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Jesús, Bullying y Facebook

10/12/2012 13:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Jesús, Bullying y Facebook Dr. Miguel Ángel Núñez

Desde que me convertí en usuario de las redes sociales muchos fenómenos he visto que han ido en aumento. Uno de ellos, el nivel de agresividad de quienes, siendo creyentes, defienden su fe. Tal grado de odiosidad sólo lo había visto antes en peleas políticas o deportivas, nunca en contextos religiosos, salvo en la historia remota de la inquisición y otros desaguisados similares, y en contextos orientales y asiáticos, especialmente, en religiones vinculadas al autoritarismo.

En la actualidad, cualquier creyente que tiene alguna convicción está pronto a motejar, maltratar, sospechar, insultar, maldecir, amenazar, excomulgar, juzgar, agredir, violentar, injuriar, difamar, bastardear, mentir, y todo, porque otro creyente tiene una visión distinta a la que él ostenta.

Si Jesús usara las redes, ¿usaría el lenguaje de agresividad que se utiliza en las redes sociales? ¿Maltrataría verbalmente a quienes tienen una creencia diferente? Veo con horror como algunos grupos que defienden la verdadera adoración, la música de alabanza, la forma correcta de cualquier cosa relativa a doctrina o formas, son tan agresivos que en nada se diferencian a los más acérrimos grupos políticos o deportivos.

He entrado alguna vez a algún foro político y he visto los peores epítetos, sin embargo, he observado con desazón las mismas expresiones de personas que luego están en las iglesias cantando y adorando, como si nada hubiera pasado, con una tranquilidad de conciencia que resulta por lo menos, desconcertante.

Bullying, Jesús y Facebook

La forma más sencilla de definir el bullying es señalar que es una conducta donde un grupo de matones se concierta para agredir a alguien. Ese alguien puede ser simplemente el más débil, el más fuerte, el más inteligente, el diferente, o cualquier persona que de una forma u otra tenga alguna característica que lo haga digno de ser maltratado por un grupo de personas que se congracia en agredir, creyendo que de esa forma, están cumpliendo un cometido.

Las razones del bullying son muchas y han sido estudiadas en diferentes contextos. Sin embargo, cualquiera sea el motivo que la ocasione: religioso, racial, social, cultural, o lo que sea, siempre tiene un comportamiento similar ataca de manera despiadada a quien es víctima de su odiosidad.

Con las redes sociales, esto ha adquirido una nueva dimensión. Parapetados detrás de computadores y solitarios en cuartos lejanos, muchos se atreven a decir y expresar, lo que cara a cara difícilmente dirían, con lo que el nivel de agresividad es mayor precisamente por ese factor propio del ciberespacio, la posibilidad del anonimato y la aparente impunidad que produce el agredir y no dar la cara.

¿Sería bully Jesús? ¿Usaría Facebook para atacar de la manera en que algunos, supuestos adoradores cristianos, hacen?

Efectos del bullying religioso cibernético

Para los bullys (que es el nombre que se utiliza para los matones), les ha dado una ventana para expresar su agresividad contenida. Se sienten todopoderosos al atacar, denigrar y maltratar a sus oponentes. La causa religiosa es simplemente una excusa para su forma desviada de actuación.

Para los maltratados, los efectos son variados, que van desde daño psicológico y emocional, hasta el abandono de la fe.

Uno de los efectos de esta agresividad y retórica de odiosidad y apología del odio, que se da en grupos defensores de la música y de la adoración, por poner dos ejemplos que me toca de cerca, es que por un lado exacerban la odiosidad de quienes tienen problemas para medir su agresividad, algo similar a lo que sucedía con los ataques del Ku Ku Klan que cada vez que atacaban a familias indefensas, lograban más adeptos entre quienes temían ser blanco de sus ataques y preferían unírseles, o entre quienes veían allí una oportunidad para dar rienda suelta a su violencia contenida.

Sin embargo, la odiosidad de quienes se congracian en atacar, maldecir y agredir a quienes creen diferente a ellos, produce más apostasía que ninguna otra actitud. Paradojalmente en su defensa de la fe, lo que provocan es mayor cantidad de personas que se desencantan de la fe al ver la incoherencia entre el mensaje de esperanza, tolerancia y amor de Jesús con actitudes que nada tienen que ver con dicha actuación.

El carácter de Dios y las bullying cibernéticos

La Biblia dice que lo caracterizaría a quienes fueran seguidores de Jesús sería el amor que expresasen unos a otros (Juan 13:35), porque de esa manera estarían representando la característica esencial de un Dios de amor (1 Juan 4:8). En otras palabras, no sería por la calidad de la adoración, por la música, por la doctrina, por la liturgia, ni por nada de eso, sino especialmente y únicamente por la forma en que se tratarían unos a otros. Si olvidamos este aspecto, entonces, se llega a la agresividad y la violencia verbal como forma de expresión que se considera válida.

