del folclor tradicional ruso). Índices de un vals en crecendo de azoradas motivaciones melódicas/rítmicas. Cuarto ciclo: Allegro ma non troppo de esplendente proyecto filarmónico, posiblemente uno de los más encantadores del posromanticismo. Frondas sinuosas de incitantes riffs de las trompetas y trombones que la OFUNAM deletreó con majestuoso remate en pasmosa hojarasca instrumental bajo la conducción pujante de Hämäläinen. Cuatro salidas al proscenio del conductor finlandés. Ovación total de un público complacido. Segunda función que avizora una Primera Temporada 2013 de la OFUNAM de congratulaciones musicales encomiables. Próximo fin de semana (2 y 3 de febrero): Programa 3 con obras de Tchaikovsky, Corigliano y Bernstein. Dmitri Yablonsky, director huésped; Oxana Yablonska, pianista invitada.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
83
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Empresas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.