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Julia Orayen en entrevista para Playboy México

11/05/2012 22:02 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La figura central del debate presidencial platicó con Playboy México y nos confesó que hace un año su vida era tragedia; hoy, en cambio, la diosa fortuna le sonríe

Por Arturo J. Flores Hace 15 años, Julia Orayen vino de su natal Argentina a México y aunque la razón primordial para haberlo hecho se terminó, ella decidió quedarse aquí para probar suerte como modelo. Estudió actuación en el Cefac de Tv Azteca, pero no trabajó demasiado porque su entonces pareja no estaba de acuerdo con su carrera. Sin embargo, tiempo después volvió a la soltería y comenzó a trabajar como modelo, además de aparecer en septiembre de 2008 en Playboy México. El año pasado sufrió un accidente en motocicleta que la confinó a una silla de ruedas, pero estaba escrito que meses después se convirtiera en la figura central de un acontecimiento político muy importante: el debate presidencial. Aunque a cuadro la vimos hermosa, por dentro la mujer del vestido blanco se estaba muriendo. Se había enfermado del estómago y se sentía fatal. A la mañana siguiente, todo México hablaba de ella y los medios querían entrevistarla. Las últimas 48 horas de su vida se parecen a un cuento corto de los que Julia, egresada de la Escuela de la Sogem, escribe. Ayer, la tuvimos en nuestras oficinas. Marilyn Monroe, Monica Lewinsky… muchas mujeres se han hecho famosas por el vestido que utilizan, ¿te volverás a poner el tuyo?

“Pasé dos meses en una silla de ruedas”