Muchos de los profesos cristianos defensores de la música y de la adoración verdadera parecen haber olvidado este aspecto por su satanización de todos quienes no comparten sus criterios. Algo similar a lo que ocurría en tiempos de las persecuciones intolerantes de la Edad Media contra los valdenses, los hugonotes, los anabaptistas y luego en la Contrarreforma en contra de cuáqueros, puritanos, pietistas y metodistas, por poner sólo algunos ejemplos. Algunos de los exponentes de esta tendencia extrema de ataque y satanización no se dan cuenta que están repitiendo las mismas tácticas de antaño: Ataque, ironía, persecución, sospecha, satanización y actitudes de excomunión, que en nada ayudan para el encuentro con quienes, al igual que ellos, también creen en Jesús.

He intentado varias veces dialogar con algunos de los exponentes de esa actitud, mis cartas cordiales o con llamados a la calma y el equilibrio, han sido leídas como intentos de concientización, por lo que he recibido una andanada de insultos, improperios y descalificaciones, dignas de mis más peores enemigos. Si estuviéramos en la Edad Media, o en la Contrarreforma, serían los que no dudarían ni un instante en llevarme a la hoguera, torturarme o hacerme desaparecer. Para sus mentes de bullying, la excomunión no sería suficiente, debería sufrir por mis ideas. Lo que me pregunto una y otra vez, ¿actuaría Jesús de esa manera?

El mensaje no discriminatorio de la Biblia

¿Cómo entender el bullying religioso y la contradicción con el mensaje bíblico? Santiago dice claramente que lo que identifica a un profeso cristiano es "amar al prójimo como a sí mismo" (Stgo. 2:8), incluso lo llama "la ley suprema" y a continuación señala de manera tajante:

"Pero si hacen discriminaciones entre una persona y otra, cometen pecado y son culpables ante la ley de Dios" (Santiago 2:9) . Al maltratar se discrimina.

Al ponerse en el lugar de Dios y decidir quién es de Dios y quién no, se discrimina.

Al maldecir, se discrimina.

Al insultar, se discrimina.

Al motivar a otros a atacar, motejar y desdeñar, se discrimina.

Al juzgar, se discrimina. ¿Se dan cuenta que al hacer esto cometen pecado de acuerdo al planteamiento de Santiago?

La Biblia llama a respetar, tal como Jesús lo hizo. Es un llamado a la tolerancia con el pecador, para quienes Jesús nunca tuvo un discurso beligerante.

Cuando nos convertimos en maltratadores de los hermanos, lo único que hacemos es actuar de la forma equívoca que lo hace Satanás cuando utilizando todas las argucias, lo único que pretende es desanimar y hacer que cada vez más gente tenga una impresión equivocada del carácter de Dios.

¿Qué hacer frente al bullying religioso?

Definitivamente, no contestar con las mismas argucias. Nunca utilizar las mismas tácticas de miedo, manipulación, sarcasmo, coacción, ridículo, y frialdad, reaccionando de forma exagerada, culpando, o utilizando la palabra como un martillo, con ataques verbales, chismes y similares. Lo que se necesita es develar el espíritu que motiva a quien realiza eso, que no es precisamente la búsqueda de un encuentro personal con Dios, sino un espíritu religioso extremista, que nada tiene que ver con el verdadero espíritu de Cristo.

Es preciso orar, para ser liberado de la influencia de ese espíritu malsano. Es preciso no caer en el juego emocional destructivo del matón religioso que se enfrenta a nosotros. Sentirse mal no ayuda, en el fondo, es preciso entender que no es nuestra culpa haber motivado su enojo o desdén. Es muy probable que el matón religioso tenga algún problema emocional que lo hace actuar de ese modo no entendiendo el efecto de su acción destructiva. Si se es atacado por un "matón religioso", entonces, es preciso entender que de un modo u otro, se representa una amenaza para ese espíritu religioso extremo o no sería un objetivo para él.

Usar las mismas tácticas de intimidación no sirve, porque producen el efecto contrario al deseado, es decir, hacen que el bully exacerbe su actuar destructivo. No vale la pena usar sus mismas tácticas. Ceder a la intimidación tampoco, porque es caer en sus redes. Dignificar la intimidación con una respuesta, tampoco sirve, en el fondo es lo que la persona que ataca por motivos religiosos quiere, quiere atraparnos con sus palabras y hacernos ver como los malos de la película, lo que constantemente intentaron hacer los fariseos con Jesucristo utilizando diferentes tácticas.

Jesús nunca se dejó intimidar, pero tampoco entró en el juego destructivo del debate, sabía que nada haría cambiar de opinión a quienes están segados por su violencia discriminatoria. Cuando uno de esos matones golpeó a Jesús la respuesta de Cristo fue:

"Si he dicho algo malo, dime en qué ha consistido; y si lo que he dicho está bien, ¿por qué me pegas?" (Jn. 18:23). Jesús no calló, pero no entró en debate. Entendía bien que poner la otra mejilla no significa convertirse en un felpudo para ser humillado , pero, sabía que no había forma de que la persona maltratadora reaccionara, al menos haría pensar a los que contemplaban el espectáculo y no sabían qué pensar. Eso significa que se puede hacer frente al matón religioso, tal como Cristo lo hizo, pero sin ponerse en su nivel de odiosidad y violencia, tal vez, no pensando en el matón, pero si en aquellos que están deseosos de saber qué hacer y cómo actuar.


Sobre esta noticia

Autor:
Miguel Ángel Núñez (56 noticias)
Fuente:
alpasarlashoras.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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