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La Adaptación

17/01/2018 09:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La Escuela Infantil puede llegar a ser para los niños y niñas una nueva posibilidad de enriquecimiento

¿QUE ES LA ADAPTACIÓN?

       La Escuela Infantil puede llegar a ser para los niños y niñas una nueva posibilidad de enriquecimiento y ampliación de sus experiencias, otro modo de crecer y desarrollarse en relación a otros compañeros/as, otros adultos y nuevos espacios.

       Las experiencias vividas hasta ahora en el medio familiar se vuelven más complejas y más amplias.

          A pesar de todo, es posible que a los niños les haga falta un tiempo para reconocerla, descubrir cosas interesantes, transformarla, adecuarla a sus necesidades y preferencias, y así poder disfrutar de ella.

          A este tiempo lo llamamos periodo de adaptación. Y esto no es sino el camino o proceso que cada niño/a vive en el plano de los sentimientos (afectivos, sociales o intelectuales), valorando lo que supone la separación de la familia y lo que su ingreso en la escuela le puede ofrecer.

 

 

¿A QUIÉN LE HACE FALTA LA ADAPTACIÓN?

      

No sólo son los niños los que están implicados en el proceso de adaptación. La familia y el Centro inician una relación, y a todos nos hace falta adaptarnos.

          El ingreso del pequeño en la escuela puede hacer surgir en los padres sentimientos contradictorios. Miedos, dudas, desconfianzas..., que a menudo los llevan a sentirse culpables por la decisión que han tomado de llevar a su hijo/a a la Escuela Infa

          Interrogantes como ¿estará bien?, ¿habra llorado mucho rato?, ¿estará solo?, ¿tendra a alguien que le consuele?, y un largo etcétera son sólo algunas de las mil preguntas que se harán los padres.

          A partir de ahora, cada familia, cada padre y madre, reaccionará de manera diferente. Algunas superprotegen a su hijo, otras se muestran muy exigentes, o intentan convencer a los niños de que en la escuela se lo pasaran muy bien; incluso algunas eluden hablar del tema.

          Otras familias lo viven con más tranquilidad y procuran transmitir a su hijo/a la idea de normalidad.

          También para las educadoras es un periodo de adaptación, aunque conozca el proceso y la importancia en el desarrollo del niño.

          Las reacciones de los niños cuando ingresan en el centro pueden ser muydiversas. Nos podemos encontrar con alegría desbordante, agitación, actividad desenfrenada ante una nueva situación... Pero también puede aparecer un llanto intenso, agresiones, fuertes actitudes de rechazo o de aferramiento a sus cosas (bolsa, mochila, juguetes...). También es facil que el niño/a, pasados unos días de normalidad aparente (una semana, un mes...), reaccione con llanto y rechazo cuando toma conciencia de la nueva situación.

 

       Tenemos que ser especialmente sensibles con los niños más tímidos y que no exterioricen con facilidad sus sentimientos( tristeza, aislamiento, tono postural...), y con los más pequeños, en los cuales las manifestaciones suelen ser muy sutiles y a veces incluso de tipo fisiológico: vómitos, inapetencias, diarreas, trastornos del sueño...

 

          Pero no hemos de asustarnos. Éstas son reacciones previsibles, y es positivo que cada criatura exprese sus sentimientos de felicidad o conflicto.

 

          Lo más importante es ir descubriendo, día a día, los pequeños signos de aceptación que nos van ofreciendo. Una mirada abierta de observación interesada, una sonrisa tímida, la complicidad entre los mismos niños y el adulto son síntomas de la progresiva integración en el grupo de los pequeños.

 

 

ES IMPORTANTE...

–  Que los niños descubran que les podemos ayudar a superar las dificultades, aunque no las podamos resolver. Nuestra serenidad será el mejor apoyo.

–  Que no pongamos tiempo a la adaptación. Lo que es válido para una mayoría puede no serlo para algunos, y tendremos que buscar otras estrategias.

–  Que aceptemos el periodo de adaptación como periodo de conocimiento, de intercambio y de comunicación; que nos posibilite hacer surgir la confianza y el afecto mutuos entre el centro y la familia.

–  Que estemos atentos a la adaptación de los niños y niñas no sólo individualmente, sino de todo el grupo.

–  Que seamos flexibles si nos hace falta modificar la planificación de la adaptación inicial.

–  Que vivamos la incorporación de los niños/as en el Centro con la mayor normalidad y optimismos posibles, respetando las preferencias expontáneas que entre los pequeños, las familias, los educadores/, los espacios y los objetos vayan surgiendo como nexos de unión y elección personal.

 

 

¿QUE PODEMOS HACER?

–  No hablar nunca de la escuela en términos negativos. “allí aprenderás a comer”.

–  Ir anticipando a los niños su incorporación a la escuela, familiarizándoles con los nombres del resto de niños y niñas del grupo y los educadores/as.

–  Procurar que los niños conozcanel edificio, toquen sus cercas o paredes exteriores, vean el patio y su futura clase.

–  Ir acomodando los ritmos de sueño, los hábitos de alimentación y las pequeñas rutinas que seguirán en la escuela.

–  Intentar aclarar todas las dudas e interrogantes hablando con los educadores/as y comentándolos con otros que también lleven a sus hijos a la escuela por primera vez.

 

 

Y LLEGADO EL MOMENTO...

 

–  Ser muy respetuosos con su adaptación progresiva, sin forzar situaciones.

–  Llevar a los niños a la escuela sin prisas ni nervios, para que no sientan que los padres les abandonan ni que los educadores les acogen.

–  Procurar que los pequeños vayan cuanto más relajados y tranquilos mejor.

–  Comentar diariamente, con la educadora, como ha pasado su hijo la tarde y la noche anteriores.

–  No engañar a los niños/as. Despedirse cada día y recordarles que más tarde iremos a buscarlos.

–  No alargar excesivamente las despedidas.

–  Permitir que el niño/a lleve algún objeto personal que le dé seguridad: el chupete, un muñeco, su cojín...

–  Recordar que el proceso no siempre es constante y que puede haber altibajos.

–  No es bueno comparar procesos de adaptación; cada niño/a es diferente.

–  No dudéis en expresar vuestras dudas y sentimientos a los educadores/as de vuestro hijo/a.

–  Llamad siempre que tengáis necesidad de hacerlo.

 

Escrito por Escuela Infantil Alcobendas

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Sobre esta noticia

Autor:
Marcos Escorche (5 noticias)
Visitas:
3158
Tipo:
Nota de prensa
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