¡Claro! Si no lo subasto… (ríe) ¿Dónde lo compraste?¡Ya no recuerdo! Fue hace mucho tiempo, ese vestido llevaba como 4 años guardado en mi clóset. Debe haber sido en alguna tienda departamental. Insisto: ¿cuándo te lo piensas volver a poner?No sé, tendría que ser un evento muy especial. ¿Más que un debate presidencial?Por ejemplo. Antes de que te contrataran, ¿pensabas ver el debate?Sí, son temas que me interesan mucho. Cuando saliste de cuadro, ¿alguien se acercó para decirte algo?No, simplemente me senté por ahí, esperando a ver si podía ayudar en alguna otra cosa y como a las 9 de la noche me dijeron que había terminado mi participación, me dieron las gracias y me dijeron que me podía ir. Y eso hice, me fui a mi casa de lo más tranquila. ¡No tenía ni idea de lo que había pasado! Entonces, ¿cómo te enteraste?Porque un amigo me empezó a mandar imágenes de twitter. Yo ni siquiera manejaba twitter. Entonces me di cuenta del despapaye que se había armado. No sé quién ni en qué momento encontró mi foto en Playboy y comenzó a comentarlo. El domingo no dormí, porque no sabía que podía pasar, a lo mejor me metía en un problema. ¿Te llamaron del IFE para tranquilizarte?Nunca. Después de salir del debate, yo jamás he vuelto a tener contacto con ellos. En 2008, cuando posaste en Playboy, ¿tenías novio?No, no tenía, y mi familia estaba orgullosa de mí. Mis amigos tenían diferentes opiniones, pero en general muy positivas. ¿Te parece paradójico que causaras mucho más revuelo vestida que desnuda?Me parece hasta irrisorio, pero bueno… (ríe) En estas primeras 48 horas de fama, ¿cuál ha sido la pregunta que más te han hecho?¿Quién eligió el vestido blanco? Y ya hasta me suena a: ¿de qué color es el caballo blanco de San Martín? ¿Qué impresión te dejaron los candidatos a la presidencia?Fue un gran honor conocerlos, pero estaba muy nerviosa, me acababa de intoxicar y me sentía muy mal. Me comí una ensalada de surimi que me hizo muchísimo daño, me llené de ronchas; entonces estaba más preocupada porque todo se hiciera en tiempo porque era en vivo. Estuve ensayando mucho tiempo con ellos; el único que estuvo ahí fue Quadri, los demás mandaron a su personal. ¡Entonces no es cierto que nunca antes había visto a una Playmate!Es que en ese momento él no lo sabía. A estas alturas, ya ni siquiera te incomodan las miradas de los hombres…No, hace años que vencí el pudor. Supongo que varias veces al día la mirada de tu interlocutor se desploma hacia tu escote.Incomoda dependiendo de la persona que viene y la carga que le des. ¡Hay gente que me hace sentir incómoda aunque me mire las manos! Mucha gente que dijo que “por tu culpa” esto y lo otro, o que fue culpa del IFE. ¿Tú crees que alguien tiene la culpa de algo?No creo que haya culpas. Creo que hay acciones más atinadas que otras, pero echar culpas no sirve para nada. ¿Cómo es la vida de una edecán? Pusiste de moda la palabra.Sí, pero mejor usemos modelo, porque con “la edecán” me siguen asociando con la edecán del IFE. La vida de una modelo es la de cualquier persona que se levanta, atiende sus compromisos, regresa y pasea a su perro, cena con sus amigos… es una vida normal con un trabajo diferente, porque en vez de ir a una oficina, atendemos citas, castings. Fuera del glamour que se imagina la gente, es un trabajo que haces para ganarte tu lana. Requiere un esfuerzo. Tanto, que te intoxicas.Sí, estaba malo el surimi. A cuadro te veías muy bien.¡Gracias! (se ruboriza) Me tuvieron que inyectar avapena (ríe). ¿Cuál es la peor parte de ser modelo?La parte más ruda es la inestabilidad, porque si tienes un accidente como el que tuve el año pasado, no existe un seguro médico que responda por ti. Me atropellaron en una moto, me arrolló una camioneta. Nadie se hizo cargo. Si no trabajas, no tienes ingresos con qué pagar. Pasé por una operación, rehabilitación, no sabía si mi pierna iba a funcionar otra vez… ¡Pasé dos meses en silla de ruedas! (se le quiebra la voz) Y para una persona que vive de su cuerpo, supongo que estar en una silla de ruedas te obligó a replantear tu vida.Además de modelo soy maestra de yoga, así que mirarme en una silla de ruedas me provocó una enorme frustración. Cada quien tiene una fantasía acerca de lo peor que te puede pasar en la existencia, la mía era la inmovilidad y ya me pasó. Por eso los comentarios negativos que he recibido no me importan, lo peor que me pudo pasar en la vida ya me pasó y salí triunfadora. Que alguien diga en internet que soy una tal por cual, o que todo estaba planeado, no me puede afectar. Si las personas no pudieron ver más que el escote, es su limitación, no la mía. ¡Soy mucho más que ese escote, ese vestido y ese debate! Yo me concentro en los comentarios positivos, como quienes me dicen que no pensaban que podía contestar tan bien las entrevistas o que me admiran por no sacarme de mi centro a causa de las críticas. ¿Qué opinas de las feministas y quienes dicen que las modelos cosifican a la mujer?Todo extremo es malo. Una cosa es defender la feminidad, pero otra ser atacante y gente de choque. Las mujeres somos bellas, inteligentes y capaces por naturaleza, no tenemos que defenderlo con uñas y dientes. Hay que responsabilizarnos de ello con uñas y dientes, que es distinto. ¿Tienes trajes sastre en tu clóset?Sí, pero me dijeron que llevara vestido largo. Cuando te contratan nunca te pones lo que te hace sentir más cómoda, sino lo que te piden. Lo único que no accedo a ponerme son pieles, porque soy protectora de animales, pero de ahí en fuera me pongo lo que sea. El modelaje no es sólo dinero, si hay cosas que no me parecen, la diferencia de dinero no hace que me parezcan. Una vez quisieron ponerme un abrigo de zorro y no me lo puse. No me cuelgo animales muertos, les dije. Hay animales vivos que varios quisieran… ¿tienes novio?(Ríe) No, soy felizmente soltera y no porque estoy negando a nadie, como hacen muchas, yo sí soy soltera y feliz. Pues te van a llover propuestas.Espero que no sean muchas, pero sí buenas propuestas. Ya suenas como política.¡Nooooo, por favor! (ríe)


Sobre esta noticia

Autor:
El Mundo (4819 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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